Últimas noticias Hemeroteca

Miércoles, 23 de Octubre de 2019

Otras localidades

¿Y si probamos a entendernos?

Los problemas más delicados, sobre todo en los que están en juego intereses superiores como la asistencia sanitaria a la población, requieren diálogo y generosidad de todas las partes. Y rebajar el ruido que dificulta el clima de entendimiento

Cuándo estamos en medio del ruido ¿cómo diferenciamos la información real, el dato cierto, el argumento verdaderamente relevante?

El encuentro que Radio Aranda mantenía en la jornada de ayer con el gerente del Hospital Universitario de Burgos, si sirvió de alguna cosa, fue para comprobar que el diálogo sosegado, atento y con verdaderas ganas de cambiar las cosas puede ser más productivo, incluso, que una medida ejecutiva tomada a la fuerza. Que no es descartable y que a quien le corresponda tiene que saber cuándo y cómo tomar. También entre las responsabilidades de quienes mandan está hacer cumplir, dentro de la ley, las obligaciones de quienes tienen a su cargo para garantizar bienes mayores. Y la sanidad ocupa un lugar destacado.

Viene a cuento de la polémica que todavía a día de hoy envuelve el problema de la asistencia ginecológica en Aranda. Les confieso que son tantas las voces que se están pronunciando sobre el tema, incluida la nuestra, incluida la mía en primera persona, que cada vez resulta más complicado discernir de verdad cuál puede ser la salida.

Lo primero es la autocrítica: si hemos contribuido innecesariamente a elevar el tono de la polémica, habrá que rectificar, aunque hasta el momento cada vez que hemos intervenido en este tema ha sido con la intención de mejorar el entorno en el que vivimos, del que formamos parte y cuyo destino compartimos. Vemos, en el punto en el que nos encontramos, que probablemente sea momento de dejar en segundo plano las opiniones sobre la situación o sobre la conveniencia de unas u otras soluciones. No abandonar el tema, pero centrarlo en datos y situaciones reales. Es verdad que a veces, cuando un asunto duele e indigna, la opinión pueden ocupar el primer plano que correspondería a la noticia objetiva. Probaremos a hacer lo contrario.

Y en segundo lugar, que debería ser el primero, la invitación a todas las partes es no perder de vista lo fundamental: la defensa de las pacientes y del derecho fundamental a la asistencia sanitaria. Sin dejar de respetar y tener en cuenta otros intereses legítimos como los de los profesionales, los gestores, los políticos, tratemos de no perder el norte de lo que importa: buscar una solución o al menos tratar entre todos, cada uno desde su posición, de crear el clima adecuado para que se encuentre.

Necesitamos consenso porque necesitamos que se garanticen en nuestro entorno las prestaciones sanitarias básicas, como la asistencia a los partos. Y necesitamos que se haga en las mejores condiciones. Eso incluye también la ausencia de tensiones que no parecen estar facilitando las cosas sino todo lo contrario. Y no es la única batalla que tenemos en el campo sanitario, por ceñirnos solo a una de las facetas más sensibles de nuestra vida social, porque también estamos en medio de la polémica por la reorganización de la Atención Primaria en el medio rural. Si todo el mundo coincide, en bloque, sin fisuras, con absoluta, inédita y rarísima unanimidad en la necesidad de abordar este asunto para evitar el desastre, en lugar de poner el grito en el cielo cada vez que se intenta ¿no sería más fructífero alcanzar un pacto, por mínimo que sea, para poder comenzar a trabajar? ¿Y si por una vez, hacemos lo contrario a lo de siempre?

¿Y si probamos a entendernos?

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?