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Martes, 22 de Octubre de 2019

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Leonard Cohen y el holocausto nazi

La edición número 50 de 'LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN' la dedicamos a la memoria de Leonard Cohen, que se basó en el Holocausto para su "Dance me to the end of love"

LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN

ARTISTA: LEONARD COHEN

CANCIÓN: DANCE ME TO THE END OF LOVE

AÑO: 1984

HISTORIA: HOLOCAUSTO

VIDEO: DANCE ME TO THE END OF LOVE - LEONARD COHEN

 No hay artista judío que se precie que no haya abordado en alguno de sus cuadros, libros, películas, novelas o canciones la trágica epopeya que el pueblo hebreo sufrió a manos de los nazis: el Holocausto. Aquel horrible proceso en el que fueron exterminados por la locura del partido nacionalsocialista alemán un total de 6 millones de judíos a los que previamente se había perseguido, detenido, introducido en un gueto, trasladado a campos de concentración y allí sometidos a trabajos forzados, humillaciones, tortura y asesinato en cámaras de gas o ametrallados frente a un pelotón de fusilamiento, y luego sus cuerpos quemados en crematorios. Las víctimas fueron hombres, mujeres, ancianos, niñas y niños, sólo por el hecho de ser judíos, y todo ello en el entorno de la II Guerra Mundial y en campos de exterminio de Alemania, Polonia y otros países. Aquello sucedió en lugares tristemente famosos como Auschwitz, Buchenwald, Dachau o Mauthausen.

Leonard Cohen fue uno de esos artistas judíos de talento inconmensurable. Un genio de la canción del siglo XX cuya familia no sufrió ese exterminio europeo porque estaban a salvo en su Canadá natal. El apellido le delata: Cohen es un hebreo de libro y, aunque ha tenido diversos devaneos espirituales a lo largo de su vida, nunca renegó de sus orígenes judíos. Con una voz profunda y grave fundó un estilo inconfundible y dio a la canción de autor un nuevo aire, junto a otro gran judío universal: su colega Bob Dylan.

Fotos cortesía José Ibarra

En 1984 intentaba relanzar su carrera con un disco titulado “Various positions” en el que incluía el tema que abordamos hoy: “Dance me to the end of love”, llévame bailando al final del amor. En principio parece una canción romántica y de hecho en el video que la acompaña aparecen bailando matrimonios de octogenarios frente a su respectiva foto de boda en blanco y negro. Esos desde luego han llegado vivos al final del amor y las imágenes son de gran ternura sin ser cursis. Y el tema se ha usado en bodas por aquello del amor infinito e interminable. Pero había otra motivación en el origen de la canción que tiene que más que ver con el Holocausto que con un romanticismo de color rosa.

Leonard Cohen se inspiró en el conocimiento de que en determinados campos de concentración los nazis crearon orquestas de músicos prisioneros judíos que eran forzados a tocar música clásica mientras veían a sus compañeros de presidio entrando en fila para ser asesinados en las cámaras de gas y luego al crematorio para ser quemados. El amor hasta la muerte de la canción romántica se confunde aquí con ese otro tétrico acompañamiento a la muerte que suponían aquellas deprimentes orquestas de prisioneros. Debió ser horrible hacer música en semejantes circunstancias. Hay versos hermosos y versos duros, como ese de “baila conmigo hasta el pánico” o el que hace referencia a un violín ardiente. Los arreglos de violín y de acordeón le dan además ese aire centroeuropeo, de una hermosa melancolía, que adorna tanto el tema.

Fotos cortesía José Ibarra

Se imagina uno los violines al lado de las cámaras de gas y piensa en esas vidas rotas que no pudieron llegar hasta el final del amor porque los nazis las asesinaron mientras sonaba la música. Te preguntas cómo se puede convertir algo tan espantoso en belleza, y la respuesta está en la poesía y la música de Leonard Cohen y el maravilloso tema que nos trae hoy a 'LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN': “Dance me to the end of love”.

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