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SER Las Palmas
MIGRACIÓN

Las ratas campan a sus anchas por las carpas del muelle de Arguineguín

Las imágenes a las que ha tenido acceso la SER muestran la insalubridad de un campamento en el que ahora mismo hay más de 2.000 personas

El juez de control del CIE de Barranco Seco, Arcadio Díaz Tejera, ha constatado en su última inspección que el conocido como "campamento de la vergüenza" carece de duchas para que los migrantes puedan tener unas mínimas condiciones de higiene

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El campamento de Cruz Roja del muelle de Arguineguín está al límite y sin garantía de unas mínimas condiciones de higiene. 2000 personas, que lograron superar la dura travesía atlántica, conviven en estos momentos con ratas en unas instalaciones en las que esperan a ser derivados a algún recurso de acogida. El conocido como "campamento de la vergüenza" fue levantado el pasado mes de agosto para dar una respuesta rápida a un máximo de 500 personas llegadas en patera o cayuco a Gran Canaria en las primeras 72 horas. Sin embargo, en él se han llegado a congregar más de 2.200 en su punto más conflictivo y algunas de ellas permaneciendo en el recinto más de 24 días.

Unas condiciones de hacinamiento que se agravan con la presencia de ratas que recorren un campamento en el que muchos de los migrantes llevan días durmiendo sobre mantas a ras de suelo portuario. En las imágenes, a las que ha tenido acceso la SER, se observa cómo los roedores intentan hacerse con los restos de los bocadillos que se proporciona a los migrantes en cada comida que hacen al día.

Durante la última y tercera inspección que realizó al campamento, el juez de control del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barranco Seco, Arcadio Díaz Tejera, constató que las instalaciones carecían de duchas y que no se proporcionaba mudas de ropa limpia a los migrantes que, en base a las dimensiones del campamento, cuentan con apenas dos metros para vivir.

Condiciones extremas, las de este campamento, que no dejan de empeorar día tras día mientras se continúa a la espera de que sean desmanteladas, tal y como prometía hace más de 10 días el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska en la que fue su segunda visita a Canarias este 2020 desde la reactivación de la ruta canaria. Por lo pronto no hay atisbos de desalojar este puerto para recuperarlo para su uso habitual ni tampoco hay noticias aún de la puesta en marcha de las cinco instalaciones militares que ha cedido Defensa a Interior para acoger a los migrantes, aunque los militares siguen trabajando en el antiguo polvorín de Barranco Seco para levantar un campamento en el que las personas llegadas en patera a las Islas pasarán las primeras 72 horas tras su llegada. Lo que sí se ha llevado a cabo en las últimas jornadas es la apertura de un nuevo hotel en el sur de Gran Canaria. Uno más que se suma a los otros tantos en los que ahora mismo hay acogidos 6000 migrantes de los más de 17.000 que han arribado a Canarias este año.

Se espera que en este sentido despeje alguna incógnita el ministro de Migraciones, José Luis Escrivá, que volverá a visitar Canarias esta misma semana, según ha anunciado el propio presidente del Gobierno regional, Ángel Víctor Torres. Será su segunda visita a las Islas después de que ya lo hiciera a principios de octubre. Junto a él, hicieron lo propio Fernando Grande Marlaska y Carolina Darias. Visitas ministeriales que pocas soluciones ha arrojado por lo pronto y que deja en tela de juicio la gestión del Gobierno de España en materia migratoria.