Fútbol

El Sporting vuelve a despegar

Los rojiblancos mantienen el segundo puesto tras reencontrarse con la victoria ante el Eldense (2-0)

Gaspar Campos celebra su gol al Eldense. / LaLiga

Gijón

Había en juego algo más que tres puntos. En el partido contra el Eldense estaba en liza la recuperación del segundo puesto, con el simbolismo no solo clasificatorio sino también psicológico que tiene, y el mensaje que lanzas a los rivales: podréis ganar, pero mucho tendréis que sudar para pasar a este equipo. Había que espantar cualquier atisbo de duda que pudieran generar los pinchazos contra Amorebieta y Alcorcón. Y mantener el fortín de El Molinón, pero esta vez sin concesiones. Todo eso lo consiguió el Sporting en una noche fundamental para el futuro, que valió además para demostrar que Gaspar Campos es un lujo en esta categoría y para acabar con la sequía de Djuka, que volvió a marcar. El Molinón acabó haciendo la ola y defendiendo con sus cánticos una ilusión de ascenso que este año sí está justificada. ¿Se puede pedir más?

Ya puede ponerse las pilas el Sporting para atar a un jugador como Gaspar Campos-Ansó. Si no fuera de Gijón y no vistiera ya de rojiblanco, sería un fichaje inalcanzable para el equipo gijonés. ¡Qué futbolista! ¡Qué pegada! ¡Qué crecimiento! Los envidiosos dirán que el gol que le marcó al Eldense fue por suerte. Sí, es innegable que la tuvo, pero la suerte se busca. Para tener suerte y que un rival desvíe tu disparo hay que estar en lugar adecuado en el momento oportuno, hay que arrastrar a dos defensas a tapar tu chut, hay que sorprender con tu pierna teóricamente menos buena y hay que tener el grado de confianza en uno mismo que ahora tiene el gijonés. Y sí, también tener el punto de fortuna necesario para que al tocar en un rival ese balón vaya tan ajustado al palo que sea imparable para el portero. Ocho goles en 17 jornadas, para un futbolista que no es delantero, son una absoluta barbaridad. Le queda año y medio de contrato. Y aunque haya margen, si un futbolista se ha ganado ser tratado como la estrella del equipo, es él.

El gol del canterano a los siete minutos de partido allanó el camino del Sporting hacia una victoria importantísima, en un partido con diferentes fases.

Se presentó el Sporting con una alineación sorprendente. Ramírez sigue tratando no ya solo de dosificar, sino también de reinsertar a futbolistas, como Fran Villalba o Djuka. También mantuvo su rotación en la defensa, con la entrada de Izquierdoz y sorprendió en mediocampo con la pareja Nacho Méndez - Varane.

Fue marcar el gol y el Sporting empezó a sestear peligrosamente. Tuvo la suerte de tener enfrente a un equipo con limitaciones como el Eldense, que no supo aprovechar las varias llegadas que tuvo: un taconazo de Ortuño se paseó por delante de la línea de gol, otro disparo del mismo futbolista se fue cerca de la escuadra y Otero tuvo que intervenir para impedir que un rechace de Yáñez a un disparo de Soberón lo alcanzara el protagonista de las dos ocasiones anteriores. Nacho Méndez y sobre todo Varane se dedicaban más a achicar agua que a elaborar; de hecho el segundo vio una amarilla necesaria que condicionaría los planes. El Sporting no salía y, cuando lo hacía, una patada de Djuka en mediocampo (tras ser víctima de una obstrucción) cortaba un contragolpe peligroso.

Solo en los últimos minutos de la primera mitad el Sporting se espabiló, dio un paso adelante y Villalba y Gaspar, al menos, probaron al portero con sendos disparos desde fuera del área.

La prueba de que el Sporting no funcionaba es que Ramírez decidió hacer dos cambios al descanso. Retiró a Varane (condicionado por una tarjeta amarilla) para dyar entrada a Roque Mesa y a Fran Villalba para apostar en la banda derecha por la explosividad de Hassan, que en su primera arrancada ya provocó el aplauso de El Molinón.

De las bota de Hassan salió la jugada del segundo gol. Actuando en esa ocasión por el centro, el franco-egipcio le puso en bandeja el tanto a Djuka, que con un derechazo que también desvió ligeramente un defensa se reencontraba con el gol. Lo celebró con rabia y con gestos haciendo referencia a lo que se habla de él, aunque por dentro entenderá perfectamente que de su situación y sus circunstancias era obligatorio hablar. Si un gol sirve para tapar bocas, pues bien. Que lleguen más.

El partido no dio para mucho más, simplemente que el árbitro le perdonó una posible expulsión a Timor y que el público se fue a su casa encantado, sabiendo que los lunes también pueden ser un día de fiesta en El Molinón.

David González

David González

Vinculado a SER Gijón desde 1998. Director de SER Deportivos Gijón y voz de los partidos del Sporting...

 
  • Cadena SER

  •  
Programación
Cadena SER

Hoy por Hoy

Àngels Barceló

Comparte

Compartir desde el minuto: 00:00