Macron instaura un salario universal para unificar las ayudas sociales

Un giro social y 8.000 millones para fundar el estado providencia del siglo XXI

El presidente de Francia Emmanuel Macron / ()

Con un presupuesto de 8.000 millones en cuatro años, el Gobierno francés quiere luchar contra los nuevos rostros de la pobreza y fundar el estado providencia del siglo XXI. El presidente Macron anuncia la creación de "un salario universal" ligado a derechos y obligaciones y que sustituirá a las múltiples subvenciones actuales. La lucha contra la pobreza se centrará en la infancia y la juventud, alargando la obligatoriedad de la formación hasta los 18 años.

"No pretende ser un volantazo", sino una etapa suplementaria y coherente con sus reformas, explicaron los asesores del presidente de Francia. Y si con ello corrige la imagen de un político que beneficia a los ricos, tanto mejor.

Desde el modernizado 'Museo del hombre' de París, que muestra la evolución de la sociedad y rodeado de representantes de las asociaciones humanitarias con las que se ha asesorado, el jefe del Estado explicó que el objetivo es "afrontar la fatalidad social, esa fatalidad que hace que en Francia se necesiten seis generaciones para que el hijo de una familia pobre acceda a la clase media".

Francia es uno de los países con una tasa de pobreza más baja de Europa (en torno al 13,6% (mayor que la de los países escandinavos pero menor que la de Alemania, Reino Unido y muchos más baja que la de Grecia o España), gracias seguramente a su redistribución. Sus generosas ayudas sociales suman el 32,1% del PIB .

Pero como puso de manifestó Macron "esa alta protección social" ha permitido estabilizar la pobreza incluso en las crisis, pero no ha logrado reinvertir el destino de los jóvenes más vulnerables y de romper el círculo vicioso de la reproducción de la pobreza. Unos 9 millones de franceses se sitúan, según las estadísticas oficiales, por debajo del 60% del salario medio por lo que se consideran pobres. Y miles de familias y personas solas no piden ayudas por las dificultades burocráticas.

La actual maraña de protección social se unificará en "un ingreso universal "que el presidente definió así: "un salario que permitirá a cada uno vivir decentemente, garantizaremos que aquellos que no tienen recursos sean debidamente protegidos". Y tendrá carácter "universal porque garantizará a cada cual que, no llegue a un determinado nivel de recursos, una red de seguridad del estado que sea a la vez simple, equitativa y transparente".

A diferencia con la "remuneración universal" que propuso en la campaña el fracasado candidato socialista, este incentivo de Macron cuyo monto se determinará en los próximos meses, está ligada a derechos y obligaciones; para ello se crea el "servicio público de inserción" que acompañará a cada individuo a reinsertarse en la sociedad y el empleo.

El plan de lucha contra la pobreza desarrollará una estrategia especial para la infancia y la juventud pues hay 3 millones de menores pobres en Francia (1 de cada 5). Se profundizará en medidas ya anunciadas como la escolaridad obligatoria desde los tres años, la creación de 30.000 plazas de guardería para que los padres puedan buscar empleo y la drástica reducción de alumnos en las clases de los barrios difíciles; Se prolongará la formación hasta los 18 años para evitar el fracaso escolar. "Ningún joven menor de 18 podrá estar sin formación, empleo o escuela" , aseguró Macron.

Unos 300.00 alumnos se podrán beneficiar de desayunos escolares y de al menos una comida diaria por 1 euro (subvencionada al 70%).

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