No siempre hay razones para vivir: la campaña fallida contra el suicidio en 2025
Canarias eligió un lema basado en la 'psicología positiva' en 2025 que refuerza la culpabilidad de quienes no encuentran razones para vivir

redaccion
Santa Cruz de Tenerife
El suicidio ha vuelto ha acaparar las portadas de todos los medios en Canarias. De nuevo, cometemos el error de informar de ello únicamente cuando ocurre, y además, bordeando la palabra suicidio por el viejo mito de que contarlo impulsa el efecto llamada. Sin embargo, el fenómeno es mucho más complejo. Quizá habría que empezar por abrazar la tristeza. "¿Por qué no hay un día mundial de la tristeza?" Se pregunta el profesor de psicología evolutiva de la Universidad de La Laguna, Antonio Rodríguez. "Es una experiencia humana esencial en nuestro equipaje. Por qué no un día en el que celebremos la tristeza. En el fondo hay una perversa trampa que es entender que el bienestar tiene que ser el referente de nuestra vida. Para ser feliz tengo que estar bien", explica Rodríguez.
Es una interpretación un tanto facilona de la teoría de Martin Seligman, muy promovida por el auge del 'coaching': la idea de que felicidad y alegría son lo mismo, que siempre van juntas. Nada más lejos de la realidad. De hecho, aprender a convivir con la tristeza es una de las claves de la felicidad. Felicidad y alegría no son la misma cosa. Así lo explicó Antonio en una de sus clases magistrales en las Jornadas de prevención de los transtornos de salud mental de la Escuela de Servicicios Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSCAN) en colaboración con la Escuela Preventiva del Cabildo de Tenerife.
El problema del enfoque positivo
"¿Puedo aspirar a la felicidad al mismo tiempo que siento una profunda tristeza porque mi amada madre ha fallecido hace unos meses?", se pregunta Rodríguez. "Desde la perpectiva del bienestar es incompatible, sin embargo, en una realidad sistémicamente adversa, aspirar al bienestar es una quimera, porque queremos ir al bienestar, se nos impide alcanzarlo y nos sentimos peor. No tenemos más remedio que conjugar la aspiración del bienestar con la tristeza", explica el profesor.
'Stop suicidios' lanzó una campaña por el día mundial del suicidio con este enfoque. "Siempre hay razones para vivir..., ¿y qué pasa si yo no la tengo?", se pregunta Rodríguez. "Se trata de un lema muy en la línea de la psicología positiva que no tiene en cuenta que además de la luz, hay que ayudar a tratar con nuestra sombra, y que en una sociedad de malestar, orientarnos al bienestar es perverso. Si yo no tengo una razón para vivir, esta campaña me aboca a sentirme aún más culpable por ello", añade.
Casi siempre hay razones para vivir (pero no siempre)
En opinión del experto, la campaña está mal enfocada. "Casi siempre hay razones para vivir, pero si tú no las tienes: hablemos", propone Rodríguez como alternativa. "Es legítimo sentirse mal. Si, soy vulnerable, ¿y qué? Estoy triste, ¿y qué? Tengo que aceptar esa tristeza para asumirme como vulnerable", añade. El planteamiento de Antonio Rodríguez es sencillo: solo se puede llegar al día si se atraviesa la noche. Es decir, adaptar nuestra mirada a la "nocturnidad" de las emociones.
Esta visión noctura implica entender que para llegar el bienestar hay que atravesar el malestar. "Yo también soy oscuridad, soy sombra. La sombra, aunque nos desagrade, forma parte de la vida. Esa oscuridad tenemos que aceptarla sin avergonzarnos de ella y sin culpabilizarnos por ella", explicó el creador de la asignatura Emocrea, que ayuda a los jóvenes a gestionar sus emociones en los centros educativos de Canarias.

Javi Rodríguez
(La Palma, 1991) Periodista vinculado a la Cadena SER en Canarias desde el año 2009, apasionado de los...




