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Xerach Casanova: "Hay murgueros que disfrutan con el fracaso de los demás"

El director de Los Mamelucos asegura que para él sería "un imposible aguantar cinco horas de pie" en una final de murgas

Xerach Casanova, director de Los Mamelucos.

Xerach Casanova, director de Los Mamelucos. / Cadena SER

Imposible entender esta época dorada de Los Mamelucos sin el papel imprescindible al frente de la fila (y las voces) de Xerach Casanova Cabrera. El director del plantel anticipa que se ve con cartas para volver a ganar, como ya hicieran en 2016 y 2018. Pero acude al concurso con prudencia. Candidatos a todo -y claros favoritos a cartón también en Presentación-, los suyos serán los encargados de abrir la segunda de las fases.

Entiéndame la pregunta. Que hubiese 'mamelucos' descontentos o rascados con un Segundo de Interpretación el año pasado, ¿es síntoma del crecimiento indiscutible de su murga en los últimos tiempos?

A ver. La murga se prepara para un concurso y para ir a ganar siempre. Cuando se dio el Segundo lo celebramos, por supuesto, pero no le oculto que nos bajamos del escenario con la espinita de poder haberlo hecho mejor y haber tenido más aceptación. Claro que te quedas rascado, pero no por el Segundo y sí por no gustar tanto como esperabas. Ahora bien, como usted dice, para una murga exigirse lo máximo es una buena señal. Ir a ganar es bueno, tanto para el grupo como para el concurso.

Entonces, sobreentiendo que el objetivo para 2020 es ganar.

El objetivo para Mamelucos desde que se fundó es ir a ganar el concurso de adultas. Cuando nos presentamos, es para optar a lo máximo. Pero luego puede pasar de todo. Unas veces tienes no buenas cartas, otras veces gustas menos... y ahí no puedes hacer nada. Pero el propósito sí es ese: vamos a intentar ganar siempre

¿Este año tienen buenas cartas?

Este año la murga confía en su repertorio. Sí es cierto que hemos tenido algunos problemillas, pero con respecto al repertorio estamos bastante contentos.

¿Ha sido un año difícil?

Ha sido un año complejo. Pero lo importante en un año complejo es que la murga te responda, y es lo que ha pasado. En todo momento el grupo ha respondido ante todos los problemas que han ido surgiendo y ya estamos preparados para ir a cantar.

Ha habido muchas especulaciones respecto a la salida de Airam Bazzocchi, letrista de cabecera del grupo. Se fue, volvió... ¿ha repercutido en el grupo esta situación que tiene por protagonista a una pieza tan importante?

En todas las familias hay desencuentros y desavenencias. Mientras se solucionen y se arreglen, todo va bien. En este caso ha sido así, y no hay más que contar de la historia

¿Ha logrado guardar bajo llave los cuatro temas que llevan a concurso? ¿O ya están en la calle?

Hay una cosa que he leído en otras entrevistas que has hecho y es totalmente cierta. Todos los años, y es culpa de muchos componentes de muchas murgas, se cuentan y se chivan los repertorios. El problema no está en eso, sino que te intenten pisar. Por ejemplo, el año que cantamos con Nietos sabemos a ciencia cierta que había gente en Facebook publicando nuestra idea o incluso protestando en Fiestas porque íbamos a subir a una murga canariona. Algo similar nos pasó con el tema de los disfraces. Incluso hubo campañas para que la gente no se disfrazara. Este año, también el disfraz nuestro se sabe desde septiembre. Y no contentos con saberlo, algunos se lo han contado incluso a murgueros nuestros que lo desconocían. Se ve que hay murgueros que disfrutan y quieren triunfar con el fracaso de los demás.

Hablando de la fantasía [de Josué Quevedo], ya en muchas quinielas les ven primeros de Presentación antes de subirse al escenario...

Yo vi el disfraz hace unos meses, pero en foto, y a lo mejor no se apreciaba tanto como en persona la grandeza y la calidad del traje. Te acercas al diseño y es que alucinas. Estamos encantados con el equipo de trabajo de Presentación. Y en Mamelucos hay una cosa, que la murga no concibe al grupo sin un disfraz que ilusione. Hasta el punto de que comparamos el día que se nos presenta el disfraz con la noche de Reyes. Nos gusta ir elegantes. Es casi tan importante como ganar en Interpretación

¿Siente un exceso de responsabilidad porque sería una decepción no ganar premios el año del 40 cumpleaños?

No, no lo hemos pensado así ni nos hemos centrado en eso. La responsabilidad está en mantener el nivel. La gente te exige que les sorprendas, que les hagas reír, que les erices los pelos con tu actuación... y eso estamos buscando.

Con Xerach Casanova al frente de la fila, ¿vuelve a estar Mamelucos al mejor nivel de toda su historia?

Eso es complicado decirlo. Porque en los 80 es donde la murga tiene los récords de Primeros de Interpretación y en los noventa también se dieron Carnavales de gloria con dos dobletes consecutivos. Es injusto comparar épocas diferentes. No es el mismo concurso: antes se cantaba a una voz, con temas más cortos, no se llevaba tanto la innovación... pero también había otras murgas y otra competencia. Comparar es difícil. Pero sobre todo sería injusto.

¿Cuáles son los rivales a batir este año?

Yo este año no me he enterado de casi nada [de los repertorios ajenos]. Y soy feliz así. Pero supongo que las que siempre están ahí son las candidatas: Bambones, Diablos, Zeta Zetas... y alguna sorpresa que pueda surgir. Hace dos años logró meterse en podio Ni Pico, que lo hizo sensacional; y en 2019 me gustó mucho La Traviata.

¿Cambiaría algo del formato del concurso?

Leí a Adela Peña y pienso como ella. Que el concurso de murgas funciona tal y como está. Hay llenazos año tras año y será porque el formato gusta. Yo cambiaría pocas cosas. Y los cambios hay que probarlos a ver si funcionan, pero poco a poco, no de golpe.

Hablando de Adela Peña, ¿comparte también el titular de la entrevista que tanto ha dado que hablar estos días? Dijo que se valora más al que pone luces que al que escribe letra.

No estoy de acuerdo, o mejor dicho, solo a medias. Cada murga lleva su apuesta. Y soy partidario de que cada grupo compita con las armas que más le gustan o con las que se siente más cómodo. Se pueden usar las luces y todo lo que esté en las bases; luego ya es el jurado quien decide. De hecho, pienso que en la variedad está el subidón en el nivel del concurso. El jurado suele premiar lo que al público le gusta.

¿Qué opina de que muchos murgueros (más de 2.000) tengan que ver la final de pie?

Esas cosas son las que creo que no habría que cambiarlas. Es una medida que no te vale para llegar a un aforo de 9.000 ó 10.000, que eso sí habría sido goloso para todos. Resumiendo: no hay quien aguante una final de pie durante cinco horas. Yo no la aguantaría. Cuando voy a una fase, yo las oigo a todas y lo hago sentado; de pie y en medio de la multitud como si esto fuera un concierto, creo que sería un imposible. Se me haría muy, muy difícil. Es una medida que va en detrimento del concurso y que acabará con mucha gente en la cantina.

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