Dirigentes del PSOE presionan a Sánchez para que deje caer a Montón

Moncloa considera que ha dado explicaciones "amplias y transparentes", pero hay dirigentes socialistas que ven que si sale del Gobierno "Pablo Casado está muerto"

Imagen de archivo de Pedro Sánchez / ()

No hay declaraciones ni mensajes en las redes sociales. Ni a favor ni en contra. Después de la rueda de prensa de la ministra de Sanidad, Carmen Montón, el único mensaje oficial del Gobierno sobre el asunto lo ha lanzado la Moncloa, calificando de “amplias, claras y transparentes” las explicaciones de Montón sobre su máster pero, en privado, distintos dirigentes del PSOE consultados por la Cadena SER consideran que la situación no aguanta. Así se lo han trasladado al presidente, Pedro Sánchez. No entienden que no se le pida a Montón que deje el Gobierno, por mucho que admitan que no es el mismo caso que el de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

“Si se va, Pablo Casado está muerto”, asegura a la SER un miembro de la Ejecutiva federal, que considera que el gran talón de Aquiles del líder del Partido Popular es la sombra que planea sobre su máster de la Universidad Rey Juan Carlos, la misma que expidió el título de Montón que ahora se cuestiona. Otro integrante del equipo de Sánchez en Ferraz admite que, en su caso, va a tener “muy difícil” defender este asunto y se pone, sobre todo, en la piel de Ángel Gabilondo, candidato de los socialistas madrileños, que impulsó una moción de censura contra Cifuentes a cuenta de su máster en la Universidad Rey Juan Carlos. “¿Cómo va a hacer campaña?”, se pregunta. Esas fuentes coinciden en que este Gobierno, que llegó con la bandera de la regeneración, no puede dejarse la credibilidad en un goteo permanente de noticias sobre el máster de una ministra.

En el PSOE, como en la Moncloa, conocían que la noticia se iba a publicar este lunes, pero en las filas del partido, a lo largo de la jornada, han ido viendo con preocupación como se reproducía el esquema con el que la Moncloa gestionó la salida de Màxim Huerta del recién constituido Ejecutivo de Pedro Sánchez. Entonces, el equipo del presidente dio por buenas en un primer momento las explicaciones del exministro de Cultura y luego lo dejó caer. Pero hay una diferencia sustancial: Huerta era un fichaje de última hora de Sánchez, un periodista conocido para su Gobierno ‘de estrellas’, pero Carmen Montón es una mujer de partido.

Es cierto que Montón no tiene padrinos en el PSOE, pero tiene una trayectoria orgánica y política detrás. Era miembro de la Ejecutiva federal de Sánchez en su primer mandato y, a pesar de las fuertes presiones que recibió, no firmó para dejar caer al secretario general. Con su incorporación al Gobierno, el presidente le reconocía ese gesto, al tiempo que hacía una apuesta de futuro de cara a la federación valenciana. La sacaba del Gobierno de Ximo Puig, que no apoyó a Sánchez en la batalla interna, y la colocaba en el escaparate nacional.

"¿Nos podemos permitir ir a una campaña sin poder atacar a Pablo Casado por el máster?", se pregunta una fuente socialista. La otra preocupación tiene que ver con Unidos Podemos. La petición de Íñigo Errejón de que la ministra comparezca en el Congreso les permite ganar tiempo, pero en el PSOE temen que una intensificación de la presión de los morados termine por sacar a Montón del Gobierno. “El resultado será el mismo, pero iremos a rebufo”, explican.

Desde la distancia, en las federaciones socialistas, tampoco nadie ha alzado la voz. En privado, admiten sus dudas. “No sé si aguanta”, ha sido la respuesta más común a la pregunta sobre la continuidad de Carmen Montón en el Gobierno de Pedro Sánchez, 101 días después.

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