Política

Mañueco se compromete con el hospital de Aranda... tres años después: "Soy una persona que cumple"

El candidato popular a la presidencia de la Junta reitera su apuesta por el hospital de Aranda obviando que hace tres años prometió que lo inauguraría en 2023 sin que aún están licitadas las obras

En la presentación de la candidatura popular por Burgos indicó como una de sus prioridades la apuesta por el tren Directo, pese a que esta infraestructura no es competencia directa del gobierno autonómico

El candidato popular a la Junta ha incluido el hospital de Aranda entre sus compromisos durante la presentación de las candidaturas de su partido / twitter @popularesburgos

Aranda de Duero

“Somos un partido que cumple y yo soy una persona que cumple”. Así, sin más aval en su argumentación, comenzaba este sábado el candidato popular a la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, la relación de promesas electorales para la provincia de Burgos. De entre ellas apenas dos para la Ribera del Duero. Y una, cuando menos, sorprendente: su apuesta por el nuevo hospital de Aranda. “Me vais a permitir que hable de nuestro compromiso…” así comenzaba Alfonso Fernández Mañueco el listado de apuestas del PP para la provincia de Burgos, entre los que incluía “nuestro compromiso con el nuevo hospital de Aranda”. Y en esta ocasión sin más detalles, quizá por abreviar.

O tal vez porque los que daba hace apenas tres años, durante la campaña electoral de 2019, se han quedado en un incumplimiento flagrante. Esta es la afirmación literal que hacía el ahora presidente de la Junta cuando era candidato: “La próxima legislatura, como presidente de la Junta de Castilla y León y Raquel (González) como alcaldesa de Aranda, inauguraremos el hospital”

Hasta en dos de sus visitas a Aranda en campaña electoral aseguró con rotundidad Fernández Mañueco que si el PP gobernaba la Junta el hospital de Aranda estaría inaugurado al cabo de los cuatro años de duración de la legislatura. Pese a que las elecciones anticipadas han hecho que este ciclo finalizara abruptamente, la promesa hubiera sido imposible de cumplir aun cuando el mandato popular hubiera llegado a término: las obras ni siquiera están licitadas, y no se espera que se inicien los trámites de este concurso público antes de dos o tres meses, lo que, como mucho, permitiría tener contratados los trabajos a final de año. Y eso con mucha suerte y diligencia, cosas ambas de las que ha carecido el proyecto hasta el momento. Imposible que, si la primera piedra se pone a comienzos de 2023 (en el mejor de los casos) un edificio tan complejo esté finalizado en cinco meses, los que quedarían para que la legislatura hubiera finalizado de manera natural. De hecho es más que probable que ni siquiera el hospital esté finalizado al final de la próxima legislatura que comenzará en marzo y finalizará en 2026 si no vuelve a haber anticipación electoral. Ese sí es el calendario que anunció en su día Verónica Casado, a las pocas semanas de ponerse al frente de la Consejería de Sanidad y a preguntas de la oposición: la entonces consejera no tuvo ningún problema en rectificar la promesa electoral del ya presidente, detallando plazos burocráticos y técnicos y argumentando con criterios administrativos que la construcción del hospital de Aranda no podría estar antes de cinco años. Y eso en el caso de que, como también advirtió Casado, no se producían imprevistos técnicos o recursos empresariales que dilataran el proceso, como efectivamente ya ha ocurrido. Unos plazos, los de la consejera, que sí se han ido cumpliendo en los dos últimos años, de forma que, pese a que aún no hay nada visible para la población, administrativamente es el periodo en el que el proyecto del hospital más ha avanzado, de forma que ya está aprobado el proyecto de ejecución que ahora estudian los técnicos de contratación de SACYL para licitar las obras en los próximos meses. Pero la diligencia no es magia, así que a la inauguración del hospital, aun cuando ha cogido velocidad de crucero, le queda aún un largo periodo de años para hacerse realidad.

Segunda promesa electoral para la Ribera: un proyecto ya en marcha

Quizá escarmentado por la ligereza con la que prometió en 2019 unos plazos imposibles de cumplir, el candidato popular a la Junta ha ido sobre seguro en su segundo y hasta ahora último compromiso electoral con la Ribera del Duero: ha prometido una obra que ya está licitada, la de la depuradora de Peñaranda de Duero, y cuya financiación, además, se lleva a cabo a tres bandas porque en ella participa también la Diputación y el propio Ayuntamiento. De hecho lo difícil de cumplir en este caso sería lo contrario, es decir, paralizar un proceso que ya está en marcha.

Se echa de menos en la relación de compromisos para la comarca una mención a la finalización de la Ronda Este, que está menos avanzada. Se acaba de licitar la redacción del proyecto, por lo que las obras como tal deberían, al menos, contratarse durante esta legislatura si se pretende agilidad en su construcción.

Para completar el panel de promesas electorales que afectan a la comarca Fernández Mañueco ha subrayado “mi compromiso claro y el de mi gobierno con el Tren Directo Burgos-Aranda-Madrid (sic) que es el tren Bilbao-Algeciras. Ese compromiso es irrenunciable”. Una apuesta electoral que obvia que se trata de una infraestructura sobre la que la Junta no tiene competencia directa, ya que es responsabilidad del gobierno de la Nación y sobre la que la Plataforma que defiende el Directo ha criticado en reiteradas ocasiones “la desidia de la Junta” en su exigencia y colaboración para reactivarla.

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