Un hospital catalán implanta el primer programa europeo de telecirugía robótica
El proyecto permite que, desde la Fundación Puigvert de Barcelona, un cirujano opere a pacientes ubicados en Gran Canaria, a 3.000 kilómetros de la capital catalana

El doctor Alberto Breda, de la Fundación Puigvert, pionera en telecirugía robótica en Europa / Fundació Puigvert

Barcelona
Un cable subterráneo que recorre toda la península, parte del norte de África y el mar hasta llegar a las Islas Canarias conecta la consola del cirujano de la Fundación Puigvert, en Barcelona, con los mandos del robot quirúrgico del hospital San Roque de Las Palmas de Gran Canaria. Se trata del primer programa clínico estructurado de telecirugía robótica de Europa, un hito que permite que un cirujano opere a pacientes situados a más de 3.000 kilómetros.
El proyecto de la Fundación Puigvert se ha consolidado después de 18 meses de trabajo y supone el paso definitivo para que la telecirugía deje de ser una simple demostración tecnológica y se convierta en una realidad asistencial estable.
El modelo ha sido concebido y liderado por el Dr. Alberto Breda, cirujano urólogo y presidente de la Sección de Cirugía Robótica de la Sociedad Europea de Urología. Desde Barcelona, el Dr. Breda ha realizado durante el mes de febrero diez intervenciones urológicas de distinta complejidad en pacientes canarios, con el apoyo presencial del Dr. Pablo Juárez del Dago y su equipo en el quirófano de Gran Canaria. Todos los pacientes han sido dados de alta y evolucionan favorablemente.
Según el doctor, uno de los factores clave del proyecto es la baja latencia de la conexión, que ha oscilado entre 30 y 70 milisegundos, muy por debajo de los valores registrados en otras operaciones pioneras internacionales. Esto ha permitido mantener los mismos estándares de precisión y seguridad que en una intervención presencial. El cirujano defiende que la telecirugía "ya no es una técnica experimental, sino una evolución natural de la cirugía robótica".
Desde el Hospital San Roque, el Dr. Juárez del Dago destaca que el reto no era solo conectar dos quirófanos, sino integrar el modelo de telecirugía en la práctica asistencial diaria. Según explica, este sistema solo tiene sentido cuando beneficia directamente al paciente y cuando se incorpora con normalidad al trabajo de todo el equipo quirúrgico. También sostiene que este proyecto situará a Canarias como un hub tecnológico de referencia en cirugía robótica y en la formación de nuevos profesionales.
La infraestructura que hace posible este avance ha sido desarrollada por Edge Medical y conecta ambos hospitales a través de una red exclusiva de fibra óptica. Esta conexión garantiza la estabilidad y la seguridad necesarias para procedimientos quirúrgicos avanzados a larga distancia.
Para los responsables del proyecto, la iniciativa no solo tiene un impacto tecnológico, sino también territorial: permite reducir desigualdades en el acceso a la cirugía de alta complejidad y promueve un modelo sanitario basado en la cooperación entre centros. El Dr. Breda remarca que Canarias representa un punto estratégico de conexión entre tres continentes y que el programa demuestra que la alta especialización puede distribuirse en red, más allá de las grandes capitales sanitarias.
El programa se abre ahora a futuras ampliaciones en el ámbito estatal e internacional y también servirá como plataforma para la formación remota de nuevas generaciones de urólogos, uno de los objetivos prioritarios de la Fundación Puigvert y de los equipos participantes.




