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Domingo, 18 de Agosto de 2019

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El anterior abogado de la familia de Yéremi se desmarca de su nuevo letrado

La familia de Yéremi, representada ahora por el mediático abogado Marcos García Montes, pedirá que se releve al juez y se reabra el caso

El letrado que ha representado durante años a la familia de Yéremi Vargas se desmarca por completo de la estrategia planteada para reabrir el caso por el abogado Marcos García Montes, de la que discrepa y de la que no quiere formar parte.

En un breve mensaje de audio remitido a varios medios de comunicación, el abogado Pedro Sánchez expresa los fuertes vínculos "personales y afectivos" que le unen ya a la familia Suárez-Vargas, pero también marca diferencias con García Montes.

"Siempre estaré al lado de la familia para lo que necesite de mí, pero no comparto esas formas de la nueva dirección jurídica. Las considero legítimas, pero no las comparto ni quiero formar parte de esa estrategia", asegura Sánchez.

Marcos García Montes ha anunciado  que se hace cargo de la representación de la familia de Yéremi Vargas y que va a pedir la reapertura del caso, con un nuevo juez instructor.

El nuevo letrado ha avanzado en rueda de prensa que en septiembre presentará una serie de iniciativas para denunciar que el instructor del caso Yéremi, el juez Juan Manuel Herno, no practicó determinadas líneas de investigación necesarias para acreditar una serie de indicios que señalaban a Ojeda y dictó un auto de archivo "injusto, a sabiendas".

Ithaisa Suárez, la madre de Yeremi, que este jueves 18 de julio hubiera cumplido 20 años, ha asegurado que la familia afronta esta nueva etapa "con mucha esperanza", confiada en poder "saber la verdad" algún día y también en poder "recuperar lo que quede de él y tener un sitio donde ir a llorarle y llevarle flores".

"Llevamos doce años con este sufrimiento... y ya está bien", ha confesado Suárez, que no se resigna a que su hijo siga cumpliendo años sin saber dónde está, aunque sí sospecha qué le ocurrió.

El caso Yéremi está detenido en el auto que dictó el 25 de octubre de 2017 el juez instructor del caso, más tarde avalado por la Audiencia de Las Palmas. El magistrado que se ocupó de investigar la desaparición defiende no existe en la causa ningún indicio que permita incriminar a Antonio Ojeda, "ni a ninguna otra persona".

García Montes ha señalado que ha encargado a un equipo de criminólogos y peritos que repasen este procedimiento para intentar reabrirlo y que su dictamen coincide en la línea apuntada por la Guardia Civil. No se observa otra hipótesis, sostiene, que la que apunta a Ojeda como presunto asesino del niño de Vecindario.

Este letrado sostiene que el trabajo que realizó el equipo de la Guardia Civil que se ha ocupado durante más de una década de la desaparición de Yeremi "es coherente", además de "impecable", y necesariamente debía conducir a investigar a Ojeda, "El Rubio".

El nuevo abogado de los Suárez-Vargas ha recordado que el juez del caso tiene abierto un expediente en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por cómo trató a la Guardia Civil y ha señalado que está recabando declaraciones de testigos que también tienen "quejas" sobre cómo se les atendió magistrado Juan Manuel Herno.

Para García Montes, el caso Yéremi guarda muchas similitudes con el de José Bretón, condenado a 40 años de cárcel por matar a sus hijos Ruth y José, en el sentido de que existen indicios para transformar lo que parece solo una desaparición en un asesinato.

El letrado de la familia ha precisado que sus críticas se dirigen solo al juez, no a la sección de la Audiencia de Las Palmas que avaló su decisión archivar el caso, porque entiende que, en las condiciones en las que se le presentó la causa, no tenía más opción.

Desde su punto de vista, Ojeda tenía "móvil, ocasión y beneficio" para matar a Yeremi Vargas, guiado, presuntamente, por los mismos deseos sexuales que años más tarde le llevaron a agredir sexualmente a otro niño en Doctoral -localidad colindante con Vecindario-, uno hechos por los que ahora cumple una condena de cinco años de cárcel.

García Montes ha remarcado que existen una serie de conversaciones de Ojeda con compañeros de celda que no se han investigado suficientemente, en las que el sospechoso dice que el niño "está muerto" -cuando oficialmente está desaparecido- y sugiere que su cadáver fue destruido quemándolo.

Y opina que las sospechas que levantan esas conversaciones son coherentes con lo que declaró un testigo hace tiempo, que vio a Ojeda conduciendo en dirección contraria un coche como el que se investigó en su momento en una zona cercana a donde desapareció Yéremi, en unas horas que coinciden con las de los hechos.

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