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Domingo, 31 de Mayo de 2020

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La temperatura en Madrid varía hasta 6 grados de unas zonas a otras

Un estudio de la Politécnica pone de manifiesto la existencia de una isla urbana de calor en el centro de la capital que provoca desajustes térmicos e incrementa la contaminación

Vista de Madrid

Vista de Madrid / Jorge Pardo

Madrid no tiene playa, pero sí tiene una isla. Una isla de calor en pleno centro de la capital que provoca desajustes térmicos y varía el consumo de energía en unos barrios en comparación con otros. Un proyecto de la Universidad Politécnica está estudiando la existencia de esta isla y sus efectos, y ha contactado con el propio Ayuntamiento para mejorar las mediciones y poder tomar medidas.

El asfaltado, los edificios con sistemas de calefacción antiguos y la contaminación generan importantes variaciones térmicas. Los investigadores llegaron a medir el pasado año a medianoche 27º en Ciudad Universitaria y a la misma hora en Ventas se registraban 33º. "En el centro de Madrid tenemos la sensación directamente de que el suelo irradia calor", describe Carmen Sánchez-Guevara, una de las investigadoras del proyecto. "Son valores preocupantes ya que influyen en el consumo de energía. Debido a esa alta temperatura, la demanda de energía para la refrigeración en verano en el centro de Madrid se llega a duplicar", detalla. De igual manera, en invierno el consumo de calefacción detectado por estos investigadores en el centro de Madrid es notablemente menor al registrado otros barrios más alejados.

Aumentar la vegetación es una de las soluciones

Los investigadores van a continuar realizando mediciones en los próximos meses, aunque apuntan ya a posibles soluciones. Una de ellas podría ser un incremento de la vegetación. De hecho, Sánchez-Guevara subraya que, a pesar de su cercanía al centro, los alrededores del Retiro tienen una temperatura más baja. El uso de mejores materiales para los acabados, la instalación de aislamientos térmicos en las rehabilitaciones de edificios antiguos, o utilizar el color blanco también ayudarían a evitar los incrementos de calor.

Estas soluciones se deberían unir, en opinión de quienes desarrollan este proyecto, a un modelo más eficiente de edificación; un modelo que tuviera en cuenta la existencia de una isla de calor urbana a la hora de realizar simulaciones energéticas para futuros edificios.

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