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Martes, 20 de Agosto de 2019

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“ISIS no tiene ningún sentido de preservación y no va a parar”

El director de Ser Historia, Nacho Ares, ha participado este jueves en una conferencia en la que ha indicado que el Estado Islámico no va a parar en su obsesión por destruir el pasado de Oriente Medio. En el debato sobre si habría que reconstruir los monumentos dañados, el historiador ha indicado que Palmira, por ejemplo, fue destruida en multitud de ocasiones

Imagen antigua del sitio arqueológico de Palmira /

El Templo de Baal Shamin de Palmira, volado con explosivos. Los toros alados de Nínive, destruidos con taladros. Las paredes del palacio de Nimrud, volcadas con excavadoras. Es el balance sobre el patrimonio que dejan tres años de guerra contra el Ejército Islámico.

“Y no van a parar”, ha advertido Nacho Ares, director del programa radiofónico Ser Historia y colaborador de Cuarto Milenio, en una conferencia celebrada este jueves en el Patio de la Infanta. En ella también ha expuestos sus ideas y advertencias el arqueólogo sirio Isber Sabrine.

Y no van a parar, principalmente, por dos razones: “la primera, porque lo emplean como símbolo, como propaganda, y la segunda, porque luego venden los pedazos en el mercado negro del arte”, ha argumentado Nacho Ares.

"A España le ocurre lo mismo que a los países de Oriente Próximo"

Ya están surgiendo proyectos para reconstruir las partes dañadas de Palmira con impresoras 3D. Con respecto a estos planes, el director de Ser Historia ha hecho hincapié en que los grandes sitios arqueológicos nunca han sido como los vemos en la actualidad: “Palmira fue destruida muchas veces; reconstruir un monumento, en algunos casos, puede dar la sensación de que, en el pasado, tuvo otro aspecto al que realmente tuvo. Aparte, los monumentos son consecuencias del entorno, de los humanos que han pasado por ellos”.

Obviando el Isis, a España, según Nacho Ares, le ocurre lo mismo que a los países de Oriente Próximo: “hay mucho patrimonio y, a veces, por el afán de conservar lo que hay, no se permiten nuevas excavaciones para ver lo que hay más abajo. En el caso del palacio de Nimrud, por ejemplo, menos mal que más de la mitad estaba bajo el suelo y sin excavar". 

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