Miércoles, 19 de Enero de 2022

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Así fue el primer Cross Popular de Vitoria en 1978

Se celebró el día de Nochebuena con una participación masiva: más de 5.000 atletas

La carrera a su paso por el puente de las Trianas

La carrera a su paso por el puente de las Trianas / Iñaki Armentia

Aquel fin de semana era noticia, que después de mas de doce horas de debate, en la madrugada del día 24 de diciembre de 1978, la Asamblea de Parlamentarios Vascos aprobó el anteproyecto del Estatuto Vasco. Por su parte, estaban en huelga los empleados de los cines y de los comercios textiles, que reivindicaban un aumento notable en su salario, y la juventud vitoriana se divertía, bailando en las salas de fiestas y discotecas, tales como Año 2000, La Kokett, Lyonet, Flamingo y Canes.

En Elefante Blanco actuaba el dúo de moda, Monna y Luis, que había quedado en segundo lugar en el Festival de Benidorm. Las revistas contaban que ambos se conocieron en 1972 en Estocolmo. Luis, era estudiante de Medicina en Salamanca y pasaba sus vacaciones en Suecia, y Monna era la recepcionista del hotel donde se hospedaba. Una de las canciones mas conocida de la pareja fue “Todo mi amor es para ti".

El cross

Tras la desaparición de la dictadura, había un ambiente de recuperación de las cosas que durante tantos años habían estado congeladas, en cuanto a la participación política, las reivindicaciones obreras que incluían huelgas, la recuperación de la cultura vasca, y la organización de festivales y eventos de carácter popular.

Carlos Izar de la Fuente, Ismael Perales, Juan Gandía, José Ignacio Polo, Pedro Buesa, Andrés Sánchez y otros muchos más se encargaron de organizar el Primer Cross Popular de Vitoria, destinado principalmente a la participación de la gente que normalmente no hacía ejercicio físico.

Meses antes de la celebración de la prueba, de día y de noche, por las calles de Vitoria, en las afueras y en los parques, chicos y chicas de todas las edades, se entrenaban tratando de conseguir coger la forma física suficiente para poder terminar la carrera. Miguel Ángel Resa escribía en Norte Exprés una frase que resumía acertadamente el ambiente previo que se respiraba: “ Vitoria recupera la salud del cuerpo, pero también la salud del alma.”

El coste del billete de inscripción ascendía a 100 pesetas, excepto para los menores de 12 años que pagaron 50 pesetas.

El 29 de noviembre ante la avalancha de gente que ocupaba las vías urbanas de la ciudad entrenando, la Federación Alavesa de Atletismo publicó una nota, preocupándose por la seguridad de los atletas: “A todos los que están entrenando y lo hacen por la noche, procuren entrenar por sitios bien visibles y luminosos, o llevar ropas de colores muy llamativos. Ir en fila de uno, no agrupados. Se ruega a los automovilistas sean comprensivos y pedimos disculpas por las molestias que puedan ocasionar estos aficionados durante los entrenamientos. Recordamos que es una prueba popular, por tanto todos podemos participar: unos corriendo y otros ayudando.

La prueba fue patrocinada por la Caja de Ahorros de Municipal y controlada por la Federación; se agotaron los dorsales impresos, por lo que hubo que rotular los números a mano a los últimos inscritos.

El dorsal número uno estuvo reservado para el doctor José Antonio Apraiz Oar, que en sus años mozos fue campeón estatal en varias modalidades atléticas y ostentó numerosos récords, y que es muy conocido por haber sido presidente del Baskonia. Entre los participantes se encontraba también, Juan Ignacio Lorente Zugaza, jefe de la expedición vasca “Tximist”, que coronaría el Everest en 1980, tras un intento que no culminó con éxito en 1974. El participante de mayor edad lo fue con 75 años y la participación simbólica de una niña de nueve meses, fue la de menor edad.

Mas de cinco mil participantes tomaron la salida a las diez y media de mañana del día de Nochebuena, frente a la Casa de Cultura del parque de La Florida, con la presencia de un gentío de espectadores, en el inicio y también en varios puntos del recorrido, que tenía una distancia de 20,750 kilómetros. Había atletas principalmente de los territorios vascos, con numerosa presencia de gente de Burgos y Logroño.

Abrieron la marcha dos policías motorizados, colaborando a lo largo del recorrido 70 cicloturistas. En el aspecto sanitario se contó con 7 médicos y 300 técnicos sanitarios, a fin de atender a los atletas, que sufrieran desfallecimientos, calambres, o caídas, además de varias ambulancias de la Cruz Roja, para en su caso efectuar traslados a los centros hospitalarios.

Ocho coches-patrulla de la policía municipal y veinte agentes de este cuerpo, se encargaron de mantener el orden y regular el tráfico.

En los puestos de avituallamiento se facilitaron frutas y glucosa, consumiéndose 6800 kilos de naranjas y limones, además de café en gran cantidad.

Los corredores pasan por el Casco Viejo / Iñaki Armentia

El itinerario fue modificado sobre la marcha, en la parte final, como consecuencia de un incidente registrado en la calle Dato, del que damos cuenta mas adelante, efectuándose la entrada a la Plaza de España, donde estaba la meta, desde la calle San Antonio. En la llegada se formó un embudo notable, lo que supuso que algunos participantes se marcharan a casa casi en la línea de llegada, al quedar parados y aburrirse de esperar. Los aledaños de la plaza se convirtieron en un hormiguero humano entre atletas y espectadores.

El vencedor de la carrera fue Atilano de la Fuente (Logroño) en un tiempo de una hora y diez minutos, siendo los primeros alaveses en llegar a la meta, I. Fernández de Arroyabe, en cuarto lugar, y F. Calvo en quinto puesto. El control de entrada en la meta, admitió a los que hicieron el recorrido en menos de tres horas.

