Últimas noticias Hemeroteca

Sábado, 22 de Febrero de 2020

Otras localidades

Les Neules

Un dulce de origen medieval que no puede faltar en los hogares barceloneses durante la Navidad

Las neulas son, junto con el turrón, el dulce por excelencia de la Navidad en Barcelona y en toda Cataluña. Para encontrar su origen tenemos que sumergirnos en la Edad Media, aunque algunos autores aún van más allá y sitúan su nacimiento en el Egipto de los faraones.

cuinadesempre.cat

Antes de viajar en el tiempo sepamos, exactamente, qué es una neula. Se trata de una hoja de pasta muy fina hecha de harina, azúcar, manteca, miel y canela, a veces incluso con una ralladura de limón y vainilla. Tiene forma de canuto y en castellano recibe el nombre de barquillo, según cuentan, por la forma que tenía el molde donde se calentaba la pasta. La palabra neula procede del latín nebula que significa niebla. El nombre haría referencia a la ligereza y poco peso del alimento. Para elaborarlas se bate una clara de huevo a punto de nieve y se le añade el azúcar. Una vez bien mezclada se le echa la mantequilla, así como la harina, la ralladura de limón y la vainilla. Se distribuye la masa sobre una bandeja para el horno, untada con mantequilla y espolvoreada con harina, con un grosor de unos dos milímetros. Se mete en el horno entre cinco y siete minutos hasta que queda dorada. Inmediatamente se corta la pasta en rectángulos y se enrollan formando un canuto. Finalmente se deja enfriar en la nevera.

MNAC

Pero las primeras neulas no tenían forma de cilindro, ya que eran planas y podían llevar escrita una oración. Como tantos otros dulces, las neulas tienen un origen religioso. La primera referencia escrita que se ha encontrado de este dulce se remonta a una cena de Navidad organizada por el rey Jaime I en 1267. Después de la comida principal, el rey hizo servir a sus invitados neulas con miel, piñones y almendras como postre. Y ya en esa misma noche, las neulas se mojaron en cava, vino especiado o moscatel, una tradición que también ha llegado hasta nuestros días. En 1288 aparece una nueva referencia a las neulas en el “Llibre de les Meravelles” de Ramon Llull y existen referencias que, en el Monasterio de Sant Pere de Rodes, se regalaba a la comunidad 13 neulas acompañadas de una jarra de vino. Desde 1470 en la localidad barcelonesa de Igualada, durante la misa del gallo, los parroquianos las entrelazaban con hostias y las colgaban en el altar a modo de guirnaldas para asemejar a las telarañas del pesebre donde nació el niño Jesús. Esta costumbre se fue extendiendo por otras iglesias del principado de Cataluña y llegó también a los reinos de Mallorca y Valencia.

sesantiguesneules.com

Durante la Edad Media llegaron a venderse por las calles y mantuvieron su forma plana hasta el siglo XVII. En esta época empezaron a enrollarse y termina de difundirse su uso. Su consumo se fue popularizando y el éxito las convirtió en un dulce tradicional. No faltaba en las cafeterías y la gente se deleitaba con sus formas de abanico y al chocolate. Durante el ciclo de la Navidad, desde el día de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, hasta la Candelaria, el 2 de febrero, era costumbre en las casas adineradas comer neulas y turrones todos los domingos. Eran pocas las familias que este último día no comieran, aunque fuera un pellizco de neula. Probarla más tarde estaba mal visto. Hoy en día este dulce típico de la gastronomía catalana se ha convertido en todo un símbolo de la Navidad.

Y un pequeño truco: Para diferenciar una neula elaborada artesanalmente de una fabricada a máquina hay que observarla de cerca: las neulas artesanales sobresalen unas de las otras porque es imposible que queden de la misma medida. Bon profit!

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?