'Presunto culpable': el 'coitus interruptus' de Antena 3

La cadena de Atresmedia presenta en el FesTVal de Vitoria una de sus grandes bazas para este otoño

Miguel Ángel Muñoz, protagonista de 'Presunto culpable' /

A Antena 3, como referente de la ficción española, se le exige unos estándares de calidad en sus series, unos mínimos requeridos que cumple religiosamente desde hace varios años. En Presunto culpable, su gran apuesta de ficción para este otoño, la cadena principal de Atresmedia vuelve a plasmar su sello, ya inconfundible, con una producción que presume de una gran factura, pero que falla en lo más importante: sorprender al espectador.

Para bien o para mal, las series de Antena 3 se miden con una vara diferente a las de TVE o Telecinco. El listón está alto en la cadena especializada en ficción y, en consecuencia, se le exige más que a sus competidores más inmediatos.

Un huevo kinder sin sorpresa

¿Qué ocurre con Presunto culpable? La nueva serie original de Atresmedia Televisión es un thriller que gira en torno a un crimen sin revolver, donde todo es cuestionado y en el que la inocencia o no del protagonista constituye la trama principal. Se trata de una premisa clásica para un género muy explotado en la pequeña pantalla, sobre todo en Antena 3 con producciones tan destacadas como Mar de plástico, que al igual que esta ficción también produce Boomerang, y Bajo sospecha.

Pero ese no es el problema de Presunto culpable. Hemos visto centenares de series donde la desaparición de una chica sirve de excusa para ofrecer un frenético relato de suspense. Lo que ocurre en la nueva serie de Antena 3 es que, aun apostando por ese punto de partida tan manido, no juega con los mecanismos propios del género con el fin de sorprender al espectador, que a fin de cuentas debería ser lo más importante.

Al capítulo piloto le cuesta horrores arrancar y para cuando parece que algo va a pasar, no pasa, o lo que pasa despierta en ti la diferencia más absoluta. A Presunto culpable le faltan giros, locura, fuerza. Tanto es así que la trama principal, la capitaneada por Miguel Ángel Muñoz, llega a un punto que deja de interesarte y prefieres ver en acción a las dos matriarcas de la serie, Susi Sánchez y Élvira Mínguez, y el conflicto entre ambas al puro estilo Patria.

Sí que hay que destacar especialmente el homenaje que Presunto culpable hace a Mundaka (País Vasco) y alrededores. La estética gris juega muy a favor de la historia y las localizaciones son verdaderamente espectaculares, a pesar de que a veces están insertadas forzosamente, como si de un 'free tour' se tratase.

En resumen…

Que quede claro: Presunto culpable no es una mala serie, pero tampoco nada brillante. Estamos ante una producción que va hacía algo grande, pero que no terminar de explosionar. Un 'coitus interruptus' en toda regla que no aporta nada nuevo a la mayúscula marca de Series Atresmedia.

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