Casi nueve de cada diez vecinos de Los Asperones quieren dejar el asentamiento y empezar una nueva vida
El estudio de Cruz Roja, encargado por la Junta de Andalucía, revela el hartazgo y la esperanza de un barrio marcado por el paro, la infravivienda y la pobreza estructural
La Junta recibe el estudio elaborado por Cruz Roja sobre Asperones
Málaga
La Junta de Andalucía ha recibido el estudio integral elaborado por Cruz Roja sobre la situación actual de los vecinos de Los Asperones, en Málaga. El documento, presentado este martes en la Delegación del Gobierno andaluz, constituye la base para diseñar una estrategia de inclusión social progresiva destinada a transformar uno de los enclaves con mayores niveles de vulnerabilidad de la ciudad.
El informe encargado por la Junta de Andalucía a la entidad social sobre la barriada de Los Asperones ofrece una radiografía precisa y preocupante de la situación social, económica y sanitaria de sus habitantes. Con una participación del 84% de la población (865 de las 1.106 personas censadas), el estudio constata que la exclusión en esta zona de Málaga es profunda, pero también que existe una clara voluntad de cambio entre sus vecinos. Casi nueve de cada diez vecinos de Los Asperones quieren marcharse. El 89% de los mayores de 16 años del asentamiento malagueño expresa su deseo de trasladarse a un entorno residencial normalizado.
Una exclusión con raíces estructurales
Los datos revelan un contexto de alta vulnerabilidad y dependencia institucional. El 82% de la población en edad activa está desempleada, y una de cada cuatro personas recibe algún tipo de prestación económica. El informe subraya además que la pobreza tiene rostro de mujer: el 72,38% de las titulares del Ingreso Mínimo Vital son mujeres.
La demografía muestra un barrio joven, con un 34,45% de menores de 16 años, y apenas presencia de mayores. Sin embargo, la escolarización presenta carencias notables: solo el 37% de la población está escolarizada (319 personas) y apenas dos cursan Bachillerato o estudios universitarios.
En el ámbito sanitario, el 16% tiene reconocida alguna discapacidad, y el 12% padece enfermedades mentales diagnosticadas, siendo la ansiedad y la depresión los trastornos más comunes (46% de esos casos). Entre las enfermedades crónicas predominan la diabetes y el asma, patologías relacionadas con la exposición continuada a humos procedentes de la quema de neumáticos y chatarra.
Viviendas no habitables y deseo de traslado
La situación habitacional es otro de los puntos críticos del informe: el 72% de las viviendas se considera no habitable, y nueve de cada diez adultos (89%) desean trasladarse a entornos residenciales normalizados.
Pese a ello, el estudio advierte que el problema de Los Asperones no se resuelve únicamente con un realojo. La mayoría de las familias requieren un acompañamiento social prolongado que incluya acceso al empleo, orientación educativa, formación y vinculación con los servicios sanitarios y comunitarios.
El documento introduce un elemento de esperanza: el 87% de las familias manifiesta disposición a integrarse en itinerarios de inclusión, aunque con distintos niveles de autonomía. De esos datos se desprende que un 19% podría lograr la integración plena en menos de tres meses, pero el 68% necesitaría un acompañamiento sostenido (al menos seis meses). Un 13% requeriría intervenciones integrales de larga duración para superar la exclusión estructural.
El análisis concluye que Los Asperones no ha crecido en población en los últimos años, hay incluso dos unidades familiares menos, lo que indica una tendencia de estabilización del asentamiento.
Un punto de inflexión para la intervención pública
Cruz Roja propone que los datos sirvan como base para planificar una intervención social gradual, personalizada y realista, con la implicación coordinada de todas las administraciones. El estudio desmonta la idea de que el problema se resuelva con el desmantelamiento físico del barrio y plantea, en su lugar, una transformación acompañada que atienda las causas estructurales de la exclusión.
Con esta radiografía, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga disponen por primera vez de un diagnóstico completo que permitirá orientar los recursos hacia una inclusión efectiva, donde cada paso, más que una mudanza, sea un proceso de integración real.
En la presentación han participado la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro; los concejales de Vivienda y Regeneración Urbana, Francisco Pomares, y de Derechos Sociales, Francisco Cantos; junto a las delegadas territoriales de Fomento, María Rosa Morales, e Inclusión Social, Ruth Sarabia. También ha intervenido la coordinadora del Plan de Asperones, Marina García, y responsables de Cruz Roja.
La delegada Patricia Navarro destacó que el estudio servirá como hoja de ruta para definir las políticas públicas y coordinar los recursos de las distintas administraciones. “No se trata sólo de cambiar el lugar donde viven, sino de cambiar las condiciones en las que viven”, afirmó.
La Junta y el Ayuntamiento continuarán trabajando de forma conjunta en el diseño de itinerarios personalizados que faciliten el tránsito de las familias hacia entornos residenciales normalizados, con apoyo en empleo, educación y salud.




