Directo

CONSEJO DE MINISTROS Sigue en directo la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros

Sociedad

Recupera los restos de su padre 85 años después de su muerte en la Guerra Civil

El Gobierno vasco ha contactado ya con 64 posibles familias de las 37 víctimas de la fosa común de Begoña aún sin identificar

Los trabajos en la fosa común de Begoña aún sin identificar

Bilbao

Ángel Rubín era un bebé de un año cuando su padre, Tomás, murió en la Guerra Civil y fue enterrado en Bilbao. Tras 85 años sin conocer el paradero de su progenitor, este lunes ha podido recuperar sus restos, después de que los análisis genéticos hayan confirmado el parentesco.

"Toda la vida sin saber dónde descansaban los restos de mi aita, y ahora podemos llevarlos al nicho familiar", ha dicho Ángel Rubín con gran emoción tras recoger una urna con los restos de su padre, que le ha entregado la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal.

La entrega se ha producido en un acto llevado a cabo en la sede del Instituto vasco de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos-Gogora, en Bilbao, al que han asistido unos cien familiares de víctimas de la Guerra Civil en Euskadi.

Más información

Tomás Rubín Marín, natural y vecino de Bilbao y albañil de profesión, combatió como gudari en el batallón número 6 ANV-1 "Olabarri". Fue herido en los combates de Villarreal (Legutio, Álava) y trasladado al hospital militar de Amorebieta (Bizkaia), donde falleció el 3 de diciembre de 1936.

Tomás estaba casado con Bernardina y tenía 3 hijos (Ignacio, Venancio y Ángel). En los archivos del Gobierno Vasco constaba como inhumado en el cementerio de Begoña, en Bilbao, pero la familia desconocía este extremo.

La familia tuvo conocimiento del enterramiento en el avance de los trabajos de recuperación de víctimas mortales de la Guerra Civil desarrollados en dicho cementerio en el marco del proyecto de memoria histórica "Begoñako Argia", puesto en marcha por el Ayuntamiento de Bilbao.

De esta forma, familiares de Tomás Rubín pudieron estar presentes en la exhumación de los restos hace cuatro meses, el pasado 29 de enero. Tras confirmarse el parentesco con el cotejo de las pruebas de ADN realizadas a los huesos y a los familiares, los restos del gudari han podido ser entregados hoy su hijo.

Además de la entrega de estos restos, el acto llevado a cabo en Gogora ha reunido a familiares de cinco combatientes cuyos restos fueron encontrados en una fosa común del cementerio de Begoña -la mayor encontrada hasta ahora en Euskadi- y que han podido ser identificados gracias a las chapas identificativas que llevaban cuando murieron.

En dos grandes fosas del camposanto de Begoña fueron hallados los restos de 42 personas, que murieron en los combates que tuvieron lugar entre el 14 y el 18 de junio de 1937 en el monte Artxanda, donde los soldados trataron de contener a las tropas franquistas en su avance hacia Bilbao.

En los trabajos de excavación de la fosa común se han recuperado cinco chapas identificativas que han permitido conocer los nombres de 5 de esos 42 combatientes.

Los gudaris llevaban anudadas en la muñeca estas chapas, de forma ovalada y que contaban con un número de registro que servía para que los combatientes cobraran sus nóminas.

Los cinco gudaris identificados, y cuyos familiares han acudido hoy al acto en Gogora, son Ramón Crespo Ortiz, natural y vecino de Lanestosa (Bizkaia), Fernando La Hera Urrutia, de Malabrigo (Sopuerta); y Ángel Pérez Puertas, de Barakaldo, los tres del batallón 48 UGT "Jean Jaures"; Lucas Galvete Gainza, de Olazagutia (Navarra) y del batallón anarquista "Malatesta" 2º de la CNT; e Inazio Lopetegi Oliden, de Oikia (Zumaia, Gipuzkoa) y que combatió en el batallón nº 50 "San Andrés" de STV.

A la identificación inicial de estos combatientes mediante documentación histórica le seguirá la identificación genética, una vez se hayan tomado las muestras de ADN a los familiares y se cotejen con los restos. El propósito es que en menos de un año pueda hacerse entrega de los restos a los familiares, como hoy ha ocurrido con Tomás Rubín.

La consejera Artolazabal ha remarcado el compromiso del Gobierno Vasco con las políticas de memoria y, especialmente, con lo relacionado con la búsqueda y recuperación de las personas desaparecidas en la Guerra Civil en Euskadi.

"No removemos el pasado, sino que devolvemos la dignidad a las víctimas. Hacerlo es un deber, un imperativo democrático, institucional, social y moral", ha resaltado.

Artolazabal ha afirmado que el Ejecutivo seguirá poniendo "todos los recursos humanos, materiales, científicos y económicos necesarios en la localización, exhumación e identificación de los desaparecidos" en la guerra del 36.

"La dignidad de este país está también en las fosas y en los restos de aquellos gudaris y milicianos que lucharon por la libertad", ha añadido.

Además de los 5 soldados vascos identificados de los 42 cuerpos de la fosa hallada de Begoña, Gogora tiene contacto con otras 64 familias que, según indicios documentales y testimoniales, pueden tener relación con las 37 víctimas que faltan por identificar.

De esas 64 familias, 12 ya habían donado una muestra de ADN al banco de Gogora, y las demás están en proceso de tomas de muestras genéticas. Se estima que estos trabajos de identificación concluirán en la primavera de 2023.

Actualmente en el País Vasco hay restos de 123 personas sin identificar y 438 familiares en busca de sus fallecidos en la guerra.

La consejera ha hecho un llamamiento a las familias que puedan estar tratando de conocer el paradero de alguien desaparecido en la guerra para que se pongan en contacto con Gogora, y ha animado a acudir el próximo 19 de junio a Artxanda, al homenaje anual a los gudaris de la Guerra Civil

Escucha la radioen directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

En directo

A continuación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Compartir

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad