IU Cuéllar presenta alegaciones contra la planta de biogás que se quiere construir en la localidad
Se ubicaría entre Cuéllar y Torregutiérrez y recibiría unas 97.000 toneladas de residuos al año en unas instalaciones entre planta, balsas, almacenes, digestato... de 14 hectáreas.

Miembros de Izquierda Unida de Cuéllar con el coordinador de IU de Segovia / Cristina Sancho

Cuéllar
La Asamblea Comarcal de Izquierda Unida en Cuéllar ha presentado alegaciones contra la planta de biogás que se pretende construir en la localidad. Según explica el coordinador de la Asamblea, Miguel Ángel Gómez "se trata de una planta que ocuparía un total de 14 hectáreas, algo más de 144.000 metros cuadrados de los cuales 41.000 euros serían de la propia instalación y el resto serían para almacenaje, diferentes balsas de residuos, lixiviados y de digestato. El proyecto habla de una entrada de residuos de 97.000 toneladas al año".
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Miembros de Izquierda Unida Cuéllar exponen porqué son contrarios a la instalación de una planta de biogás en la localidad
Gomez ha explicado que el pasado 26 de agosto el Bocyl recogía la información pública relativa a la solicitud de autorización ambiental y al estudio de impacto ambiental del proyecto de una planta de valorización de residuos para la producción de biometano y compost que pretende desarrollar Albio Cuéllar SL. El coordinador de la Asamblea ha criticado la opacidad de la Junta de Castilla y León sobre el expediente de "difícil acceso" y ha criticado que la Consejería de Medio Ambiente está tramitando un Plan Regional de ordenación y regulación de residuos en el que debería enmarcarse este proyecto evaluándolo dentro del contexto del mismo y no que se utilice el plan "como disculpa para legitimar hechos consumados" por lo que consideran que la planta no debería construirse.
Desde la formación de izquierdas apuntan que los informes no recogen las distancias máximas para el transporte de los residuos "ya que no se ha establecido cual va a ser la distancia máxima a la que podrán trasladar estos residuos pudiendo ser Cuéllar un importador muy importante de esos residuos de todo el pais", indica Gómez. El proyecto Albio Cuéllar recoge que la procedencia de los residuos, purines, paja, animales muertos, residuos de mataderos... serán de origen local. "Bajo nuestro punto de vista va a ser totalmente imposible porque en el término no hay cantidad suficiente para alimentar a la planta que se proyecta y tendrán que traer grandes cantidades de estos residuos de otras zonas". Asi mismo apunta a las molestias de olores, humo y ruido que se va a ocasionar en cuanto al transporte de los mismos ya que se estima una media de 60 camiones diarios por el camino del Salinero que consideran no está preparado para soportar esta gran cantidad de tráfico y tiene una limitación de tonelaje, ni se determina un plan de circulación alternativo.
Otro de los aspectos que ponen sobre la mesa es que "el estudio de impacto ambiental es deficiente porque no hace un análisis de posibles factores negativos de la población en la salud humana, flora, fauna, aire, agua... una inadecuada gestión de los purines puede causar contaminación de las aguas subterráneas, contaminación atmosférica al producir gases como el dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, metano, CO2 y malos olores. La planta de Cuéllar no garantiza la hermeticidad ya que no se puede mantener hermético cuando se tiene que abrir la instalación para camiones y máquinas", explica Monsterrat Sanz, responsable de Organización de IU en Cuéllar. "Existe un alto riesgo de convertirse en una fuente de concentración de emisiones de gases de efecto invernadero con riesgo de fugas de gases tóxicos para la población. Sanz considera que en lugar de hacer estas macrogranjas deberían ser plantas individuales en las granjas que cada uno aprovechara para su gestión y se hiciera el reciclaje como en otras empresas, porque si no, podría ser incontrolable.
