Sociedad

Alberto Tobes, responsable técnico del CRDO Ribera del Duero: “No parece tan devastador como imaginábamos”

Los daños de las tormentas de granizo y agua del mediodía de ayer han quedado acotados a parcelas puntuales del centro-sur de la DO Ribera del Duero con grandes diferencias incluso en parcelas colindantes

La A-1 quedó por momentos anegada por la tormenta de agua y granizo / Imagen facilitada

Ribera del Duero

Más espectacular que dañino. Así fue, si hubiese que generalizar, el impacto de las tormentas de agua y pedrisco del mediodía de ayer en la Ribera del Duero. Mejor dicho, en terrenos puntuales de esta comarca, porque la afección fue radicalmente distinta incluso en parcelas colindantes. Así lo están comprobando, a la espera de un recorrido minucioso por la Denominación de Origen, los servicios técnicos del Consejo Regulador contando con las informaciones que desde ayer están recibiendo de su amplia red de colaboradores.

El mayor impacto se ha producido, en principio, en la zona centro sur de la denominación en la provincia de Burgos y parte de Segovia, como ha explicado Alberto Tobes es responsable del servicio de experimentación del Consejo Regulador. “El daño ha sido sobre todo en la zona centro de la provincia de Burgos. Ha pasado una nube de piedra, pero acompañado con muchísima agua, que ha minimizado el daño. Es cierto que hay bastante afectación en Milagros, Campillo, parte de Fuentespina y Fuentelcésped” detalla Tobes. “Hay otros pueblos que solo se han visto afectados en alguna zona muy concreta, como La Aguilera o en Montejo en la zona de Segovia. En Aranda pasa lo mismo. Tenemos datos de entre 15 y 20 litros por hora en el casco urbano y a un kilómetro sólo dos litros y sin nada de piedra. Otras zonas muy afectadas el pasado año como Moradillo, este año se ha librado, igual que hacia Santa Cruz e incluso Castrillejo, donde parece que no hay daño, como tampoco en la zona Roa, Peñafiel y el resto de Valladolid”

Dado que ha habido zonas en las que hay diferencias abismales en cuanto a las precipitaciones caídas y la afección en las parcelas, como en el caso de Aranda, los servicios técnicos del Consejo recomiendan cuanto antes visitar las viñas y comprobar el estado de cada una de ellas. “Ahora mismo es vital que se controle la afección en el viñedo, que se visiten las parcelas y en el caso que haya daño, evaluar cuál es la afección de cara, fundamentalmente, a la próxima cosecha y su producción” recomienda el experto del Consejo Regulador

Curiosamente la abundancia de agua con la que ha venido acompañado el pedrisco ha supuesto un factor de protección que ha minimizado el impacto de la piedra. De hecho, la viña, cuyo ciclo se encontraba con cinco días de adelanto sobre un año normal, estaba empezando a necesitar agua. En parte ha podido absorberla tras las tormentas de ayer, pese a que, al haber llegado en tromba, no todo el agua se aprovecha, ya que se escapa en forma de escorrentía.

En cualquier caso quedan aún muchas semanas hasta la vendimia y será en su evolución en la que se juega a partir de ahora el volumen y calidad de la uva de esta cosecha.

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