Sobre las consecuencias de la guerra en Irán
El Enfoque de Francisco Pomares en Hoy por Hoy Tenerife

Sobre las consecuencias de la guerra en Irán
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Santa Cruz de Tenerife
La guerra siempre nos parece lejana… hasta que sube el precio del combustible. El presidente de CEOE-Tenerife, Pedro Alfonso, nos avisa de lo obvio: si el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán se intensifica, el petróleo subirá. Y cuando sube el petróleo, sube todo. En una economía como la canaria, profundamente dependiente del transporte marítimo y aéreo, cualquier encarecimiento energético se traduce en inflación automática.
El Estrecho de Ormuz no es una abstracción geopolítica: es una arteria por la que circula una parte sustancial del crudo mundial. Si esa vía se tensiona, los mercados reaccionan al alza. El combustible, el coste del transporte de mercancías, los productos importados… todo puede encarecerse. Varias décimas de inflación, como apunta la patronal, pueden parecer poco, pero se notan mucho. Canarias está más expuesta que otros territorios. Importamos buena parte de lo que consumimos. Y exportamos servicios, sobre todo turismo. Y aquí aparece la otra cara del análisis empresarial: la inestabilidad puede reforzar la percepción de España y de las Islas como destino seguro. En un mundo convulso, la estabilidad se convierte en valor añadido. Si ciertos destinos compiten bajo el ruido de la guerra, Canarias puede crecer como refugio turístico. No es la primera vez que ocurre. Pero mejor no lanzar campanas al vuelo. Es pronto para medir el impacto real. Dependerá de si el conflicto se contiene o se prolonga, de si los mercados financieros entran en pánico o mantienen la calma. Y, sobre todo, de cuánto tiempo dure la incertidumbre. En economía hay que contar también con la duración del miedo.




