Investigan microorganismos que aceleran la recuperación de la naturaleza afectada por el incendio de Tres Cantos
IMIDRA busca ayudar a favorecer y acelerar el crecimiento vegetal en zonas quemadas o entender cuál ha sido el efecto de las cenizas

Alicia Sánchez, investigadora del IMIDRA, nos habla de la investigación que están realizando para recuperar la zona afectada por el incendio del pasado verano en Tres Cantos
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Tres Cantos
El Instituto de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario de la Comunidad de Madrid, IMIDRA, está desarrollado estudios para favorecer la recuperación de los terrenos que han sido afectados por incendios. Las investigaciones se están realizando en el Monte de Viñuelas y el arroyo de Bodonal de Tres Cantos, área afectada el pasado verano, pero también en los terrenos incendiados en 2024 en Colmenar Viejo o Pedrezuela.
La investigadora de IMIDRA, Alicia Sánchez, ha explicado en SER Madrid Norte que están estudiando microorganismos, como especies de hongos y bacterias, que ayudan a la recuperación de estas zonas. Se podría decir, explica, que es como pulverizarlos para que funcionen como bioestimulantes para que las plantas puedan regenerarse más rápidamente o soporten mejor condiciones como una sequía extrema o la aparición de patógenos. De forma concreta, Sánchez, señala a las encinas que tienen una regeneración natural a partir de la raíz, y que con estos microorganismos puede provocarse un crecimiento más rápido, y, por tanto, adelantar la restauración del paisaje.
Este tipo de estudios, tienen una duración de tres o cuatro años, y ya se iniciaron en el año 2024 en los terrenos afectados por los incendios de 2024 de Colmenar Viejo, Pedrezuela y Loeches.
Sánchez ha explicado que “la naturaleza tiene sus plazos y formas de reactivarse”, y que solo se actúa de forma inmediata en terrenos de mucha pendiente. Es el caso de algunas zonas del monte de titularidad pública de Tres Cantos, en las que se han instalado “fajinas de contención de agua”, para evitar escorrentías, que el suelo se disgregue, y que se pierda la base para que la vida pueda regenerarse.
IMIDRA también está estudiando el efecto de las cenizas en el arroyo de Bodonal, de mano de la profesora Dolores Bejarano, de la Escuela de Montes de la Universidad Politécnica de Madrid.

David Guerrero
Periodista en la Cadena SER desde 2003, dirijo los informativos y contenidos de SER Madrid Sur y SER...




