Sociedad

Urbanismo feminista, una propuesta para una ciudad más inclusiva y saludable

Un recorrido por las opiniones de expertos y vecinos sobre el rediseño urbano que propone el urbanismo feminista

Episodio 16 | Urbanismo feminista y cómo Portugal investiga los abusos sexuales en la Iglesia

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Sara Ruiz es socióloga y trabaja en la cooperativa catalana Punt 6. Desde hace diez años trabajan con Ayuntamientos y diferentes instituciones en el rediseño del espacio urbano para crear ciudades más sostenibles, cómodas e inclusivas.

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Ellas decidieron hablar del "urbanismo feminista" porque en las últimas décadas fueron las mujeres las que se movilizaron para mejorar sus ciudades. "Decidimos llamarlo así porque han sido las feministas, desde la academia y desde la práctica vecinal, las que han hecho cambios también en la vida cotidiana de los barrios", explica esta socióloga.

Ciudades para los coches, y no para las personas

El urbanismo nació como reacción a las ciudades del siglo pasado, diseñadas, sobre todo, para el coche. En aquélla época, se priorizaban los trayectos "lineales", de los trabajos a las casas”, realizados en vehículos y ,en la mayoría de los casos, por los hombres. Aquella planificación no tenía en cuenta las tareas “de los cuidados”, que tradicionalmente eran encomendadas a las mujeres.

Por eso, este colectivo, que nació tras a aprobación en 2004 de la llamada Ley de Barrios, puso en marcha talleres, consultorías urbanas, trabajos de docencia y proyectos para lograr que las ciudades sean más inclusivas, y que las propias personas que las habitan se conviertan en especialistas de los espacios que les rodean.“

Al principio, nos encontramos con muchas reticencias a nuestras propuestas porque un cambio radical de las ciudades necesita tiempo y mucha insistencia”, explica Sara Ruz. "Estamos trabajando a pequeña escala realizando pequeños cambios que, a la larga, pueden tener una incidencia positiva en la vida cotidiana de las personas", concluye esta socióloga.

Santa Coloma de Gramanet como ejemplo de rediseño urbanístico

Santa Coloma es una de las ciudades españolas que sufrió un "boom migratorio" entre los años 50 y 60, con muchas personas en busca de trabajo que se instalaron allí procedentes de otros puntos de España. La ciudad creció de forma desordenada y con barrios-dormitorio que disponían de servicios básicos precarios.

Su alcaldesa, Nuria Parlón, explica a la SER que había que ampliar los espacios para los peatones porque gran parte de la vida cotidiana de Santa Coloma se hace en la calle. "La gente hace mucha vida en la calle porque las casas son relativamente pequeñas. Cualquiera que visite la ciudad verá que en Santa Coloma se hacen muchas actividades al aire libre", explica la regidora.

Esta circunstancia obligó al ayuntamiento a repensar las plazas y a ampliar las aceras para que pudieran pasear con más comodidad familias con carritos de bebé, personas mayores, ciudadanos con alguna discapacidad, etc. Además, la alcaldesa puso en marcha proyectos nuevos de iluminación para recuperar zonas que causaban inquietud entre los vecinos.

Eliminar la “sensación de inseguridad” mediante la iluminación

Uno de los objetivos del urbanismo feminista es favorecer que las mujeres y los niños y niñas se sientan seguros en las calles. Una buena planificación de la iluminación elimina muchas barreras psicológicas que impiden a la gente pasear tranquila por determinadas zonas.

Para saber qué zonas o calles despiertan estos miedos, el urbanismo feminista trabaja con colectivos de ciudadanos y técnicos de los ayuntamientos para identificar estos llamados “puntos negros”. Uno de estos colectivos es Tejido de Mujeres.

Colaboran con el ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet para estudiar y rediseñar conjuntamente las zonas que generan más inquietud entre los ciudadanos.Quiteria Guirao, integrante de este colectivo feminista, y explica que la iniciativa de colaboración surgió durante las protestas feministas contra las agresiones sexuales a mujeres.

"Comenzamos a trabajar en el proyecto a raíz de la campaña mediática que se originó por las agresiones sexuales". En 2019 se inició la colaboración con el ayuntamiento de Santa Coloma en un proyecto que consistiría en realizar paseos nocturnos con técnicos municipales y colectivos ciudadanos para identificar zonas problemáticas."

Estudiábamos los lugares donde se desarrollaban las fiestas patronales y los recorridos para volver a casa y acordamos que tenían que ser recorridos seguros”, afirma Guirao. Para ello, los técnicos municipales de iluminación estudiaron todas las vías afectadas y realizaron cambios de farolas con luces led que limitaban sombras que creaban "sensación de inseguridad" entre los vecinos.

Mireia Salvat es una de las responsables del alumbrado en Santa Coloma de Gramanet. Según esta experta “a veces no hace falta invertir mucho dinero para sentirse seguro en la ciudad". "Una cosa tan fácil como proyectar una línea de alumbrado en un lugar de la calle o en otro hace que estas sombras ya no se generen", explica Mireia Salvat.

El transporte público también debe ser sostenible y seguro

Según la mayoría de los estudios de movilidad, las mujeres utilizan más el transporte público que los hombres. Además, una buena planificación de las líneas de transporte también contribuye a crear una ciudad más sostenible y segura.

Ya existen muchas ciudades españolas que han planificado las llamadas "paradas a demanda" para que los autobuses públicos se acerquen más al domicilio si lo pide el pasajero. En Granada, por ejemplo, se pusieron en marcha algunas líneas antes de la pandemia y, ahora, la concejala de participación, Raquel Ruiz, lo ha vuelto a recuperar para implantarlo en más trayectos.

"Queríamos que las mujeres tuvieran esa sensación de seguridad subjetiva, que se sintieran mas seguras en sus desplazamientos s esa hora de la noche", afirma Raquel Ruiz.

Repensar la movilidad, involucrar a toda la comunidad en el nuevo planeamiento urbano, reducir recorridos para las tareas cotidianas, difuminar fronteras entre barrios residenciales y centros de trabajo, y ahorro de energía son algunos de los objetivos de este urbanismo feminista que trabaja en ciudades centradas en las personas.

Nieves Goicoechea

Nieves Goicoechea

La mayor parte de mi carrera la he desarrollado en la radio. También “conocí el poder por dentro” como...

 
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