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Paseíto por la Cañada de Vicos

Nuestro espacio semanal por el entorno rural de Jerez con Agustín García Lázaro

El Paseíto

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Jerez de la Frontera

"El Paseíto" esta semana transcurre por la Cañada de Vicos o Las Mesas, entre la rotonda de acceso al cortijo de Vicos y el Apeadero de Montecorto, junto a la antigua traza del ferrocarril de la Sierra. Un recorrido fácil de aproximadamente 8 km (ida y vuelta) que realizaremos en unas 2 h incluyendo paradas.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

Nuestro paseo se inicia en la rotonda de acceso al cortijo de Vicos, a la que habremos llegado por la autovía Jerez Arcos, de la que tomaremos la salida señalizada al cortijo de Vicos y Jédula, en el km.12.

En la rotonda veremos un cartel con la indicación “Vía pecuaria. Atención dejen cerrada la cancela” que seguiremos. Se trata de la Cañada de Vicos o Las Mesas

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

La Cañada de Vicos o de las Mesas, conecta el Cortijo de Vicos con Las mesas de Santiago. Este camino milenario, del que recorreremos un tramo de unos 4 km que sirve de separación de los términos de Jerez y Arcos, parte de la Cañada Real de la Sierra, a la altura de La Guareña-Magallanes. Desde allí se dirige en dirección norte hasta las cercanías de Gibalbín, donde se une al Camino de Espera. Con casi 20 km de recorrido, pasa por los cortijos del Encinar de Vicos, Vicos, Campo Real, Mesas de Santiago y Plata.

En la antigüedad, esta ruta tuvo gran importancia al ser la vía directa entre el Guadalete y las campiñas sevillanas a través de Gibalbín. Según el historiador Félix Hernández Jiménez, uno de los más prestigiosos en materia de caminería antigua,

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

En la actualidad, la cañada perdió sus antiguos usos, así como la vegetación natural que la acompañaba en sus orillas, que en muchos lugares aún se mantiene. Los márgenes de la cañada han sido ocupados, en muchos puntos, para instalar huertos que se extienden casi 2 km hasta el cortijo de Campo Real.

En su tramo inicial, el camino deja a la derecha antiguas instalaciones de la Yeguada Militar, hoy abandonadas, y a la izquierda las pronunciadas laderas de la falda este del Cerro de Totanlán en el que se han venido realizando, años atrás, trabajos de repoblación forestal -sin mucho éxito-para frenar la fuerte erosión de estas lomas.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín GarcÍA lázaro

En la rotonda de acceso a la cañada por la que paseamos, habremos visto también el desvío al cercano cortijo de Vicos. El topónimo “Vicos”, con el que se bautiza también un arroyo, un pago, un donadío y una dehesa, deriva del sustantivo latino “vicus”, con el significado de aldea, cortijo, heredad o enclave rural y resulta creíble suponer que, en este lugar, pudiera existir también un enclave romano, a juzgar por los vestigios hallados en distintos puntos cercanos al cortijo. De lo que sí hay constancia es de su ocupación en los siglos medievales.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

Más cerca de nuestros tiempos, muchos oyentes saben que el cortijo de Vicos (junto al de Garrapilos) acoge desde hace décadas las instalaciones del Centro Miliar de Cría Caballar, del M. de Defensa, conocido popularmente como la Yeguada Militar. Si en Garrapilos están los machos y sementales, en Vicos se crían las yeguas y los potros. De estos caballos se nutren las fuerzas armadas, la Guardia Real, la G. Civil y la P. Nacional, la G. Urbana de Barcelona o la Real Escuela Andaluza de arte Ecuestre, siendo muy cotizados y de gran prestigio.

Lo que muchos oyentes desconocen es que el Cortijo de Vicos fue campo de concentración y trabajo, para muchos jerezanos que, tras la guerra civil, fueron represaliados, al menos desde 1936 a 1941, razón por la cual se ha solicitado que, al amparo de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, este enclave sea reconocido como Lugar de Memoria.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

En los primeros tramos de nuestro camino, veremos a sus orillas dos pequeños humedales, secos la mayor parte del año, delatados por sus suelos blanquecinos de carácter salobre. El primero, a 300 m a la derecha de la cañada, se debe a una pequeña surgencia que aflora en el interior de los terrenos militares, en torno a la cual está presente la vegetación propia de estos parajes. Algo más adelante, a otros 300 m, llama la atención a la izquierda, en las laderas del cerro, una profunda cárcava excavada por las aguas de lluvia que por aquí se canalizan y que llegan a formar a sus pies una gran lámina de agua que inunda el camino, cuando aquellas son copiosas.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

Algo más adelante, cuando ya hemos recorrido 1 km, de camino, cruza la Cañada, el arroyo de Montecorto Bajo, que alberga en su cauce, en un paraje algo más alejado del camino, a la izquierda, otras salinillas de mayor extensión y de gran interés, cubriéndose las orillas del arroyo en el verano de una capa blanquecina que denota la naturaleza salobre de estas aguas.

Continuando nuestro camino, dejamos a la derecha las tierras del cortijo de Jedulilla, y a la izquierda las laderas de los cerros de Totanlán y de Montecorto. Bajo sus lomas se trazó el conocido como “túnel de Jédula”, una obra de más de 4 km que atraviesa un canal de riego que asoma en el cortijo de Montecorto Bajo, que divisaremos a nuestra izquierda, y que permitió llevar el agua del pantano de Guadalcacín a los llanos de Caulina a través de los sifones de la Junta de los Ríos.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

A partir de este punto, la cañada inicia un prolongado descenso mostrando sus orillas libres de ocupaciones y en las que se desarrolla la vegetación del monte mediterráneo entre la que no faltan palmitos, acebuches, lentisco, jaras… Tras recorrer 1,5 km, la cañada se cruza con la antigua traza del Ferrocarril de la Sierra, donde encontramos una curiosa construcción aislada en la soledad del campo: el antiguo Apeadero de Montecorto. Se trata de una pequeña estación, a medio camino entre las de El Rizo o Arroyodulce y la de Jédula, de aquel proyecto de ferrocarril que nunca llegó a funcionar.

Recorrido Cañada de Vicos / Agustín García Lázaro

 
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