Domingo, 28 de Febrero de 2021

Otras localidades

La hermana Paciencia: "No guardo rencor y me alegro por poder hacer el bien"

La religiosa no ha criticado al Gobieron español por denegarla su repatriación junto a su amigo Miguel Pajares. Sin embargo, sí ha puntualizado que "Dios escribe recto sobre renglones torcidos"

La hermana Paciencia Melgar durante su comparecencia ante la prensa

La hermana Paciencia Melgar durante su comparecencia ante la prensa / CADENA SER

En su primera comparecencia tras sobrevivir al ébola, Paciencia Melgar también ha confesado que nunca pensó en morir, aunque su paso por el hospital de Elwa en Liberia "fue horrososo". La religiosa también ha defendido a los profesionales "me siento muy orgullosa de la sanidad española".

"No busco protagonismo, sino seguir sensibilizando a todos de un enemigo peligroso que no solo ataca a los países africanos, sino a todos". Así ha comenzado su intervención la religiosa, Paciencia Melgar, que ha ofrecido su primera comparecencia desde que superó el ébola.

A sus 47 años, esta religiosa de la congregación de la Inmaculada Concepción ha querido hablar al mundo del horror del ébola, horror como el que sufrió ella en primera persona en el hospital del Elwa, en Liberia.

"Era horroroso. Solo había un baño para 30 personas. La gente dormía en colchones en el suelo. Cada día, veías como moría tu vecino. La gente gritaba pidiendo auxilio".

Así estuvo 16 días. Paciencia acabó en ese centro de aislamiento después de que el Gobierno español le denegase la repatriación junto a su amigo y compañero Miguel Pajares. Sin embargo, Paciencia no se sintió dolida, "quiero dejar que no guardo rencor a nadie por no haber podido venir antes a España, cuando tenía el virus".

Paciencia Melgar asume que era una opción que no estaba a su alcance "porque no era española", pese a todo sí ha dejado caer una sutil crítica entre líneas, "Dios escribe torcido en renglones pequeños".

No fue repatriada, pero "el gobierno sí agilizó mi viaje para poder donar mi sangre para salvar al hermano Manuel García Viejo", un gesto que ha agradecido la religiosa, aunque en el caso del hermano Manuel "no llegase a tiempo".

El equipo médico del Hospital Carlos III-La Paz, que atiende a la auxiliar de enfermería, Teresa Romero, ha utilizado el plasma que donó la misionera guineana. Sin embargo, Paciencia nunca sabrá si su plasma fue lo que salvó a Teresa. Pero sí está tremendamente agradecida por el gesto que tuvo Teresa, "es una gran mujer, valoro generosidad y su entrega por querer salvar a otras personas"

El traqueteo de los flashes, es lo único que ha roto su seriedad, una tímida sonrisa para salir en la foto. Ante un batallón de cámaras y periodistas, la religiosa Paciencia Melgar ha confesado que "nunca pensé en morir, nunca me faltó paz y serenidad", ni siquiera el día "en el que mi hermana Chantal muerta y la ambulancia esperándome para llevarme al centro de aislamiento".

Paciencia ha pedido a todos los países que se implique para acaba con este "enemigo", porque según la religiosa es "es muy triste vivir una experiencia igual, por eso, pido, ruego, y suplico a los países de los cinco continentes que se involucren".

Paciencia: "No guardo rencor. Pero cabe decir que Dios escribe derecho en renglones torcidos"

Paciencia: "Era horroroso. Había gente que dormía en el suelo. Solo un baño para 30 personas. Ves como cada día moría tu vecino. La gente gritaba pidiendo auxilio"

Paciencia: "Teresa es una gran mujer, por su generosidad y su entrega por querer salvar a otras personas"

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?