Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 19 de Julio de 2019

Otras localidades

"Ni contactos sexuales con jóvenes ni relaciones homosexuales con curas"

  • El cura de Granada acusado de abusos sexuales, el padre Román, asegura en la primesa sesión del juicio oral que nunca existió el denominado "clan de los Romanones"
  • El joven denunciante declarará el miércoles y el arzobispo de Granada, el día 10
  • El Vaticano envía un documento a la defensa en la que confía en la independencia judicial y respeta la presunción de inocencia del acusado

Juicio por abusos sexuales al clan de 'Los Romanones' / VÍDEO: ATLAS

El padre Román, el cura granadino que se sienta en el banquillo de la Audiencia de Granada desde este lunes por un supuesto caso de abusos sexuales a un joven, ha declarado ante el tribunal que nunca ha tenido contacto sexual ni con el denunciante ni con ningún otro joven relacionado con sus parroquias y destinos pastorales.

El sacerdote, para el que el fiscal pide nueve años de prisión y la acusación 26 por abuso sexual continuado, ha negado haber mantentido ninguna relación amorosa ni sexual ni con jóvenes ni con ningún cura de su círculo de amigos. Las relaciones han sido solo fraternales, en todos los casos, y fruto del asesoramiento cristianos que se le solicitaba.

Sobre su propio entorno, el padre Román ha desmetido que haya existido el "clan de los Romanones", en referencia a su grupo espiritual. Se trata solo de un grupo de amigos, ha descrito. La existencia del grupo como tal y con ese nombre es solo, ha dicho, invento de los medios de comunicación.

El cura, que ha acudido al juicio, con camisa oscura y alzacuellos, ha admitido que el joven denunciante mantuvo una estrecha relación de amistad con él como párroco y se quedó a dormir en innumerables ocasiones en la parroquia del Zaidín que regentaba y en sus casas de Salobreña y Los Pinlllos, la urbanización de Pinos Genil por donde pasaron -ha explicado al tribunal- más de "300 amigos" para hablar con nosotros o descansar.

En esas casas, David, el joven denunciante, llegó a dormir en el mismo dormitorio con el acusado aunque nunca en la misma cama, según su relato. Ha reconodido una estrecha relación, aunque solo fraternal e incluso paternal, y ha reconodido que en su ordenador personal guardaba documentos encriptados sobre sus mensajes y cartas con David, aunque todas bajo el denominador común de la relación filial o paterno-filial a la que en todo momento se ha referido.

A preguntas de su defensa, el padre Román ha negado que abusara alguna vez de David, que lo masturbara o le penetrara. Tampoco se desnudó nunca en su presencia ni se duchó a la vista del joven denunciante.

El cura ha dicho que David se acercó a la parroquia por su interés vocacional, a partir de 1999, y se fue despegando, aproximadamente siete u ocho años después, cuando ya tuvo novia. El acusado ha descrito, además, que David le engañó y llevaba "una doble vida" ("porque le decía que mantenía su vocación pero en realidad tenía novia"). Incluso ha relatado el cura los problemas que le contó una chica por el supuesto acoso que recibía del denunciante.

El Papa, en el juicio

El cura acusado de abusos sexuales ha negado que la Iglesia de Granada le amonestase en ningún momento de su carrera ni siquiera ninguna familia de ningún joven con los que tuvo relación como párroco. El padre Román ha abandonado la Audiencia a pie y en Plaza Nueva ha recibido algunas recriminaciones de viandantes.

La versión de la Iglesia llegará el próximo día 10 con la declaración como testigo del arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez, cuyo papel en la investigación interna del caso llegó a ser puesto en duda por fuentes del Vaticano.

La única voz de la Iglesia que se ha escuchado ha llegado al juicio de la mano del abogado de la defensa del padre Román, quien ha asegurado haber recibido una carta de la Secretaría de Estado del Vaticano en la que el Papa Francisco, ante este juicio, muestra su confianza en la independencia de la justicia y en la presunción de inocencia del acusado.

Ese documento no ha podido ser incluido en el proceso, como ha pedido la defensa, a la que tampoco el tribunal ha hecho caso al pedir que sea excluido del sumario el expediente canónico aportado por el Arzobispado de Granada.

