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Jueves, 17 de Octubre de 2019

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Cuenca ya perdió otras fachadas modernistas del siglo XX en Carretería

Te mostramos cómo eran las fachadas modernistas de tres inmuebles del centro de Cuenca que no se respetaron y qué edificios ocupan su lugar

El edificio de la Casa de los Catalina apuntalado para respetar la fachada. /

La fachada del edificio de la Casa de los Catalina es la primera en la historia de la arquitectura de Cuenca que se ha respetado en la remodelación de un inmueble. En este artículo mostramos otros ejemplos de edificios de gran valor patrimonial del siglo XX que corrieron tanta suerte, que fueron demolidos y que ahora ocupan atrás construcciones disonantes con aquel estilo arquitectónico. Además, contamos la historia del inmueble de la calle José Cobo, 6 cuya fachada se ha respetado. Lo podéis escuchar a continuación en la entrevista que mantuvimos con la arquitecta Carmen Mota en el programa Hoy por Hoy Cuenca.

El edificio se conoce como Casa de los Catalina porque ahí estaban las viviendas de la familia de Mariano Catalina, está ubicado en la calle José Cobo, número 6 del centro de Cuenca y ha sido derribado durante el pasado mes de junio. Pero se ha respetado su fachada. Todo el inmueble era original de los años 20 del pasado siglo. Ahora una promotora inmobiliaria construye ya un nuevo edificio destinado a viviendas.

No es habitual ver en Cuenca una obra de esta envergadura en la que se ha respetado la fachada original para su conservación. Una gran estructura metálica sujeta la pared principal del inmueble que se mantiene desafiando el equilibrio mientras avanzan las obras.

Fachada del edificio Catalina. / Cristina Guardia (Change.org)

¿Cómo se ha llegado hasta este punto? Una iniciativa de recogida de firmas puesta en marcha en 2018 a través de una página web fue el primer gesto hacia la Casa de los Catalina. “El inmueble en cuestión constituye uno de los escasos ejemplos del modernismo en Cuenca, testigo de un tiempo y de un espacio urbano que pudo ser y, desgraciadamente, no fue, pero cuyo testimonio debería ser indispensable preservar a través de edificios tan notables como este”, se puede leer en la petición en Change.org que puso en marcha Cristina Guardia. “No queremos que Carretería siga perdiendo su esencia. No podemos consentir ni un derribo más de un edificio singular de nuestra ciudad”, se añade en esa petición que recogió más de 800 firmas.

En diciembre de 2019 la Consejería de Educación y Cultura de Castilla-La Mancha abrió un expediente para buscar alguna figura de protección para este edificio, uno de los pocos ejemplos del estilo modernista de la ciudad de Cuenca que aún quedaba en pie. Ese proceso terminó unas semanas después con una declaración de Bien de Interés Patrimonial.

El origen

El primer proyecto de este edificio data de 1925 aunque tendría que pasar una década hasta que estuviese construido. “El documento que acredita el final de la obra se firma en el año 1935”, explica la arquitecta y profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha Carmen Mota.

El proyectista de este edificio es el famoso arquitecto Elicio González Mateo quien planificó otros inmuebles en Madrid “ciudad donde lucen espléndidos y gozan de protección”, apunta la arquitecta. “En Cuenca se conservan otros edificios de él como el de Banesto en Carretería, el aledaño que conocemos como el de ‘la churre’ o el templete de la música del parque de San Julián”.

Edificio de 1930 proyectado por Elicio González Mateo.

La Casa Catalina conserva elementos muy interesantes y representativos de este estilo modernista que se desarrolló en Madrid en los años 20 y que este arquitecto trajo a Cuenca. “Destaca la rejería de la puerta de acceso, los miradores acristalados, el almohadillado de la fachada que caracteriza tanto a este proyectista, los arcos de medio punto o los ornamentos en cerámica vidriada, algunos de ellos con guiños chinescos”.

La historia

Este inmueble fue casa de la Congregación de los Hermanos Maristas “que ubicaron allí una escuela que tenía su patio en el solar del propio edificio que da a la calle Colón”, relata Mota.

“En la guerra civil el edificio fue incautado por la CNT, ha sido sede las juventudes libertarias, es decir, que atesora tanto en su contendido como en su continente, mucha historia”.

Casa Lorenzo Rodondo, 1914. Proyectada por Elicio González.

Muchos conquenses recuerdan aún la Zapatería Rubio que hasta no hace muchos años estaba en el bajo de la Casa de los Catalina. Y más recientemente, con el edificio ya cerrado, en uno de sus pisos se rodaron algunas escenas de la película Para Elisa del realizador conquense Juanra Fernández.

Bien de Interés Patrimonial

Más allá de la recogida de firmas online para salvar al edificio Catalina, un grupo de arquitectos puso en marcha una iniciativa para conseguir una protección oficial sobre el inmueble. En ese grupo se encontraba Carmen Mota que fue también una de las redactoras del documento.

“La idea surge porque nos enteramos de que se ha dado licencia para la demolición total de los inmuebles de la calle José Cobo de los números 2, 4, 6 y 8. Nos parecía que este edificio reunía las suficientes características para ser declarado Bien de Interés Patrimonial porque, de hecho, ya estaba incluido en el inventario de patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha”.

Banco Zaragozano. Ampliación de Roberto Ochoa. Años 30.

Además, la finca se incluyó en un catálogo de bienes patrimoniales elaborado por el Ayuntamiento de Cuenca en 2006. “En ese catálogo, atribuyéndole idénticas características al edificio de Banesto se pretende subsanar esa carencia en nuestra protección local adjudicándole la ficha número 47”, explica Mota. Pero ese catálogo no llegó a aprobarse “dejando desasistidos de la protección necesaria a bienes que han caracterizado nuestro centro histórico de finales del siglo XIX y de principios del XX. Somos muy cautelosos con qué es lo que debemos hacer o no en el casco antiguo, pero no hemos sido nada respetuosos con la herencia patrimonial que tiene unos cien años”.

Carmen Mota agradece a Cristina Fuentes, abogada de la demarcación de Cuenca del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, su trabajo para sacar adelante el expediente que aprobó la Consejería de Educación en enero de 2019. Además, reconoce que el proceso también ha sido posible por el interés del viceconsejero de Cultura del Gobierno regional, el también conquense Jesús Carrascosa.

La primera fachada respetada

El tipo de protección que se ha conseguido para la Casa de los Catalina solo obliga a los propietarios a respetar la fachada, algo que encarece el proyecto inicial de demolición y construcción de un nuevo edificio.

Peor si pensamos más allá del interés económico cortoplacista y como apunta la arquitecta Carmen Mota “es posible que si se hace una buena remodelación esos pisos se vendan más caros, también es probable que la calle se vea beneficiada. En casi todas las localizaciones donde estas piezas ejemplares han sido demolidas sin ningún tipo de contemplación, no han sido sustituidas después por elementos edificados mejores lo que ha llevado a un empobrecimiento estético de la calle. Una calle con menores valores estéticos es al final una zona con el precio del metro cuadrado inferior. El valor económico no justifica esta falta de protección hacia nuestro patrimonio”.

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