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Sábado, 19 de Octubre de 2019

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Mis días en Madrid: Frank Sinatra

Repasamos con Fernando Navarro el Madrid que cogió a Sinatra en 1986

La primera vez que viene Sinatra a Madrid fue en la Navidad de 1953. Antes había venido a España en mayo de 1950. En aquella ocasión, como el día que por primera vez se queda en Madrid, lo hizo con el mismo objetivo: encontrarse con Ava Gardner. Siempre movido por los celos. A la Gadner le encantaban los toreros.

La tormentosa relación amorosa de Frank Sinatra y Ava Gardner tuvo un decorado de excepción: la España franquista, la de los tablaos, las ventas de madrugada y las corridas de toros. En un país marcado por la posguerra, la carestía y una dictadura férrea y patéticamente moralista, estos dos mitos de la cultura popular dieron rienda suelta a su tira y afloja sentimental. Pero “la España de Franco siempre se le dio tan mal como Ava”. También podríamos decirlo de la siguiente manera: “el Madrid de Franco siempre se le dio tan mal como Ava”.

En 1953, Sinatra y Gadner se separaron, pero La voz, cuya cotización se había disparado al rodar De aquí a la eternidad, volvió a buscarla a la desesperada a España en la Navidad de ese año. Fue una constante en su relación: tirarse los trastos y reconciliarse. Estar como el perro y el gato, solo que en este caso Sinatra era el perro que siempre perseguía a una gata imposible de domesticar como Ava Gadner.

Cuando Sinatra aterriza en Madrid el 24 de diciembre de 1953, lo hace carcomido por los celos. Gardner, a ojos de todo el mundo más pletórica que nunca tras filmar Mogambo, estaba liada con otro torero: Luis Miguel

Dominguín. Gadner se hospedaba en casa de los Grant, el matrimonio formado por Doreen y Frank, representante de la Metro Goldwyn Mayer en España, en la Cuesta del Zarzal.

Llegó desde Londres tras comprar un asiento por 5.000 dolares según algunas versiones. Otros dijeron que había alquilado el avión entero. El caso es que sí reconoció que había volado con urgencia para ir a verse con Ava Gadner. A los periodistas les dijo que iba a pasar una noche tranquila junto a Ava en Madrid. Lo que no imaginaba es lo que le esperaba…

Frank se presenta en la casa de Ava pero no está. Se había ido de parranda a una finca de Dominguín en Cuenca. Las crónicas de la época escribían: “Madrid tiene bonitos y amplios alrededores que en Cadillac son apenas un paseo”. En Villa Paz, así se llamaba la finca, Ava estaba borracha y disfrutona de la vida. Sinatra no sabe dónde se encuentra, pero espera. Estaba obsesionado con recuperarla, pero no ella eral libre y se la pegaba con Dominguín. Primero con Marió Cabré, luego con Dominguín.

El músico arrastró su desamor esos días en juergas nocturnas en Madrid. Primero en casa de los Grant el 25 de diciembre en una fiesta privada donde está el propio Dominguín, pero también la actriz Conchita Montes o muchos flamencos como los Heredia, El Beni de Cádiz o el Niño Pérez. Todos bailan por bulerías y beben. Ava hasta al amanecer, pero Sinatra se va a la cama. Le duelen los oídos.

Duermen hasta el mediodía del día 26 de diciembre. Se levantan y se van al Chicote a tomar el aperitivo y quedarse allí ya de fiesta. Al llegar al Chicote, Perico les regala su herradura de la suerte y copean. Unos se enredan con otros y allí no hay más que botellines de licor y humo de cigarros.

Del Chicote a la una sala nocturna al lado, en Callao. El Pasapoga, donde espera Lola Flores, Luis Miguel Dominguín… y un montón de famosos españoles de la época. No faltan ni el whisky ni el champan ni las ganas de jaleo. Frank se atreve a bailar con Lola Flores. Esta le suelta con su inglés chapucero un consejo a La Voz: “No trates de ahogar las penas en alcohol porque no saben nadar”. De allí en taxis y coches con chofer se van al Villa Rosa, en Ciudad Lineal, lugar especial para cantaores, y donde aguardan en plena fiesta Francisco Rabal o Fernando Fernán Gómez. Allí entre bulerías y alcohol Sinatra cantó con un guitarrista flamenco Stormy weather y Mistake, pero sin ser correspondido por Gardner.

Ojo a las canciones que canta: Mistake (Error, el mismo que era su amor con Gadner) y Stormy Weather, cuya letra dice: “No sé por qué no alumbra el sol en el cielo. Tiempo de tormenta desde que mi chica y yo no estamos juntos. Llueve todo el rato”.

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