Quequé: "El vino ha hecho mucho por la comedia en el plató de Intereconomía"

El cómico de La Vida Moderna ha sido nombrado 'Ribereño del Año' por su apuesta por los vinos de Ribera del Duero

Quequé, Ribereño del Año 2018. /

La Vida Moderna es nombrar a Quequé 'Ribereño del Año'. Un premio con el que los profesionales del sector reconocen "su trayectoria y firme apuesta por los vinos y bodegas de la Denominación de Origen Ribera del Duero". Un gesto de agradecimiento y, a la vez, un guiño a los millenials que se mueren de risa con las delirantes conversaciones que el humorista salmantino mantiene con David Broncano e Ignatius en el exitoso programa de la Cadena SER. Una muestra, en definitiva, de que el sector del vino se toma a los jóvenes muy en serio.

Héctor de Miguel —lo de Quequé llegó después— recogerá su galardón este sábado en la Plaza Mayor de Aranda de Duero. Un lugar que el director de Locomundo conoce bien porque es asiduo al Sonorama y en el que recibirá "vino para todo el año". A su lado, Antonio Orozco, nombrado 'Embajador de la Vendimia 2018'. Una muy buena excusa, sin duda, para reflexionar sobre el mundo del vino.

¿Esperabas que te nombrasen 'Ribereño del Año'?

 Hombre, ¡ya era hora! Teniendo en cuenta que es la segunda edición, era un premio largamente esperado [risas]. Además yo he hecho muchísimos méritos para que me lo den. Sobre todo ir al Sonorama 10 años seguidos. Eso crea un vínculo muy bonito con Aranda de Duero. Y en casa siempre hemos sido muy de vino. Recuerdo a mi padre comiendo con un vasito de vino. Yo he salido más cervecero, pero también es verdad que con la edad uno va preciando más el vino.

En Madrid entras en un bar, pides un vino y te dicen: ¿Ribera o Rioja? Ante, eso, ¿sientes orgullo... o que estás en una especie de dictadura?

Es verdad que hay un poquito de dictadura porque hay más denominaciones y muy buenas, pero yo siempre pido Ribera. No les doy ni la opción de preguntar.

Quequé, después de asistir al Sonorama 10 años seguidos, ya es un gran experto en vino. / C. G. CANO

¿Corres el riesgo de que aparezcan fotos tuyas comprando vino de otra zona?

Creo que no. Ni falsifiqué la tesis ni me ha pasado esto que dices...

Si fueses un vino, ¿serías joven, crianza o reserva?

Me encantaría decir que vino joven, pero ya no. Han pasado esos tiempos de juventud. Ahora soy como ese vino reserva que está cogiendo polvo en la estantería y que no lo quieres abrir porque tiene mucho valor y prefiere guardarlo para una ocasión especial, pero que al final lo abres está picado. Ese vino soy yo...

¿El premio incluye una pulsera VIP para poder visitar todas las bodegas?

Yo esperaba 50.000 euros pero creo que no. Será ir allí, recoger el premio, dar las gracias, llevarme unas cuantas cajas de vino y pasar un día espléndido en Aranda. No me cabe duda de que me harán sentir muy bien. Y además también estará Antonio Orozco...

Quequé, Ribereño del Año. / DO RIBERA DEL DUERO

¿Eres fan?

No mucho, la verdad. Pero me cae muy bien.

En Intereconomía fueron pioneros mostrando vino en 'prime time'...

¡Es verdad! En El Gato Al Agua...

¿Será que la derecha se ha apropiado del vino?

Una vez más. ¡Lo secuetran todo! La bandera, la Constitución...

¿Se puede ser de izquierdas y que te guste el vino?

Hombre, ¡por favor! Ya solo faltaba... Probablemente lo hacían porque un patrocinador les mandaba producto, pero también es verdad que el vino, en ese plató, hizo mucho por la comedia.