El padre Román es el único acusado en este juicio aunque en un primer momento la investigación también se dirigió contra otros nueve sacerdotes y dos seglares, que quedaron exonerados porque los supuestos delitos están prescritos. Nada se sabe del proceso canónico que la Iglesia abrió contra los dos implicados inicialmente. El Arzobispado de Granada apartó desde el primer momento a tres curas y un seglar de sus puestos pastorales. El resto siguen en sus parroquias.

El abogado del denunciante, Jorge Aguilera, ha dicho a los periodistas antes de entrar que su representado (que declarará el miércoles) está tranquilo aunque le produjo pesar que el sumario dejase finalmente fuera al resto de personas a las que acusó por encubrimiento.

Las frases del acusado

- El acusado dice que nunca ha existido un grupo de curas alrededor suyo sino curas amigos sin más. Dice el sacerdote que se ha intentado "vender" en los medios de comunicación un grupo (el clan de los Romanones) que nunca ha existido como tal

- "Nunca he programado la vida de nadie ni he liderado a nadie", dice el acusado al tribunal. Dice que solo formaban un grupo de amigos sin más

- Dice que el joven denunciante (su verdadero nombre sale por primera vez en público) se acercó a la parroquia simplemente porque le gustava la vida eclesial que allí se respiraba. Asegura el padre Román que notó en David una cierta vocación sacerdotal y que habló de ello con sus padres, por lo que se quedaba incluso a dormir (ya con 16 años) en la casa parroquial. Quedarse a dormir o a comer eran decisiones que surgían de forma natural

- El joven denunciante, dice el acusado, durmió tanto en las casas "que teníamos para nuestro esparcimiento" en Salobreña y en la urbanización Los Pinillos, de Pinos Genil. Por esta última casa "llegaron a pasar más de 300 personas porque eran amigos que venían a visitarnos"

- "Compartimos alguna vez dormitorio en la casa de Los Pinillos pero nunca la misma cama"

- "Solo recibí masajes de un fisioterapeuta, nunca de David ni yo le di ninguno a nadie"

- "Nunca he dado besos en la boca a nadie". El cura acusado desmiente cualquier contacto sexual con David ni con cualquier otro joven que asistiera a la parroquia o a cualquiera de las casas

- "La casa de Los Pinillos era respetabilísima y no había nada de eso (contactos sexuales)"

- "David me reiteró que quería ser sacerdote aunque supe que tenía novia"

- "Tras descrubrirse que tenía novia, David se fue apartando de la parroquia, y de acudir fines de semana a nuestra casa, de la misma manera que años antes se fue acercando"

- A partir de ahí, "me contó que estaba en el Opus Dei". Esporádicamente "manteníamos contacto". "Él me mantenía fuera de su vida". El cura acusa varias veces de mantener "una doble vida" y le engañó en algunos aspectos, como el tener novia y mantener públicamente su vocación

- Cuando se apartó de la parroquia y fue a la Universidad, "él mantuvo el contacto por su iniciativa solo para felicitaciones o mensajes puntuales"

- "El propio arzobispo me dijo que ojalá se formasen más grupos de curas como el nuestro". "Nunca he tenido problemas con ningún arzobispo"

- Dice el cura que en algún momento tuvo que rectificar la labor de David dentro de la parroquia, porque realizó alguna actividad que no le correspondía

- "Nunca he tenido ningún problema con ningún joven ni ninguna familia ha protestado por ello"

- "Nunca ha hecho proselitismo ni he pretendido captar a nadie para nada"

- "Nunca realicé ninguna práctica homosexual"

- "Los correos que intercambié con David y están en el sumario no revelan una relación de amor", asegura el sacerdote a una pregunta explícita del letrado de la acusación

- "Le dije te quiero" a David en el sentido fraternal y cristiano"

- El sacerdote explica que el 16 de octubre de 2014 recibió una llamada del arzobispo para hablar de una posible denuncia civil de David en los tribunales. El día antes el propio arzobispo le llamó para comunicarle las denuncias del joven en instancias eclesiásticas

- "Cuando el arzobispo me llamó yo supe que se trataba de la denuncia de David, porque una amiga común ya me lo advirtió en agosto anterior". "Esa chica me informó de que David había recogido testimonios para apoyar su denuncia"

- El sacerdote admite que guardaba documentos encriptados en su ordenador persoinal sobre posible correspondencia suya con David durante varios años

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?