¿La última bala de 'El Bala'?

  • Alejandro Valverde afronta con 38 años un nuevo Tour de Francia con la sensación de que su momento ya ha pasado, pero sin renunciar a nada
  • Tiene contrato con el Movistar hasta 2019

Valverde, antes del comienzo de la cuarta etapa del Tour de Francia / ()

Alejandro Valverde tiene 38 años y se encuentra en su undécima participación en el Tour de Francia, donde ha completado ocho de estas participaciones. Valverde es un ciclista sin parangón, uno de los ciclistas más talentosos del pelotón y también uno de los más exitosos. Así lo atestiguan todos sus títulos. Cinco Flechas, cuatro Liejas, dos Dauphinés, una Vuelta a España, pódium y etapas en las tres grandes y seis medallas mundialistas, entre otros muchos títulos. Pero ningún Tour de Francia.

El Tour es una carrera de sentimientos encontrados para el murciano. Allí fue donde se dio a conocer a nivel mundial tras batir a Lance Armstrong en un mano a mano histórico en Courchevel.

Armstrong felicita a Valverde tras ser batido por él en Courchevel / Getty Images

Sin embargo, en esta misma edición tuvo que abandonar la carrera por una caída, algo que le ocurrió de nuevo al año siguiente. En 2007 y 2008 llegaron las decepciones, ya que cuando todo el mundo daba por hecho que estaba preparado para hacerse con la ronda gala. A pesar de ello se puso de manifiesto que aún le quedaba recorrido para poder competir en una Gran Vuelta, y mucha gente debatía sobre si habría ganado más olvidándose del Tour y centrándose en las clásicas, como harían otros grandes campeones, como Gilbert, Cancellara o más recientemente, Peter Sagan.

Las sanciones en Italia le impidieron competir en 2009, cuando se hizo con su segunda Dauphine Libere y ganó la Vuelta a España. Tras esto, fue sancionado por la Operación Puerto y no pudo volver a competir hasta 2012, estando ausente del circuito en unos años en los que ya había alcanzado la madurez deportiva.

El pódium, el objetivo

Al regresar al ciclismo en 2012, el pódium se convertiría en el objetivo para el murciano. La mala suerte se cebó con él tanto ese año como al siguiente, y en 2014, sin Contador y Froome en la carrera (se retiraron a mitad de la ronda gala) tampoco pudo cumplir el sueño, quedando con la miel en los labios (cuarta posición).

Alejandro seguía ganando clásicas y teniendo grandes resultados todos los años, pero quería redondear su carrera deportiva con una foto en los Campos Elíseos, algo que finalmente conseguiría en 2015

Con este resultado, Valverde cumplía el objetivo, pero no ha dejado de cosechar éxitos a pesar de su edad. El español es uno de los más respetados ciclistas del pelotón y uno de los mejores ciclistas españoles de la historia, pero siempre ha dado la sensación de que podría haber llegado más lejos en el Tour de Francia.

¿Ha perdido su oportunidad?

La duda es si ha pasado la oportunidad del murciano. Está claro que 'el Bala' (como le conocen en el pelotón) se encuentra en la fase final de su carrera, pero la edad le ha dado madurez (38 años) y le ha permitido correr de una forma más inteligente que cuando era joven, donde las pájaras y los cortes por despistes propios le limitaban a la hora de conseguir mayores objetivos. Así le ha pasado en el Tour, pero también en los Mundiales, donde a pesar de ser el corredor con más medallas de la historia, ninguna de ellas es de oro (dos platas, cuatro bronces y nueve top ten en once participaciones).

Ahora se encuentra en un nuevo Tour, y este año, como los anteriores, es, en principio, gregario de lujo para Mikel Landa y Nairo Quintana. Antes de que empezara la carrera, Perico Delgado comentaba que Valverde sería "clave" para mantener el nexo de unión dentro del equipo.

Valverde, Landa y Quintana forman el tridente del Movistar para este Tour / BENOIT TESSIER (REUTERS)

Aunque los medios deportivos meten al español entre los "gallos" ninguno apuesta por él para hacerse con la victoria final y el propio Valverde se ha autodescartado afirmando que el objetivo es que "un Movistar gane la ronda gala" y que su oportunidad "ya ha pasado", aunque también ha dicho que piensa en "estar delante" y que no va a "renunciar a nada". Declaraciones contradictorias que dan pocas pistas sobre qué pasa exactamente por la cabeza del murciano.

La carrera pone a cada uno en su sitio

Sin embargo, y como es frecuente en el ciclismo, las circunstancias de la carrera pueden cambiarlo todo. Dese que consiguiera el pódium, Valverde ha corrido sin presión en la ronda gala, y en los últimos años daba la sensación de que podría haber llegado más lejos, y que no lo ha hecho por sacrificarse por sus compañeros. El año pasado parecía que llegaba pletórico, pero tocó asfalto en el prólogo cuando iba casi 'volando' en la carretera. La mala suerte volvía a cebarse con el ciclista.

Este año las circunstancias pueden cambiar la carrera. El murciano está siempre en la cabeza del pelotón, y mientras que Nairo Quintana ha perdido un tiempo importante por cortes y pinchazos, el murciano sigue delante y cerca o igual que la mayoría de los favoritos.

El pavé, la clave

Ahora llega el terreno favorable para el español. El jueves se sube el Muro de Bretaña, donde se verán los primeros movimientos entre los favoritos y donde Valverde podría intentar conseguir la victoria de etapa. Sin embargo, la etapa clave será el pavé del domingo, y aquí veremos las verdaderas intenciones de Eusebio Unzúe y el Movistar.

El pavé será una de las claves del Tour / Getty Images

Valverde es un 'todoterreno' que ya ha demostrado que va bien en todas las superficies, incluido el pavé. En 2014 ya destacó en esta etapa, al igual que Nibali, otro 'perro viejo', mientras que Froome y Contador, poco habituados a este tipo de terrerno, acabaron abandonando la ronda gala. Veremos si el murciano se queda ayudando a Landa y Quintana, sus teóricos líderes del equipo, o Unzúe le da libertad para buscarse la vida en la carretera e intentar estar arriba.

La etapa del pavé es la típica en la que no se va a ganar la carrera, pero donde puedes perderla. Si Valverde sale bien posicionado de esta etapa y sus compañeros pierden tiempo, podría erigirse, quizá por última vez, como líder del Movistar. El resto del Tour se decidiría entre la alta montaña y una crono antes de París que se ajusta a las características del murciano, por longitud (31 km) y por dureza (muy dura).

La alta montaña es el examen clave para el murciano y donde tendría que aguantar a ciclistas teóricamente superiores, pero antes de todo eso está la dureza del adoquinado, que pondrá a cada uno en su sitio.

Las estadísticas y las apuestas están en su contra y tendremos que esperar, pero de momento, el murciano ha estado siempre delante, y si salva la primera semana, podría encontrarse, por qué no, ante su última bala.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?