Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 17 de Octubre de 2019

Otras localidades

El deterioro medioambiental de Ibiza pasa factura a la competitividad turística

La satisfacción de los turistas ha caido un 15% desde 2012 por la destrucción de los atractivos mejor valorados

El deterioro territorial y medioambiental de Ibiza en la última década está pasando factura a la competitividad turística.

Es la principal conclusión que se extrae del informe publicado por el Observatorio de la Sostenibilidad por encargo de la Fundación para la Conservación de Ibiza, que alerta de que se están destruyendo los atractivos mejor valorados por los turistas, como son las playas y el paisaje y cifran la caída de la satisfacción de los visitantes en un 15% desde 2012.

La directora de la Fundación, Sandra Benbeniste, que ha estado en el programa Hoy por Hoy, afirma que ahora, con estos datos en la mano, las administraciones deben tomar decisiones a medio-largo plazo encaminadas a revertir la situación porque hasta ahora, dice, lo han estado haciendo sin contar con toda la información.

En cuanto al medio marino, el informe pone el acento en la pérdida de calidad de las aguas de baño, principalmente en las zonas más saturadas, como las bahías de Sant Antoni y Talamanca.

Uno de los autores del estudio, Juan Calvo, ha explicado en Hoy por Hoy que 9 de las 48 zonas analizadas han perdido la calificación de ‘excelente’ por culpa de los vertidos de aguas mal depuradas y los fondeos, que están arrasando las praderas de posidonia.

Según este informe, desde el año 2016, el número de visitantes ha crecido un 4,5% hasta alcanzar los 3,2 millones en 2018, lo que supone que Ibiza tiene una ratio de 20 turistas por habitante, la más alta de todo Baleares.

La mayor presión humana se produce en agosto, con más de 333 mil personas en la isla, entre residentes y turistas, una cifra que ha subido un 20% en la última década.

El principal motivo de este incremento, según destaca el estudio, es el aumento de la oferta de viviendas turísticas. Las legales han pasado de ser poco más de 3 mil en 2012 a más de 10.500 el año pasado, a las que hay que sumar las más de 27 mil que se calcula que se comercializan de forma ilegal.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?