La planta se ubicaría a menos de 2 kilómetros del rio Cega, que forma parte de la Red Natura 2000, calificado como zona de especial conservación; de la residencia de mayores de El Alamillo y del barrio de Torregutiérrez, por lo que Sanz considera que los malos olores están más que garantizados. En cuanto a la posible contaminación del agua, la concejal de IU, Lucía Arranz, recuerda que el término municipal de Cuéllar se encuentra en una zona vulnerable a la contaminación de aguas por nitratos procedentes de origen ganadero y agrícola. "Con este proyecto consideramos que el tratamiento de 97.000 toneladas de residuos, esta claro que aumentará el riesgo de la ya existente contaminación por nitratos", comenta. Asi mismo recuerda que hace 15 años se tuvo que crear la Mancomunidad de las Lomas para garantizar el abastecimiento de agua potable del rio Cega a los municipios afectados por los altos niveles de arsénico. Por ello se pregunta; "¿si esta planta se realizara, de dónde vamos a obtener a futuro agua potable para poder beber?" Además considera que la Confederación Hidrográfica del Duero debería pronunciarse sobre este proyecto y afirma que si no lo hacen, registrarán una pregunta.
En cuanto a los olores que produciría, desde IU Cuéllar se han informado de proyectos similares en otros lugares y apuntan que "aunque las empresas promotoras aseguran que cuentan con sistemas de control que no filtran olores, la experiencia les demuestra que son constantes y generan un gran malestar vecinal", opina Arranz. Consideran que en el caso de la planta Albio Cuéllar los olores llegaría hasta San Cristobal de Cuéllar, Vallelado, Arroyo de Cuéllar o Chañe.
Como concejal en el Ayuntamiento, Arranz ha explicado también que los técnicos de la Oficina de Urbanismo han elaborado alegaciones que también se han presentado solicitando más justificación en aspectos que no son claros pero "desde IU nos parecen insuficientes. Estamos de acuerdo de que, de llegar a hacerse la planta, es mejor que se realicen los ajustes que se solicitan en materia de olores, seguridad, tráfico... pero nos parecen insuficientes y creemos que el Ayuntamiento tiene que seguir estudiando todas las posibilidades para frenar este tipo de instalaciones en el municipio.
Por su parte el coordinador de Izquierda Unida en Segovia, Carlos Serrano, se ha mostrado preocupado porque la planta de Cuéllar se suma a otros 17 proyectos que hay a lo largo de la provincia, en pueblos como Carbonero, Yanguas de Eresma, Turégano, Muñoveros, Pinarejos... "Creemos que forma parte de un boom especulativo que tiene el objetivo de recoger subvenciones que muchas de ellas proceden de Europa. Son proyectos que se visten de energía verde pero nada tiene que ver con la realidad. El biometano es un gas de efecto invernadero, y son proyectos que generan bastantes problemas de contaminación", indica. Además, apunta a que este tipo de proyectos tienen detrás a grandes multinacionales o fondos de inversión que poco tienen que ver con el tratamiento de residuos o proyectos medioambientales. "Han metido el dinero para sacar ingentes cantidades de beneficios a costa de la contaminación de los pueblos de la provincia, de Castilla y León y esto redunda en el empobrecimiento de los pueblos y la despoblación".
Serrano considera que deberían frenarse los 17 proyectos en la provincia de Segovia y porque dice, no es sostenible con la cantidad de toneladas de residuos anuales, la contaminación que van a producir y el transito de camiones. En el recuerdo de los miembros de IU, aflora la planta de compostaje de Fuentepelayo con una mala gestión y falta de control. "Llamamos a la ciudadanía a que proteste y se conciencie contra estos proyectos y se movilice y llamamos a las corporaciones municipales a que sean valientes poruqe es un problema grave que afecta a toda la provincia", concluye.
La asociación medioambiental El Espadañal y la Asociación Cultural de Torregutiérrez se han sumado también a las alegaciones presentadas por Izquierda Unida.




