Un joven emprendedor motrileño en Dubái transmite tranquilidad ante la tensión internacional
Pablo Roldán, residente desde hace dos años en Dubái, asegura que, pese al ataque iraní, la vida en la ciudad transcurre con normalidad

El empresario motrileño, Pablo Roldán, durante su estancia en Dubái

Motril
El motrileño Pablo Roldán, afincado desde hace casi dos años en Dubái, asegura que la vida en la ciudad continúa con normalidad pese al clima de inquietud internacional generado por el conflicto en la región. El joven empresario, fundador de AKB Capital Group, ha querido, a través de la entrevista realizada en Radio Motril, enviar un mensaje de calma a familiares y conocidos en España ante la preocupación que reflejan algunos medios de comunicación.
“Estamos tranquilos. Desde el sábado hasta hoy hacemos vida completamente normal”, explica Roldán, quien reside en la zona de The Greens y tiene su oficina en el Distrito Financiero (DIFC). Según relata, el transporte, los restaurantes y los servicios funcionan con absoluta normalidad y no se percibe un ambiente de miedo generalizado.
El empresario reconoce que algunas imágenes difundidas en redes sociales pueden generar alarma, especialmente tras incidentes puntuales que han afectado a la ciudad, pero insiste en que la situación está bajo control y que las autoridades emiratíes mantienen informada a la población de forma constante. “El gobierno informó desde el primer minuto a todos los teléfonos móviles y el contacto ha sido permanente”, señala a la SER.
Roldán llegó a Emiratos tras formarse en Derecho y pasar tres años en Londres. Detectó una oportunidad de mercado para acompañar a empresas españolas en su expansión internacional y, junto a su socio Ismael, decidió crear AKB Capital Group. La firma se dedica a la reestructuración societaria, creación de holdings y vehículos de inversión, así como a la optimización fiscal y asesoramiento internacional.
En cuanto al impacto económico del conflicto, el joven motrileño admite que puede afectar temporalmente a sectores como el inmobiliario o a la llegada de nuevos clientes que necesiten desplazarse físicamente a la ciudad. De hecho, algunos empresarios han tenido que posponer viajes por la cancelación de vuelos. No obstante, su actividad profesional continúa con normalidad.
Pablo Roldán no contempla regresar a corto plazo. Su intención es permanecer al menos cuatro o cinco años más en Emiratos, donde asegura sentirse “muy bien acogido”. Además, anima a otros jóvenes a perder el miedo y apostar por la experiencia internacional: “Emprender aquí aporta un crecimiento personal y profesional enorme”.
Desde la distancia, Pablo Roldán lanza un mensaje claro a su tierra: en Dubái, dentro del contexto internacional actual, la tranquilidad sigue siendo la nota predominante.




