De los pinares lucenses a la crema facial que te echas por la mañana: estos son los usos punteros de la resina
Tras graduarse en el Campus Terra de la USC, Érika Martínez lidera un proyecto empresarial que busca rentabilizar mejor las plantaciones forestales

De los pinares lucenses a la crema facial que te echas por la mañana: estos son los usos punteros de la resina
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Lugo
Érika Martínez tenía pensado matricularse en Arquitectura, pero como no pudo el primer año que fue a la universidad empezó la carrera de Ingeniería Forestal en el Campus Terra de la USC. La idea era que fuese un "trampolín", apunta, hacer solamente el primer curso y cambiarse. Sin embargo, "los profesores y las asignaturas" le dejaron "completamente encandilada".
Ahora, casi una década después de graduarse, asegura que "volvería a estudiar lo mismo sin ninguna duda". "Aprendí mucho de mis profesores y tengo la suerte de que actualmente puedo trabajar con alguno de ellos", cuenta. La encuentra "una carrera con asignaturas muy diferentes entre sí, lo que la hace compleja", pero que, precisamente por eso, "te abre muchas puertas".
La que quiso abrir ella cuanto terminó los estudios fue la del emprendimiento. Montó una empresa de consultoría e ingeniería ambiental. Entre las tareas que desempeñan está la gestión de residuos urbanos a nivel municipal, pero lo que a ella más le interesa es la parte forestal y, más específicamente, la extracción de resina.
Esta es una actividad "novedosa" en Galicia. Explica que se trata de "una substancia que se encuentra en los pinos" y que extraen realizando "pequeñas heridas" en el tronco. Tras retirar la corteza y aplicar un estimulante, sale al exterior y la recogen en recipientes cerrados para después destilarla.
"Los usos más habituales son para hacer tintas, adhesivos, todo tipo de aguarrases y disolventes, explica, y también se usa para "hacer chicles y otros materiales de tipo gelatinoso". Sin embargo, en los últimos años, la apuesta de Érika Martínez y su equipo es encontrar usos que permitan rentabilizarla más: "Estamos buscando productos con un mayor valor de mercado para conseguir que nos paguen más por ella".
La línea por la que han apostado es el sector de la cosmética. La resina forma parte de la composición de productos que usamos "habitualmente", como "las ceras depilatorias", señala. Además, "se usa para hacer ungüentos de diferentes tipos, cremas o en perfumería" y están explorando "el mundo de la jabonería".
Revalorizar los usos forestales
Hacer más rentables los usos de los montes gallegos es una vía para lograr esa productividad forestal que contribuiría a la lucha contra los incendios. Con la extracción de la resina se consigue, por un lado, una forma de generar riqueza vinculada a los pinares que hace más atractivos los terrenos forestales abandonados. Por otra parte, generar actividad en estos espacios contribuye a su conservación.
"La extracción de resina lo que hace es que las plantaciones estén desbrozadas, y que en primavera y verano haya gente trabajando en el monte", apunta Érika Martínez. Cuando puso en marcha la empresa, "en cierta medida" sus objetivos pasaban por ahí: "Quería ver como podemos no solo sacar madera de las masas de pino, sino encontrar otros usos".
"Necesitamos que le monte esté activo y trabajando, sino tenemos que realizar políticas de prevención" más costosas, reflexiona. Cree que en los últimos años ha aumentado "el porcentaje de población que está concienciado de que hay que gestionar los montes y cuidarlos", pero todavía es "muy pequeña".
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Cada vez ve como crece el interés por el aprovechamiento forestal, encuentra que "aumentan las comunidades de montes que son más activas y que buscan usos mejor estructurados", pero aún así, la realidad es que "en Galicia tenemos mucha propiedad privada individual que está, en su mayoría, en una situación de abandono", añade.




