El cierre de bateas por toxinas se extiende a la ría de Vigo y compromete también las zonas de marisqueo
Intecmar decreta nuevos cierres en Redondela por toxina lipofílica; 41 polígonos gallegos, clausurados

Bateas / SOPA Images

La extensión de la temida toxina lipofílica, popularmente conocida como "diarreica", ha provocado un cierre masivo de las bateas de mejillón en Galicia, afectando ya a casi el 80% de los polígonos productivos. La ría de Vigo no ha quedado exenta de esta crítica situación, con nuevos cierres decretados por el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño.
Según el último informe de Intecmar de este martes, 41 de los 52 polígonos de bateas existentes en las rías gallegas se encuentran clausurados para la extracción. Esta cifra representa un duro golpe para el sector marisquero y bateeiro.
La ría de Vigo, bajo presión
La alarma se ha intensificado en la Ría de Vigo tras la decisión de Intecmar de añadir nuevos cierres en la zona. Específicamente, se ha informado de clausuras en el área de Redondela, agravando el panorama para los productores locales.
Aunque la afectación es casi total en otras rías como Pontevedra y Muros-Noia, la Ría de Vigo sufre el cierre de gran parte de sus polígonos, paralizando de facto la actividad extractiva de mejillón.
El marisqueo también sufre
El problema de las toxinas lipofílicas se extiende más allá de las bateas de mejillón. En lo referente al marisqueo de fondo, se han clausurado media docena de zonas de extracción solo entre las rías de Vigo y Pontevedra en los últimos días.
Los bateeiros y mariscadores de la ría de Vigo están ahora a la espera de que las condiciones del agua permitan la reapertura de los polígonos y la reanudación de su actividad.