A cada uno de los participantes que finalizaron la carrera, les fue entregado días después, un diploma con el cartel oficial del cross, en el que figuraban el nombre y apellidos de los atletas.

Participante en estado grave

Algunos atletas sufrieron calambres, tirones, torceduras y en general lesiones de poca importancia. Sin embargo hubo uno afectado de gravedad, el navarro Federico Arto Urzainqui de 24 años., que tuvo que ser ingresado en el Hospital de Santiago al sufrir un desvanecimiento al finalizar el recorrido. Entró en el hospital en coma, siendo internado en la UCI. El 30 de diciembre había experimentado una ligera mejoría, aunque persistían “signos de afectación cardíaca difusa" , y continuaba en la UCI. El 3 de enero se daba a conocer que el paciente seguía en estado de extrema gravedad, y el 29 de enero, mas de un mes después de la celebración de la prueba, había experimentado una notable y alentadora mejoría, manteniendo normalmente una conversación y ya se levantaba de la cama.

Mis personajes

En aquel cross popular obtuve unas cuantas fotos, en la que aparecen numerosos participantes, a tres de los cuales me quiero referir, a los que incluiría en el capitulo de “mis personajes”.

Uno de ellos es el dinámico Luis María Bengoa Ortiz de Zárate, sobre el que algún día habrá que escribir un libro, acerca de su actividad incansable durante cincuenta años en el herri-kirolak, en la pelota vasca, en el ciclismo, en el fútbol aficionado, como músico de algunas bandas y como cronista de deportes.

Otro es Germán Dueñas Crespo, que habrá trazado tantas líneas en los planos elaborados para los proyectos del arquitecto Miguel Ángel Lazpita, que unidas todas ellas, darán una distancia de varias vueltas al mundo.

Txemi Garaialde, es el tercero. Fue jugador de baloncesto en equipos modestos alaveses, siendo hermano de otro jugador, este si famoso, que formó parte de la plantilla del Baskonia. Lo fotografié sin saber quien era, ya que me hizo gracia que fuera caminando tranquilamente y con una sonrisa, mientras era adelantado por numerosos corredores. Se notaba que estaba bastante cansado, y que se lo tomaba con buen humor. Mi amigo Carlos Zañartu, ha sido quien lo ha identificado, dándome un dato triste sobre el: falleció en un accidente de tráfico en 1980, en el que casualmente también murió un hermano de Carlos.

Vídeo: ¿Participaste?, ¡Igual estás!

A continuación, un vídeo donde podemos ver una treintena de fotos de aquel cross popular. Si participaste, quizás puedas encontrarte entre los retratados. Éstos son algunos de los dorsales de los atletas, que aparecen en las imágenes, y que son legibles: 15, 34, 39, 195, 197, 214, 388, 421, 470, 566, 722, 768, 769, 776, 980, 982, 1052, 1058,1288, 1486,1497, 1541, 1620,1655, 1800, 1961, 2264, 2384, 2503, 2606, 2655, 2817, 2819, 3259, 3368, 3523, 3946, 3655, 4062, 4162. Además de atletas, espectadores y espectadoras, como esta criatura tan simpática en primera fila:

Carrera al paso por la Avenida Gasteiz / Iñaki Armentia

Dale al Play! 

Juan Luis Jiménez

Paquete sospechoso

Como hemos dicho, un incidente provocó que la parte final del cross popular fuera modificada, anulando su paso por la calle Dato, efectuándose el acceso a la meta por la calle San Antonio.

Hacia las 11:30 de la mañana de aquel día 24, se recibió una llamada telefónica en el cuartel de la Policía Municipal en el que se anunciaba la presencia de un paquete sospechoso, junto a las cafeterías “ ILO-ILO” y “ Avenida”, situadas a la altura de los números 5 y 7 de la calle Dato.

La policía procedió a acordonar la zona, y los artificieros desplazados al lugar, colocaron un fulminante en el paquete, que hizo explosión, poniendo al descubierto únicamente basura y papeles. Se trataba de una falsa alarma.

Los responsables de ambas cafeterías, se llevarían un sobresalto, ya que pensarían que una segunda bomba podría afectarles, tras haber sufrido un atentado un mes antes, que causó grandes desperfectos en los dos bares. Habían rehabilitado sus locales para reparar los daños, y precisamente ese día de Nochebuena abrían de nuevo al púbico sus cafés.

El atentado ocurrió el 15 de noviembre a la una menos cinco de la madrugada, en que se registró una fuerte explosión producida por un artefacto de dos kilos doscientos gramos de goma-2, colocado junto a las bolsas de basura depositadas junto a ambos establecimientos.

La deflagración produjo importantes daños no solo en los dos bares; también fueron afectados con rotura de lunas diecisiete comercios, y numerosas viviendas próximas de las calles Dato, General Álava y Postas, que registraron rotura de cristales. La explosión pudieron escucharla, los espectadores que estaban presenciando partidos de pelota en el Frontón Vitoriano, situado en la calle San Prudencio.

El Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz, conserva fotos de entonces de ambas cafeterías, dos de las cuales nos han sido facilitadas por l@s eficientes emplead@s del mismo.

El ILO-ILO, llevaba el nombre de un territorio y ciudad con ese nombre que radica en las islas Filipinas, y las paredes del local estaban decoradas con pinturas dedicadas, a motivos, paisajes y nativos de aquel territorio. Hoy la cafetería se denomina Dato 5.

El bar Avenida desapareció, y hoy es una oficina de atención al cliente de la empresa Iberdrola.

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