Tituláis cada programa con una frase que alude a La Vida Moderna. ¿Recuerdas alguna frase en la que se menciosase el vino?

No, pero la vida morderna podría ser pedir el mejor vino de la carta y echarle gaseosa.

Y no solo la moderna...

¡Cierto!

¿En qué momento el vino se convirtió algo viejuno?

Hay un problema. Es verdad que no está enganchando con los jóvenes. Se creado cierto halo de que tienes que entender, saber, que te tienes que acercr la copa a la oreja... ¡No! Tu vas al Museo del Prado y te gusta el cuadro sí o no. Para disfrutarlo no tienes por qué saber las notivaciones que hicieron que ese tío pintara ese cuadro. El vino es igual. Darían un gran paso si se quitaran ese halo de misterio, si se relajaran e incluso si lo empezaran a vender como mixer, igual que la ginebra...

...

Ya sé que eso es un sacrilegio, como la gaseosa, pero por qué no. El calimocho, que es lo más cercano al vino que beben los jóvenes, ya es un mixer. ¡Hombre! Con un Vega Sicilia está feo...

¿Has probado el Vega Sicilia?

Sí, he tenido la suerte de probarlo. Era una botella que había en casa. Creo que se la habían mandado a mi padre. Vega Sicilia Único, creo que era. La abrimos en una nochebuena y estaba muy bueno.

El Sonorama ha hecho mucho por difundir la cultura del vino entre los jóvenes, ¿no crees?

El consumo de cervez es mayor, pero hay que intentarlo y en el festival lo tienen clarísimo. El propio Javi tiene una bodega. Los que tienen bodega te lo dicen. El 70-80 % de lo que producen es para exportar. Eso es increíble porque po menos de 5 euros tienes vinos acojonantes en el supermercado.

¿Alguna vez has discutido con Ignatius sobre vino?

No, ¡qué va! Ignatius es muy de vino. Le gusta mucho. A veces, en exceso [risas]. Pero bueno, eso le pasa en general en la vida.

En Canarias los hay muy buenos...

Claro. ¡Es que se hacen buenos vinos hasta en Madrid! Casi en cada provincia hay algún vino que merece la pena.

Llevamos años hablando de los límites del humor. Como miembro de La Vida Moderna sabéis de lo que hablo. De un tiempo a esta parte, parece que lo políticamente incorrecto es también algo malo, y eso me recuerda al discurso de algunos nutricionistas en realación con las bebidas alcohólicas. ¿Qué les dirías a los productores del vino?

¡Que no decaigan! Si el vino está entre nosotros desde los tiempos de Jesucristo, será por algo... El tema del humor me aburre muchísimo. Es tan fácil como que, si no te gusta lo que hace alguien, no lo veas y ya está. Ofenderse es un acto de egocentrismo. Ese chiste lo ha hecho para ofenderme a mí... ¡No! Y con el vino había leído alguna noticia... Ya sabemos que el lcohol es malo, pero si soy mayor de edad, deja que tome mis propias decisiones. Tres botellas de vino al día no son buenas y tres copas seguramente tampoco, pero qué más da, si nos vamos a morir igual...

¿Ya has conseguido que David Broncano tome vino?

¡No! Y es todo un reto porque no beber alcohol es algo muy respetable, pero es que el vino es un alimento... Con Broncano es una guerra perdida. Su padre, hace años, ya nos mandó un 'e-mail' a Javier Coronas y a mí para ver si, entre todos, podíamos obligarle. "Luego me viene a Orcera y soy la vergüenza del pueblo", nos decía. Pero no ha habido manera. Solo un día, por el 'show' y por la industria, se mojó los labios con un poco de tequila. ¡El tequila del batería de Maná! Pero fue por Maná, no por el tequila. Algún día no descarto cambiarle el agua por ginebra y que, teniendo mucha sed, le pegue un lingotazo. Probablemente fallezca, porque no está acostumbrado...

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