Lunes, 10 de Mayo de 2021

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El Celta sonríe al ritmo de Iago Aspas

El Príncipe de las Bateas marca un gol y reparte dos asistencias

Los compañeros felicitan a Aspas

Los compañeros felicitan a Aspas / Juan Manuel Serrano Arce (Getty Images)

Iago Aspas ya había dejado caer el otro día en unas declaraciones a nuestros compañeros de la TVG que él iba a centrarse en lo suyo y que, si podía convencer a Luis Enrique, que lo iba a intentar. Desde el primer minuto a Iago se le vio con ganas. Por exceso comenzó acelerado e incurrió en fuera de juego en dos acciones en las que quería ver portería. En una presión al portero del Príncipe de las Bateas se fraguó a fuego lento el gol. Hoy el Celta recuperó las sensaciones de presión alta, de morder todos, de hacer una presión acompañada. Y así fue. Iago presiona a Pacheco, Brais en banda a Lejeune y roba el balón Denis que asiste a Iago, Iago levanta la cabeza y le pone un pase a Nolito para el 0-1. Otra asistencia en la cuenta del de Moaña. El Celta sonreía y Aspas también. Como lo necesitaban ambos. El control del partido era absoluto del equipo de Chacho Coudet que se dedicaba a evitar el juego posicional del Alavés que se veía obligado al fútbol directo buscando segunda jugada. En el minuto 14 Nolito se la devolvió. Esa sociedad limitada entre un hijo adoptivo de Bueu y hijo predilecto de Moaña que acabó en genialidad. A la presión sobre el jugador con balón en tres cuartos se van juntos Tapia y Nolito; ese dos contra uno acaba en robo de balón y asistencia de Nolito buscando a su amigo. Aspas hace un control orientado en carrera con la derecha en el aire, bajando al verde el balón acariciado; giro de cuerpo y definición perfecta con la zurda. 14 minutos y Aspas llevaba 1 gol y 1 asistencia fuera de casa. El de Sanlúcar llevaba 1 gol y 1 asistencia también. Si ellos se divierten, el Celta también.

A los 20 minutos se sumó a la fiesta Mina. Recuperación de Aspas en campo propio, pared con Brais, conducción perfecta de Aspas y pase medido entre Lejeune y Pacheco para que Mina marcase el 0-3. Un Celta controlador, ambicioso, sin cadenas, desatado y que mordía y mordía al rival. El equipo estuvo centrado y sabiendo leer muy bien el partido. Mina en un mano a mano y Nolito tirando al palo pudieron sumar el 0-4.

Cuando se esperaba la reacción del Alavés, el Celta volvió a salir mandón, tranquilo, jugando con la ansiedad del rival, hasta que Murillo midió mal y acabó expulsado. Quedaban 36 minutos por delante para defender. Pero el equipo no se puso nervioso, apenas sufrió en algún balón parado tras centro lateral, pero supo aguantar el tipo con personalidad y fútbol. El 1-3 en el 86 un accidente en el que Mateu, siempre protagonista, no quiso ver una falta de Laguardia sobre Kevin al saltar de cabeza. Pero el Celta siguió con su guión y no sufrió. Partido muy serio del equipo de Coudet, de lo mejor fuera de casa con el choque de San Mamés. Porque este equipo también sabe ganar fuera. El Chacho Coudet ha conseguido fuera de casa más victorias que en las últimas dos temporadas. Y eso tiene mucho mérito.

Con 37 puntos en la clasificación, el Celta tiene el descenso a 13 puntos más otro del goal average particular con Huesca; a 14 puntos +1 del goal average general con el Eibar, y a 14 puntos +1 del goal average particular con el Alavés. Curiosamente el Celta visitó seguidos a dos de estos rivales a los que solía dar vida y fue capaz de ganar en El Alcoraz y en Mendizorroza. Por cierto en Vitoria no había sido capaz de ganar todavía en Primera División. Quedan 9 partidos para disfrutar y para defender contra el Granada, Athletic, Levante y Valencia esa 8ª plaza por si, finalmente, se convierte en una puerta de entrada a esa nueva y tercera competición europea que dicen que se va a crear.

Nolito lleva en la Liga 6 goles y 6 asistencias y Santi Mina lleva 8 goles y 2 asistencias. El delantero ha marcado 6 goles en los últimos 8 partidos y le ha venido muy bien la competencia para exigirse todavía más. Está a solamente 4 goles de su mejor registro goleador en Primera con el Valencia. Y de Aspas que vamos a decir: lleva 10 goles y 10 asistencias en una Liga en la que, no nos olvidemos, que el Celta llegó a ir colista descolgado y estuvo en descenso deprimido. También en una temporada en la que sufrió una importante lesión que le tuvo 1 mes apartado y un par de semanas para encontrar la forma. Hoy Iago Aspas sonríe. Tiene 9 finales o para convencer a Luis Enrique o, por lo menos, para hacer ver al fútbol español que el seleccionador no lo convoca, no por méritos, y si por capricho personal. A Aspas nadie le regala nada. A otros les regalan packs de minutos para sumar internacionalidades. Por eso Aspas sigue siendo el Príncipe de las Bateas. Un Messi para los pobres.

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