Confirman la presencia de una microalga potencialmente tóxica en la Bahía de la Concha
Un equipo de investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha confirmado por primera vez la presencia de la especie Ostreopsis ovata, una microalga microscópica con potencial tóxico para la salud humana

Confirman la presencia de una microalga potencialmente tóxica en la Bahía de la Concha
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
San Sebastián
Una noticia que ha generado revuelo en la capital guipuzcoana, después de conocer el hallazgo que ha sido fruto de una investigación liderada por el grupo de Ecología Fluvial de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV/EHU, en el marco del proyecto europeo Ostreobila, cuyo objetivo es analizar la distribución y el comportamiento de esta microalga a lo largo del litoral vasco.
Una microalga vinculada al calentamiento global
La Ostreopsis ovata es una especie originaria de aguas tropicales que, debido al calentamiento global, ha comenzado a establecerse en latitudes más templadas, como el Golfo de Bizkaia. Esta microalga habita en aguas poco profundas y puede producir toxinas que afectan a las personas expuestas a través del contacto con el agua o por inhalación del aerosol marino.
En Radio San Sebastián, hemos hablado con Yago Fionn Laurenns Balparda, investigador de la UPV, quien explicó que: "Existen dos especies de Ostreopsis: Ostreopsis siamensis, que se ha confirmado en nuestras costas desde hace más de 15 años, y Ostreopsis ovata, cuya presencia hemos confirmado en nuestro estudio en la costa guipuzcoana. Esta última es la que tiene el potencial de ser tóxica. Hasta ahora, Ostreopsis siamensis no ha causado problemas en nuestras costas, pero Ostreopsis ovata puede generar ciertos síntomas, que van desde picazón en la piel hasta problemas respiratorios leves, como tos. En exposiciones prolongadas, también podría causar fiebre. Sin embargo, no quiero alarmar a la gente. Durante nuestro estudio, que duró dos años, observamos que Ostreopsis ovata era bastante abundante, y a pesar de ello, no hubo ningún aviso ni por parte del servicio de socorrismo ni de los bañistas sobre síntomas relacionados con esta microalga."
Un mensaje tranquilizador para los bañistas en el que solamente se han notificado antecedentes que se documentaron en el sur de Europa y el litoral vasco francés en el que también sufrieron de irritaciones en la piel, tos, fiebre leve y, en algunos casos, molestias respiratorias. Sin embargo, no todos los brotes de esta microalga derivan en intoxicaciones, ya que su peligrosidad depende de factores como la concentración, la especie exacta presente y las condiciones ambientales.
Mayor concentración en Ondarreta
Los investigadores realizaron un seguimiento de su presencia en dos puntos de la bahía: el extremo oeste de la playa de Ondarreta y el este de la Concha. Los resultados revelan que la Ostreopsis se desarrolla con mayor intensidad en Ondarreta, debido principalmente al tipo de fondo marino.
“El sustrato rocoso cubierto de macroalgas en Ondarreta proporciona un hábitat ideal para esta microalga”, explica Yago Laurenns Balparda, investigador de la UPV/EHU y autor principal del estudio. “En cambio, la playa de la Concha tiene un fondo mayoritariamente arenoso, lo que no favorece tanto su crecimiento”.
La especie ovata, presente por primera vez
Hasta ahora, los estudios realizados en la bahía solo habían detectado la presencia de Ostreopsis siamensis, una especie inocua. Sin embargo, este nuevo análisis ha permitido confirmar la existencia de Ostreopsis ovata, la única especie de este género considerada tóxica en la Península Ibérica. “Es la primera vez que conseguimos probar de forma inequívoca su presencia en Donostia”, afirma Balparda. “Aunque se sospechaba desde hace tiempo, no se había podido demostrar hasta ahora”.
La identificación se realizó mediante técnicas moleculares, ya que a simple vista bajo el microscopio resulta casi imposible distinguir entre las diferentes especies del género Ostreopsis.
Sin casos registrados, pero se pide seguimiento
A pesar de la alta presencia de la microalga registrada en los veranos de 2022 y 2023, no se han producido casos de intoxicación en las playas de Donostia, según destacan los autores del estudio. “Su presencia no implica automáticamente un riesgo para la salud. Es necesario continuar realizando mediciones para tener la situación controlada”, indica Balparda.
Los investigadores insisten en la importancia de desarrollar herramientas tecnológicas que permitan identificar rápidamente qué especies de Ostreopsis están presentes y en qué proporción, con el fin de prevenir posibles impactos en la salud pública.
¿Qué significa esto para los bañistas?
Por el momento, los expertos descartan cerrar las playas o emitir alertas sanitarias, pero recomiendan a las instituciones seguir monitorizando de cerca la evolución de estas microalgas en la costa. En algunos países mediterráneos, cuando las concentraciones son elevadas, se colocan avisos informativos para advertir a los usuarios de la playa, especialmente a personas con problemas respiratorios o piel sensible.
En el caso de que algún bañista sufra irritación, "lo primero sería acudir al servicio de socorrismo, en principio si la exposición es puntual, como mucho sería de su picazón, entonces realmente no sé exactamente el tratamiento, en cualquier caso, habría que aplicar agua dulce durante un rato y bueno, me imagino que si hay algún síntoma un poco más serio, pues algún tipo de medicamento, pero como te decía, no llega a causar problemas serios, entonces lo principal es que lo que tienes que hacer según empieces a notar síntomas parecidos es acudir al servicio de socorrismo y ellos seguro que saben solucionarlo sin problema."
Contexto y perspectivas futuras
Desde su detección en el Golfo de Bizkaia en 2007, la Ostreopsis ha ganado terreno en las aguas costeras del norte de España. Su comportamiento parece estar estrechamente relacionado con las temperaturas del agua, el tipo de fondo marino y la presencia de macroalgas, todos factores que podrían verse intensificados con el cambio climático.
La investigación desarrollada por la UPV/EHU en Donostia forma parte de un esfuerzo más amplio para comprender cómo estas microalgas pueden afectar al ecosistema marino, al turismo de playa y a la salud pública. Los datos recogidos serán fundamentales para la elaboración de futuros protocolos de actuación en caso de floraciones masivas.




