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Viernes, 20 de Septiembre de 2019

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Que no te la den con queso

La Policía Nacional alerta del repunte de delitos contra personas mayores con el 'método de la siembra', hurtos amorosos y hurtos en domicilios

Los hurtos en cajeros automáticos son frecuentes /

La Policía Nacional dentro del Plan Mayor Seguridad quiere concienciar sobre el aumento de delitos cuyas víctimas son personas mayores de 65 años y recomienda prestar atención en determinados lugares y sobre todo a la conducta de desconocidos.

Las personas de esta franja de edad son las principales víctimas potenciales de algunos delitos de estafa que se producen habitualmente a través del método de la siembra, hurtos amorosos y hurtos en domicilios.

El modus operandi en el primer caso consiste en merodear las inmediaciones de los cajeros bancarios preferentemente en las primeras horas de la mañana con la intención de seleccionar a la víctima perfecta, siendo su perfil persona mayor entre 60 y 85 años. Una vez escogida la víctima y mientras ésta opera en el cajero se quedan con el número secreto, colocan un billete de 10 ó 20 euros en el suelo junto a la víctima y esperan a que termine la operación, retire su dinero y lo tenga en su poder. Es entonces cuando, justo antes de retirar la tarjeta, le tocan la espalda en lado opuesto a la ranura, y le distraen haciéndole creer que el billete que hay en el suelo se le ha caído. La víctima se gira, se agacha y mientras lo recoge le cambian su tarjeta por otra de similares características, salvo el nombre del titular y entonces abandona la entidad con su dinero, tarjeta y el billete recogido desconociendo que le han cambiado y por tanto sustraído su tarjeta, tras lo cual los autores de la estafa en ese mismo cajero operan con la tarjeta sustraída sacando de esa cuenta todo el dinero que pueden. La víctima no se entera de lo ocurrido hasta que realiza otra operación y, como en muchos casos esto sucede días después, los autores aprovechan para seguir vaciando la cuenta. La Policía ha detectado que para dificultar su reconocimiento suelen usar gorra y prendas de manga larga que ocultan tatuajes o marcas.

En el caso de los llamados hurtos amorosos, las que lo llevan a cabo siempre son mujeres jóvenes que se acercan a la persona mayor entablando conversación, eligiendo preferentemente a varones a los que en muchos casos le ofrecen favores sexuales. Otras veces se presentan manifestando hallarse en una mala situación económica o perdidas, solicitando la colaboración de la persona mayor, con la que siempre realizan contacto físico. Se aproximan a él a través de abrazo como agradecimiento a lo buena persona que por la atención que le ha prestado o realizan algún tocamiento sexual, aprovechando en todos los casos ese contacto para sustraer relojes, colgantes, pulseras o anillos.

Y en cuanto a los hurtos en domicilios, suelen ser también mujeres las delincuentes y escogen viviendas de plantas inferiores o a pie de calle. En la mayoría de los casos actúan al menos de dos en dos y se presentan con la excusa de que una de ellas acaba de sufrir una lesión generalmente en una pierna y necesita sentarse. La falsa lesionada acapara la atención de la víctima, mientras la otra mujer supuestamente busca algún pariente o amigo que las recogerá en coche. Mientras la compañera finge dolor, su cómplice aprovecha para registrar la vivienda y apoderarse de dinero y objetos de valor. Finalmente, finge su regreso y ambas se marchan, no sin antes agradecer la atención prestada.

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