Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 22 de Noviembre de 2019

Otras localidades

¿Un estorbo?

 

La historia de vida de Alexandra, que ayer contamos aquí en "El Drago" de Ser Las Palmas, conmueve a cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad. Y es que no es posible que en esta sociedad y ante cualquier gobierno que se precie, se deje tirados en el camino a los diferentes.

Las personas con diversidad funcional, que es como se debe llamar hoy a todas las personas con algún tipo de discapacidad, tienen los mismo derechos que el resto y por tanto también tienen el derecho a recibir los mismos servicios.

Y es que no cabe que aún la consejería de educación, no haya explicado al detalle, que ha pasado con Alexandra y se quede tan solo en una respuesta por escrito a la cadena Ser, en la línea de que estamos trabajando en ello, desde la toma de posesión del nuevo gobierno y de la nueva consejera y que este, es un caso complejo. Esa es una respuesta demasiado corta como para que entendamos lo que ocurre.

Les estamos hablando de una niña de 13 años que después de un mes desde el inicio del curso no está escolarizada. Ella que tuvo una parálisis cerebral al nacer, que le impide moverse y hablar, es decir que solo se puede comunicar por el iris de sus ojos y un ordenador y teniendo todas sus capacidades cognitivas para recibir el aprendizaje y por tanto teniendo intacta su capacidad intelectual, aunque sea una persona absolutamente dependiente, no se puede quedar fuera de su aula y sin los medios necesarios que ofrece la sociedad del bienestar para que esté lo más integrada posible. Eso lo dice la ley y es un hecho de justicia social, en un estado social, democrático y de derecho.

Es por todo ello, por lo que su familia lleva en lucha mucho tiempo para que se cumpla la norma y lo que dice su madre, es que ha encontrado bullying, acoso escolar, por parte de la dirección del centro y también por parte de algunos de los profesores. Dice tener las pruebas para demostrar que el trato de una parte del personal de este centro educativo ha sido inadecuada, tratando a Alexandra como un estorbo y haciendo todo lo posible para que la familia se la lleva a un centro de Guía a un aula "enclave". Estamos hablando de un centro supuestamente especializado que le toca por zona, nos referimos al IES de Bañaderos. Los padres tienen todos los informes que confirman que su hija puede seguir en un aula con el resto de sus compañeros, como ha hecho desde primaria.

Al parecer la consejera educación del gobierno de Canarias, María José Guerra, ha dado orden para que el problema se resuelva, pero el problema sigue sin resolverse. La familia también ha activado la vía jurídica en los tribunales, pero a la espera de que estos se pronuncien, es necesario que alguien de la consejería explique por qué esta niña no está escolarizada y por qué razón o razones, no se ha tenido todos los medios y recursos para que pudiera empezar el curso con normalidad.

Bastante tiene la niña y su familia, con esta diversidad funcional, que le impide moverse y hablar, para que encima no consiga aprovechar su capacidad intelectual para seguir avanzando en su educación. Alexandra no es la única niña que ha sufrido la incomprensión de profesores y personal de educación, no es la primera vez que contamos hechos parecidos, pero el suyo puede ser quizás el más impactante.

Si la solución del problema es técnica y estos funcionarios no quieren o pueden resolverla, ahí es cuando debe entrar la acción política para solucionar estas incomprensiones. Vías tienen. Podemos adelantarles que la familia, que tampoco tenía hasta ahora transporte escolar, va a presentarse el próximo lunes en las puertas del centro con su material en mano, una material que han comprado ellos desde hace tiempo por unos 5000 euros, ordenador, software y silla de ruedas, para que puede recibir sus clases. Esperemos que todo esté listo en el centro para que reciba sus clases con normalidad.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?