Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 17 de Octubre de 2019

Otras localidades

Decálogo para alimentarse sano en familia

Cómo tener comidas frecuentes y saludables con nuestros hijos

El verano puede ser el momento ideal para compartir más tiempo con los más pequeños e introducir pautas de habitos de vida saludables. ¿Nos alimentamos mejor si lo hacemos todos juntos? ¿Qué conlleva compartir una mesa? Escribimos junto a Carlos Sánchez, endocrino del Hospital General de Valencia, los diez puntos clave para comer mejor padres e hijos.

1. ¿Debemos comer siempre juntos?

El verano, las vacaciones,son un buen momento para realizar actividades sociales juntos que no se pueden realizar el resto del año y el comer es una magnífica ocasión para "socializar" y disfrutar de amigos y familiares.

2. Tiempo de duración de la comida

Deberían mantenerse las 5 ingestas al día recomendadas y no saltarse ninguna por la larga duración de una de ellas pero la tertulia, el disfrute de esa actividad social tan agradable en muchos casos, podría alargarse, a veces incluso, hasta la siguiente comida.

3. La importancia de comer sentados.

Sentados, relajados y disfrutando de, insisto, esa importante actividad social, ayuda a una mejor digestión, a un mejor aprovechamiento de nutrientes y tiene beneficios también psicológicos.

4. Huir de la rutina… Una propuesta de menu

Ahora, en verano, es buen momento, sobre todo, para los niños, de introducir nuevos alimentos y nuevos hábitos que huyan de la rutina del resto del año. Además, en verano, nos puede favorecer consumir alimentos más ricos en agua, minerales, vitaminas y antioxidantes. Así, no deberían faltar los vegetales, las frutas y el agua como líquido fundamental de hidratación. Las ensaladas de primero y la fruta de postre junto con el agua, SIEMPRE.

5. La Educación alimentaria, una asignatura pendiente

Totalmente. Pero tanto en la escuela como en la familia y contando con la ayuda de las administraciones y los medios de comunicación social.

6. Las frutas y verduras no son “el enemigo”

Al revés, ya lo he dicho antes. Beneficiosas para la salud y tenemos que "aprender a amarlas" porque hay mucha variedad, previenen enfermedades y, por tanto, deben estar siempre en nuestra dieta.

7. Refrescos vs agua

Agua es elmejor medio de hidratación. Los refrescos, fundamentalmente acalóricos, ocasionales. Y preferiblemente las frutas antes que los zumos.

8. Aburrirse, la última opción. Introducción de alimentos nuevos.

Invención, innovación, atrevimiento.... Todo menos la monotonía en el comer. Disfrutar de buena compañía al comer que nos permite pasar ratos agradables a la vez que ns alimentamos de forma correcta. Atrevernos, en compañía, a disfrutar de "nuevos alimentos" que pueden ser muy sanos pero que, por la rutina del día a día, no consumimos el resto del año.

9. El ritual de la comida.

Ensalada y fruta, siempre. Agua como líquido fundamental. Y un plato principal a base de pasta con carne o pescado, arroz, legumbres, carne, pescado o huevos.......Y DISFRUTAR DE LA COMPAÑÍA.

10. Un aliado llamado "ejercicio"

No todas las vacaciones se reducen a estar tumbados al sol. El cuerpo está diseñado para el movimiento. El verano puede ser un buen momento para compartir actividades alenadas del sedentarismo con nuestros hijos. Un paseo por la playa, un rato nadando en la piscina, jugar a las palas... Todas son actividades agradables que conllevan un gasto energetico y que evitaran que subamos de peso. Recordad: Los padres son un ejemplo para los niños. Si ellos se mueven y comen bien, sus hijos pueden imitar sus hábitos.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?