"Jubilación masiva" en Castilla y León: 30.000 autónomos cerrarán su negocio en el próximo trienio
UPTA asegura que la solución está en el relevo generacional, teniendo los migrantes "un papel fundamental"

Pequeño comercio / Ridofranz

Valladolid
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos asegura que en los próximos tres años Castilla y León se enfrentará a una "jubilación masiva" ante la que su presidente nacional, Eduardo Abad, tilda de "urgente" que el próximo gobierno autonómico desarrolle políticas efectivas para el relevo generacional. Políticas en las que según el secretario nacional las personas migrantes tendrán un "papel fundamental".
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De la mano de la Unión General de Trabajadores, UPTA afirma que serán más de 30.000 los autónomos que se jubilen en los próximos tres años y que "el 25% de autónomos en Castilla y León ya han cumplido los 60 años".
Unas cifras que la organización califica de "alarmantes" y más teniendo en cuenta que si en los últimos tres años se han cerrado tres comercios al día en Castilla y León, el recién terminado 2025 ha dejado cifras mucho peores: nueve negocios cerrados al día.
Eduardo Abad ha informado de que UPTA enviará sus propuestas a todos los candidatos a la presidencia de la Junta de Castilla y León, "que acepten el diálogo social", por lo que VOX se quedará fuera. El presidente también ha asegurado que "no se puede confrontar a los trabajadores con los empresarios" y ha dejado bien claro que los autónomos "se niegan a ser utilizados por ningún partido político".
Relevo generacional
El colectivo autónomo refleja esa misma estructura demográfica: casi 55.000 autónomos tienen entre 56 y 65 años, y 10.737 superan los 66, de modo que uno de cada tres autónomos está en edad próxima a la jubilación.
Esta realidad sitúa a Castilla y León como una de las comunidades con mayor riesgo de cierre por falta de relevo, especialmente en sectores esenciales para el medio rural como agricultura, comercio de proximidad, transporte o actividades de servicios básicos.
Perspectiva de género
El 34 % del trabajo autónomo castellano-leonés está formado por mujeres (62.519 autónomas), una cifra menor que la media española (cercana al 40 %).
Las autónomas se concentran en comercio, servicios personales, educación y sanidad, mientras su presencia en industria, actividad técnica o tecnología continúa siendo reducida.
Además, las mujeres autónomas sufren mayores problemas de conciliación, menos acceso a financiación y mayor concentración en actividades con menor margen económico
Afiliación por sectores
El trabajo autónomo de Castilla y León se concentra en servicios (112.388 autónomos, 62 %), seguidos de agricultura (35.801; 20 %), construcción (23.076; 13 %) y comercio dentro del sector servicios. Aunque la estructura ha permanecido relativamente estable, en los últimos años se aprecia un descenso sostenido en agricultura y comercio, mientras que las actividades profesionales y la construcción muestran mayor resiliencia.
La región mantiene una fuerte dependencia de sectores tradicionales y un lento avance hacia la diversificación productiva, lo que refuerza la necesidad de digitalización, relevo generacional e impulso a actividades de mayor valor añadido.
Entorno rural
Castilla y León es la comunidad con mayor superficie y menor densidad demográfica de España, y esto se refleja en su estructura de autoempleo: más del 50 % de los autónomos desarrolla su actividad en municipios de menos de 5.000 habitantes.
Esta dispersión geográfica provoca sobrecostes en la prestación de servicios, menor acceso a formación y digitalización, riesgo elevado de cierre de negocios sin relevo, pérdida de servicios esenciales (comercio, talleres, transporte, despachos profesionales).
Las provincias de Soria, Zamora, Palencia y Ávila concentran el mayor riesgo de despoblación económica, mientras que Valladolid, León, Burgos y Salamanca mantienen mayor dinamismo en actividades profesionales y de servicios urbanos.




