Hacen falta más ministros en los bares
Es una buena noticia que María Jesús Montero pueda ir al Vizcaíno con normalidad en medio de esta ola de polarización

Sevilla
Casa Vizcaíno es uno de esos bares que hacen ciudad en un lugar tan contaminado por el turismo como Sevilla. Ocurre también Cádiz, en Casa Pepe, en la viñera calle de la Rosa y me dicen mis amigos malagueños que en su ciudad ya casi no hay bares así. Son lugares donde no se ven demasiados guiris, donde los camareros conocen a la parroquia. Y también lugares donde a veces puedes ver a toda una vicepresidenta del Gobierno.
María Jesús Montero es vecina del barrio de la Alameda. No es raro encontrársela tomando café en alguno de los bares de la zona como una sevillana más. Pero el domingo estuvo en el multitudinario 90 cumpleaños de esa mítica taberna nada menos que en un día de derbi sevillano. En las dos horas que la líder del PSOE andaluz estuvo por allí sólo se oyeron cánticos futboleros.
Es una buena noticia que nadie se acordara de Perro Sánchez al ver pasar a su mano derecha. Y eso que la plaza estaba abarrotada y el contexto cervecero daba pie a los excesos. Montero no llevaba apenas séquito, se hizo fotos con béticos y sevillistas, saludó a quien quiso saludarla y se fue por donde vino al cabo de un buen rato. La maniobra es inteligente para la candidata socialista, poco dada a dejar ver su lado más humano.
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Las próximas elecciones andaluzas van a tener mucho de piel. Justo 24 horas antes su contrincante había dado buena muestra, aunque en un entorno controlado. Juanma Moreno ofreció un discurso muy emocional en la gala del 28-F, pero también político. Entrecortado por las lágrimas de Adamuz, volvió a ganar enteros en ese papel de yerno perfecto que tan bien le funciona y que ha cultivado en la calle en estos ocho años.
Si uno ha charlado un par de veces con el presidente de la Junta en un contexto relajado no cuesta trabajo creerse al hombre que casi deja a medias su discurso por el Maestranza. Al fin y al cabo, Juanma Moreno es una persona normal. Igual que María Jesús Montero, como dejo ver en la sevillanísima calle Feria. Bien harían los suyos en repetir la visita a los bares donde los ciudadanos hablan de sus cosas. Para ganar unas elecciones hay que escuchar lo que la gente dice cuando se siente cómoda, como en el Vizcaíno, que el domingo dio una lección de cómo ganar elecciones durante 90 años
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La Ventana Andalucía (03/03/2026)

Carlos Rocha
Colaborador de La Ventana Andalucía.




