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Viernes, 20 de Septiembre de 2019

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Blondie, cómo hemos cambiado

Sin doblegarse ante el paso del tiempo, Debbie Harry y su banda regresan con un disco que poco tiene que ver con décadas pasadas

Blondie siguen sobre los escenarios para presentarnos sus novedades musicales / ()

Sí amigos, los años pasan y pesan, en la voz, en los dedos, en las piernas... Y aunque siempre se haya conservado como en formol, Debbie Harry acumula ya 71 primaveras. Por eso la electrónica ha sido su mejor aliada en el disco ‘Pollinator’, el undécimo que publica con su banda Blondie y que nos presentaba hace semanas con‘Fun’. Lejos quedan aquellos tiempos de punk joven y dulzón de ‘X Offender’.

En 1976 florecía esta banda estadounidense que, sin mucha prédica, publica un disco homónimo que, sorprendentemente, sí obtenía repercusión en Australia. La imagen de una guapísima y descarada rubia al frente de una banda de rock contribuyó a que dos años después los Blondie se hicieran un hueco entre otros grupos como los Ramones. El disco ‘Plastic Letters’, con temas como la versión ‘Denis’, empezó a sonar con más asiduidad.

Ese mismo año de 1978 decidieron volver al estudio para aprovechar el éxito que iban cosechando y arriesgar con un toque disco que impregnaba las listas comerciales de la época. Y vaya si acertaron: números uno y ventas en todo el mundo y temazos inmortales como ‘Heart of glass’. El álbum, ‘Parallel Lines’, se convertía en un clásico.

Por cierto, lo que no muchos saben es que esta canción en realidad ya fue publicada en el disco anterior, presentada en estilo reggae y mucho menos atractiva, la verdad. En cualquier caso, este giro discotequero supuso que algunos vieran traicionados los orígenes más punk de Blondie. Algo que no era del todo cierto, como demostraron en ‘Eat to beat’, disco algo más pop-rock con singles como ‘Union city blue’.

Llegados a este punto, qué bueno sería encontrar un punto intermedio entre ese punk-pop guitarrero, la new wave y la música disco que tan bien se les daba… Pues deseo concedido: en 1980 el tema ‘Call me’, de la banda sonora de ‘American Gigoló’, repetía exitazo en medio mundo.

Aquel mismo año publicaron otra vuelta de tuerca más, que no hacía sino demostrar la versatilidad del grupo: el disco ‘Autoamerican’ estaba lleno de toques reggae, funky, jazz o rap, como en el single ‘Rapture’.

Esa línea experimental tuvo continuidad en 1982 con ‘The Hunter’, un disco que quizá fue demasiado para un público que había aceptado bien los riesgos que había corrido la banda en estos años, pero que no iba a pasar este pastiche de sonidos que nadie entendía. El tema‘Island of lost souls’, con el que se presentaron, era, digamos, ‘complicado de digerir’.

Aquello terminó de convencer a la banda para ir cada uno por su lado y no forzar más una máquina que había dejado de funcionar. Durante casi tres lustros Debbie Harry, la gran imagen de los Blondie, siguió haciendo cosas en solitario. Pero un buen día de 1998 pensaron ‘¿por qué no?’ y nos regalaron su vuelta con ‘No exit’, que incluía el bombazo ‘Maria’.

No es esta una canción más, sino que supone una vuelta por la puerta grande y a hombros. Todo unido a la dificultad de que una mujer de más de 50 años liderase todas las listas en un mundo injusto en el que, no nos engañemos, no se valora comercialmente a las artistas que cumplen cierta edad. El rock abanderaba este regreso discográfico, si bien en 2003 su octavo álbum, ‘The curse of Blondie’, era de nuevo más discotequero, como atestigua ‘Good boys’.

Tres discos más completan la discografía en el nuevo milenio de Blondie, si consideramos el ahora publicado. Nos despedimos con este tema de 2013,‘A rose by any name’, que demuestra que disco, punk, rock o pop, no hay estilo que se le resista a esta banda tras más de 40 años en lo más alto.

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