Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 20 de Noviembre de 2019

Otras localidades

Crónica de un acuerdo frustrado

Lunes, 23 de enero

El presidente de Puertos del Estado, José Llorca, se mostró convencido de que habrá un acuerdo que solucione el conflicto entre la Autoridad Portuaria de A Coruña y el Ayuntamiento sobre los terrenos de La Solana. Y confirmó una reunión para el viernes entre las tres partes. El Gobierno local quería que se hablase de la transformación del conjunto de la fachada marítima, una vez que la actividad portuaria se vaya trasladando a Punta Langosteira. Y así fue. El viernes, Puertos del Estado y el Gobierno local decidieron integrar la negociación sobre La Solana en una revisión amplia del futuro de los muelles que quedarán liberados. El objetivo es reforzar la participación pública, pero con garantías de que la Autoridad Portuaria de A Coruña dispondrá de los recursos económicos para pagar el puerto exterior.

Es cierto que la solución pactada apenas es una declaración de intenciones que no aclara cuál será el camino en la práctica y que se limita a aplazar la salida final, pero lo importante es que evidencia que es factible buscar alternativas y que A Coruña no tiene por qué ser rehén de lo firmado en su día por Francisco Vázquez y Francisco Álvarez Cascos. Más allá de lo que pase con la subasta ahora paralizada, lo importante es qué se hará con el conjunto de los muelles. La Solana ha adquirido un valor simbólico porque evidenciará qué tipo de política se aplicará en la transformación más importante de la ciudad: o la especulativa o la que prima el interés público.

Martes, 24 de enero

El alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, parecía decidido a solucionar cuanto antes la falta de presupuestos municipales en la ciudad. Anunció que si el miércoles no se desbloqueaban las negociaciones con el PSOE, se someterá a una cuestión de confianza vinculada con las cuentas. El Gobierno local quiere celebrar ya en los próximos días el pleno municipal que permita acabar con el bloqueo de los presupuestos. El martes, hasta el secretario provincial del PSOE, Julio Sacristán, ha instado a los concejales socialistas en A Coruña a facilitar un acuerdo con Marea Atlántica.

Miércoles, 25 de enero

El Gobierno local de A Coruña y el PSOE se reunieron durante más de seis horas, hasta bien entrada la noche, para intentar cerrar un acuerdo sobre los presupuestos municipales de este año.Marea y socialistas alcanzaron un principio de acuerdo que quedaba sólo pendiente de una reunión al día siguiente para cerrar los flecos. En el encuentro participó Florencio Cardador, presidente de facto de la gestora socialista en A Coruña. Parecía que su carácter conciliador alfombraba el camino hacia el acuerdo.

Jueves, 26 de enero

Cuando estaba a punto de sellarse el acuerdo entre el Gobierno local de A Coruña, de Marea Atlántica, y el PSOE para los presupuestos municipales de este año, el pacto saltó por los aires. Tanto es así, que el alcalde, Xulio Ferreiro, puso ya en marcha la maquinaria administrativa para someterse a la cuestión de confianza. La Marea reprochó a los socialistas que hiciesen público un acuerdo que excedía lo que había pactado, tanto en número de concejales del PSOE que participarían en la gestión de proyectos concretos como en las partidas económicas en las que tendrían algún tipo de influencia. Pero el acuerdo tenía otro gran escollo: Mar Barcón. Ceder capacidad de gestión de la concejala socialista era más de lo que la asamblea de la Marea podía aceptar.

Viernes, 27 de enero

Tras la tempestad del jueves en el Concello da Coruña, el viernes las partes, Marea y PSOE, mantuvieron el cruce de reproches, pero no quisieron cerrar totalmente la puerta a retomar el diálogo. Empezaba la cuenta atrás porque el alcalde, Xulio Ferreiro, parecía decidido a someterse a la cuestión de confianza, fórmula que entraña cierto riesgo pero que le puede permitir aprobar sus presupuestos sin necesidades de ceder cuotas de gestión a los socialistas.

Son varias las reflexiones que puede suscitar esta crónica de un acuerdo frustrado. La primera es la evidencia de las graves dificultades que tienen Marea y PSOE para alcanzar acuerdos. La desconfianza es de tal magnitud y el equilibrio tan delicado que cualquier gesto, declaración o comunicado que se aparte ligeramente de lo acordado hace estallar cualquier tipo de pacto.

La segunda tiene que ver con la figura de Mar Barcón. La Marea no olvida que fue concejala de Urbanismo con Francisco Vázquez y consejera de Caixa Galicia (en representación de la Coral Polifónica de Betanzos) en la época en la que la caja vendió preferentes y caminó a gran velocidad hacia el precipicio sin que a Barcón se le oyese ni la más mínima alerta sobre lo que estaba pasando. El 4 de octubre de 2011 la socialista presentó su dimisión en este cargo al conocerse las indemnizaciones millonarias que se habían otorgado a si mismos los que eran directivos de Novacaixagalicia. Barcón dijo que no sabía nada, a pesar de que estaba en el Consejo de Administración. Después, poco después de comenzar el actual mandato municipal, dimitió como portavoz del PSOE en el Concello da Coruña. Y el pasado 13 de enero dimitió como secretaria general de la Agrupación Socialista Coruñesa. Barcón lleva cinco años dimitiendo, pero al final siempre está ahí, o siempre quiere estar ahí, como si ella nada tuviese que ver con su pesada mochila, demasiado pesada para Marea Atlántica.

La tercera reflexión tiene que ver con el futuro del Ayuntamiento, que es lo realmente importante. La situación actual es insostenible y tiene que romper por algún lado. Todavía hay margen para retomar el acuerdo, con avances muy importantes tras la última reunión. Pero si no es así, Ferreiro está obligado a someterse a la cuestión de confianza. El tiempo de las advertencias ha pasado.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?