Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 15 de Diciembre de 2019

Otras localidades

El presunto violador de una mujer declara en el juicio que fue consentida y que lo pasaron "bien"

La pareja se conoció en un bar en Monforte y luego él se ofreció a acompañarla a su casa

El acusado, este martes en el juicio /

El presunto violador de una mujer en Monforte, a la que conoció en un bar del Malecón, ha negado que abusara de ella, manteniendo que la relación fue consentida y que incluso lo pasaron “bien”. Finalmente comenzó a celebrarse este juicio en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo, pese a que se barajó la posibilidad de llegar a un acuerdo que finalmente no se alcanzó. La fiscalía pide diez años y medio por un delito de abusos sexuales, en tanto que la acusación eleva la petición a doce años y la defensa interesa la libre absolución.

Los hechos juzgados se sucedieron en julio de 2014, cuando la pareja se conoció en un bar en Monforte y luego él se ofreció a acompañarla a su casa, en una parroquia de Lemos, aunque finalmente acabaron en un “descampado” donde presuntamente se habría consumado la violación.

El hombre (V.P.), de 58 años y nacionalidad portuguesa, testificó que durante el encuentro en el bar estuvieron conversando sobre sus “vidas”, incluso la mujer, también de edad avanzada, le comentó que era viuda y que “no” había tenido relaciones desde hacía tiempo. Mantuvo durante la vista que la víctima bebió alcohol, “cubatas” y que estaba “borracha”. “Daba aspecto de estar borracha”, soltó.

En otro momento del interrogatorio, dentro del consentimiento, esgrimió que ella hasta salió del coche, donde se produjeron los hechos, para desvestirse y luego entró en el vehículo, siendo en el asiento del copiloto donde se tuvo la relación. También advirtió que la zona donde mantuvieron las relaciones es un lugar al que suelen acudir las parejas. Tras los hechos, sí que ha reconocido que la mujer se puso un poco nerviosa porque le faltaba el móvil.

Una versión muy alejada de la de la víctima, que negó haber bebido ese día, relatando que intentó zafarse del presunto agresor propinándole un rodillazo pero éste le pegó “hostias en la cara”. Llegó a pensar que la podía matar “ahí”, dado que la cogió “muchas veces por el cuello”.

Pese a oponer resistencia finalmente se consumó la agresión sexual, y posteriormente lo que más extrañó a la víctima es que cuando la conducía de vuelta a casa la trataba “como sí fuésemos marido y mujer, todo cariñoso”. “Algo que sí no se ve no se cree, después de tanto daño”, ha expuesto.

La acusación particular, María José González Rodríguez, concretaba antes de entrar en la sala que reclaman, a su vez, siete años de alejamiento, además de más de cincuenta mil euros de indemnización y los doce años de prisión para este hombre que no fue encarcelado.

En cuanto a su clienta y supuesta víctima, describía que “está nerviosa, para ella es importante pasar esto de una vez”. “Quiere pasar página”, ha señalado. La abogada, finalmente, destacó que la mujer “no duerme bien, y tiene algunas cosas que se produjeron a raíz de sufrir los hechos”.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?