¿Qué probabilidad hay de que un agujero negro se trague la Tierra?
Es una de las preguntas que trabajos como los del astrofísico Garik Israelian intentan responder

Quina probabilitat hi ha que un forat negre s'empassi la Terra?
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Barcelona
Este martes en el CosmoCaixa de Barcelona, el Grupo Prisa ha organizado un encuentro WIP (World in Progress, el acto anual de reflexión y geopolítica de PRISA) entre el astrofísico Garik Israelian y un grupo de empresarios y científicos, sobre todo del ámbito de la aeronáutica. Garik Israelian es investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias y una eminencia en el estudio de las estrellas a partir de su luz, fundador también del Festival Starmus, un evento que reúne a científicos, premios Nobel, astronautas y artistas como Brian May, Peter Gabriel o Hans Zimmer.
Se le conoce por haber demostrado que una supernova (una explosión de una estrella) puede originar un agujero negro, un hito en la astrofísica moderna. “Las supernovas son las últimas fases de vida de las estrellas masivas y, cuando explotan, la teoría no sabe si después el núcleo queda como un agujero negro o como una estrella de neutrones, que tiene menos masa que el primero”. La diferencia es que la estrella puede emitir radiación, pero el agujero negro no emite nada.
Tras la explosión de muchas supernovas, hasta ahora los científicos habían encontrado estrellas de neutrones, pero nunca que una supernova pudiera desembocar en un agujero negro. El trabajo de Israelian ha consistido precisamente en hallar esa evidencia, y ha sido posible gracias a que se tenía constancia de un agujero negro “porque sabíamos que había una estrella girando a su alrededor”. Después de numerosos estudios, se ha podido constatar que de una supernova acabó surgiendo ese agujero negro.
Desde que existe el Sol, se han producido millones de explosiones en nuestra galaxia. “Sabemos que entre las estrellas estimamos que hay 100 millones de agujeros negros en nuestra galaxia”, expone el científico. Lo que ocurre es que no se pueden detectar porque no emiten radiación y no tienen estrellas a su alrededor. “Cuesta identificar agujeros negros porque tienen una gravedad tan fuerte que ni siquiera su propia luz puede escapar”, resume. Y como son muy pequeños, con un radio máximo de 10 km, están perdidos en espacios interestelares. “No tenemos evidencias de que estén ahí a menos que tengan objetos a su alrededor y podamos observar que los absorben”.
¿Para qué sirven descubrimientos como los de Garik Israelian? “Para saber si existe la probabilidad de que uno de los pequeños agujeros negros pueda tragarse la Tierra y el Sol”, dice. Un asteroide se detecta; un agujero negro, no: eso se debe a sus dimensiones. Y todavía es pronto para poder predecirlos y detectarlos con antelación.
Preguntado por la desinformación y las noticias falsas que circulan por las redes, el astrofísico se muestra preocupado: “Cuesta mucho desmentir informaciones que salen de perfiles con miles de seguidores”. “No tenemos tantas herramientas para combatir esta desinformación que afecta al cambio climático, la salud… Las instituciones creo que deberían tener centros de comunicación mucho más fuertes, para que ellas mismas preparen vídeos de TikTok y compitan para ganar esta guerra”. Y añade: “Ningún premio Nobel puede competir contra futbolistas o estrellas de Hollywood que desinforman”.




