Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 13 de Octubre de 2019

Otras localidades

"Nunca había visto a una persona con ese miedo en el cuerpo"

Uno de los fundadores de la Casa de Aragón en México, el delegado de la empresa Imaginarium y dos turiasonenses narran la situación que, horas después, están viviendo en la zona afectada por el seismo

Brigadistas y voluntarios exhaustos continúan con las labores de rescate en los edificios colapsados ayer / ()

Cualquiera en una situación de estrés e histeria colectiva puede entrar en shock o, cuando menos, sentir preocupación por su vida o la de los suyos. Y 7,1 grados en la escala Richter ponen a prueba la templanza de cualquiera, incluída la aragonesa. En el programa La Ventana de Aragón hemos escuchado varios testimonios, al igual que en el informativo Hora 14 Tarazona.

Hace ya ocho años que Javier García aterrizó en Ciudad de México para trabajar en publicidad junto a su mujer, natural de este país americano. Él fue el primero en tranquilizarnos con un tuit: "Como las comunicaciones están con problemas decidí enviar un tuit, sobre todo para tranquilizar a la gente que tiene familiares o amigos aragoneses aquí con los que no se podían comunicar".

Así se vivió el terremoto en las oficinas donde trabaja Javier García, de la Casa de Aragón en México / Javier García - Casa de Aragón en México

Durante todo el día ha desgastado su calzado entrando y saliendo de casa para prestar ayuda. "Ahora estamos ayudando a todos los mexicanos que lo necesiten. Ha habido muchos edificios que han colapsado y hay gente todavía bajo los escombros. Al principio fue todo un caos, todo el mundo quería ayudar y nadie sabía cómo hasta que llegó el ejército, la marina y Cruz Roja. Ahora estamos haciendo cadenas para ayudar y llevar ayuda a los voluntarios, para seguir sacando personas con vida", a lo que añadía García "Acababa de realizarse un simulacro y justo después, sonaron las alarmas. Me tocó en un piso 16, tratabas de ayudar a quienes caían o proteger a quienes les caían cosas en la cabeza. Luego lo primero que haces es recomendar que nadie fume porque se produce un fuerte olor a gas".

Es un hombre pausado y con templanza porque "tienes que consevar la calma. ves a todos gritando, a gente que se cae, fachadas de enfrente que se derrumban. Por dentro estás pensando que en cualquier momento el edificio se va a derrumbar, pero como ves a personas que lo necesitan, personas mayores...es indescriptible, no te puedes mantener en pie. Primero fue trepidatorio (movimiento arriba y abajo) y después oscilatorio. El primero es el que provoca que los edificios se caigan".

Dos turiasonenses

Luis Moros y Virginia Cartavilla son un matrimonio de Tarazona (Zaragoza) que residen con sus tres hijas en Ciudad de México. "Afortunadamente, estamos bien, viendo si vamos a poder ir a trabajar hoy y si vamos a poder entrar en los edificios", explicaba Luis en Hora 14 Tarazona.

Según atestiguaba, se sintió bastante más que los terremotos anteriores. "Por la ventana veías los edificos chocando entre ellos, todo bastante feo. Mi esposa fue con las niñas al colegio, por la saturación no puedes comunicarte y se pasan momentos de nerviosismo muy fuertes".

Imaginarium, el lado empresarial

 El responsable de Imaginarium, empresa aragonesa radicada en Ciudad de México con varias tiendas, se encuentra en plena valoración de daños mientras piensa en los suyos. Guillermo Aragón también solapa sus sentimientos y acciones humanas con las laborales en las horas posteriores al sismo. "Estamos Intentando volver a la normalidad. Ya he podido ver las tiendas de la zona más céntrica de Ciudad de México. Hay dos que están afectadas, en concreto las que están situadas en los centros comerciales. En la zona del Valle y Roma. Por lo demás, el personal quiere volver a estar operativo. me sorprendió en las oficinas, donde estaba con una compañera de Zaragoza". En su crónica asegura "Donde yo estaba no hubo demasiada afección, pero sí muchas crisis nerviosas. La gente tiene grabado ese terremoto de hace 32 años y he visto gente paralizada por el miedo, en estado de shock. Yo nunca había visto a una persona con ese miedo dentro del cuerpo, que no te puedes ni mover. Con ayuda de otro compañero sacamos a gente de allí. El coche no sirve porque se colapsa la ciudad. De hecho yo no podía sacar el coche porque no había electricidad y no podía abrir la puerta del garaje".

A todo esto hay que sumar a los que demuestran el lado más infame del ser humano. "En la zona de Roma se habían producido robos también. En la zona de Santa Fe ayer por la noche hubo saqueos por todos los sitios. La gente quiere ayudar, pero hay otros también con menos escrúpulos que se aprovechan". Todos los aragoneses han sobrevivido a este envite de la naturaleza, aunque ahora les queda el camino a la normalización, que sigue jalonado de escombros, polvo y nuevos temores.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?