Cerdos a dieta y barcos sin rumbo: las consecuencias de la guerra comercial entre China y Estados Unidos

El país asiático ha impuesto aranceles del 25% a un total de 545 productos agroalimentarios procedentes de Estados Unidos

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La guerra comercial entre China y Estados Unidos está provocando que se produzcan situaciones insólitas. El país asiático quiere poner a dieta a sus cerdos y pollos para paliar el efecto negativo de los aranceles a la soja estadounidense.

También fuera de las fronteras de China están ocurriendo cosas inusuales. Un barco estadounidense cargado de soja lleva un mes navegando sin rumbo fijo mientras decide si merece la pena pagar el sobrecoste.

Aranceles del 25% a la soja

El pasado seis de julio entraron en vigor en el país asiático aranceles del 25% a un total de 545 productos agroalimentarios procedentes de Estados Unidos, entre ellos se encuentra la soja. Hay que recordar que China es uno de los mayores consumidores del mundo de dicho alimento y Estados Unidos es uno de sus principales proveedores, por lo cual se produce un gran sobrecoste.

El 80% de la soja que importa China se destina a la elaboración de piensos para animales de granja. Un aumento del coste de producción repercutiría al precio final de venta, es decir, se incrementarían el coste de alimentos como la carne o la leche.

Desde el gobierno chino no quieren que se produzcan estos incrementos y han propuesto reducir la ingesta de este producto, promover las importaciones de otros países proveedores o impulsar la producción propia.

En concreto, sugieren reducir la cantidad en un 7 %, lo que permitirá bajar la demanda de los compradores en cinco millones de toneladas de soja, una cifra que queda lejos todavía del total de 32,9 millones de toneladas que China le compró a Estados Unidos el año pasado.

Un mes en el mar sin rumbo fijo

Un buque de carga estadounidense que transporta soja por valor de 17 millones de euros lleva un mes navegando sin rumbo fijo. En plena travesía se produjo el incremento del gravamen y trataron de llegar a puerto antes de que se hiciera efectivo pero no lo consiguieron.

Desde entonces, el carguero que contenía unas 70.000 toneladas, lleva dando vueltas en círculos hasta que la compañía decida qué hacer. Según el diario británico The Guardian, el grupo está pagando cerca de 10.700 euros al día para continuar fletando el barco y los costes adicionales habrían llegado ya a los 345.000 euros.

Expertos citados por ese periódico comentan que es probable que el buque mantenga la soja en el mar durante meses, dado el riesgo de tomar una decisión equivocada.

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