Cantabria rebaja al mínimo el nivel de emergencia por la llegada de 'pellets' a las playas
El Pletercant se activó el 8 de enero y se mantendrá ahora en un nivel de vigilancia y control

Operarios recogiendo pellets en Cantabria.

Santander
El Gobierno de Cantabria ha rebajado al mínimo el nivel de emergencia por la llegada de 'pellets' a las playas de la comunidad autónoma, que ha experimentado una "notable disminución".
El Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil, activado el 8 de enero y que ha pasado por diferentes niveles, se sitúa con esta rebaja en fase de preemergencia, un nivel de vigilancia y control.
El Ejecutivo cántabro informa en un comunicado de que ha adoptado esta decisión al comprobar "una notable disminución" de los plásticos encontrados en las playas de la región por el operativo de vigilancia y retirada.
Los montantes recogidos se han reducido en casi un 60 %, con tendencia a la baja.
Además, las inspecciones reportan una presencia baja o muy baja de restos plásticos en el 90 % de los arenales.
Continúa la vigilancia
Eso sí, se mantendrá el seguimiento de la situación y sus posibles cambios, así como la coordinación con el resto de comunidades autónomas afectadas por los 'pellets' para valorar su evolución, pero ya sin declaración de emergencia.
Según ha explicado la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, en estos momentos el escenario es "muy favorable, con la constatación de la llegada de menos esferas a las playas.
"Pero vamos a seguir controlando el estado de nuestros arenales y el comportamiento del vertido a lo largo de la costa cantábrica, para prevenir cualquier cambio que pudiera producirse”, ha añadido.
17,7 kilogramos
Desde que el día 9 de enero se avistaran los primeros plásticos en Cantabria, jornada en la que Ejecutivo autonómico activó la situación 2 del Plan de Emergencias, se han recogido 17,752 kilogramos de pellets, en 652 acciones de vigilancia y retirada desarrolladas en 21 municipios costeros de los 27 que hay en la región.
Se han examinado un total de 80 arenales, encontrándose restos del vertido en 62 de ellos.
No se ha registrado presencia de plásticos en ninguno de los ocho puertos inspeccionados.




