Talleres interactivos para que los escolares comprendan como es vivir con discapacidad visual
El Centro de Recursos Educativos de la ONCE realiza una jornada de puertas abiertas con cuatro aulas interactivas para mostrar al alumnado como es aprender con discapacidad visual


Cuatro aulas y decenas de alumnos con antifaces es la estampa diaria del CRE (Centro de Recursos Educativos) durante toda esta semana. Desde este lunes y hasta el viernes más de 400 escolares visitan las instalaciones del Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Pontevedra en el que cuatro aulas se han habilitado para mostrar materiales adaptados a personas con discapacidad visual.
El objetivo de estas sesiones, con una convocatoria anual, es promover el conocimiento del colectivo de personas con discapacidad visual. A los niños se les introduce en el entorno de un aula con materiales adaptados para que comprendan como sería su educación en caso de tener discapacidad. En el caso de los más mayores, alumnado de ESO y FP, se invita a la reflexión y se trata de generar empatía.
Materiales adaptados para la educación y el entretenimiento
Las cuatro aulas abordan tanto talleres más prácticos como muestra de material adaptado. En el caso de los obradoiros, se enseña a los niños a cómo trabajar con máquinas de escribir en braille, así como a guiar a una persona ciega frente a los obstáculos del día a día. Desde su entrada a las aulas, al alumnado se le entrega un estuche con un antifaz y de esta manera muchas de las actividades se realizan directamente con los ojos tapados para reproducir las condiciones de una persona ciega.
Entre los materiales se encuentran mapas con relieve, maquetas del cuerpo humano o mandos interactivos que al colocarlos sobre plantillas revelan determinada información. Se trata de elementos adaptados que se pueden encontrar en cualquier aula ordinaria y que se le facilitan a personas ciegas afiliadas a la ONCE. De hecho, muchos de ellos presentan una doble funcionalidad porque están adaptados a personas con discapacidad visual a la vez que pueden ser usados por alumnado sin ella. Además de los materiales estrictamente educativos, también hay otros pensados para la diversión y el deporte. Entre ellos pelotas de baloncesto con sonido, juegos con texturas o cartas adaptadas en braille.
Dificultades diarias en el aula
Las dificultades en el aula van desde los propios materiales hasta la manera en que el profesorado explica. Uno de los elementos fundamentales es el encerado, que se ha dificultado con la inclusión de imágenes y elementos con la introducción de las pizarras digitales. Otra de las complicaciones que ejemplificaba José Ángel Abraldes, director del Centro de Recursos Educativos de la ONCE, es el uso del lenguaje. El empleo de términos como “aquí”, “allí” o “así” son conceptos demasiado abstractos. Lo mismo que verbalizar las explicaciones de determinadas materias, como las matemáticas en la pizarra. Son cuestiones que pasan desapercibidas para la población general y que mediante programas y visitas como las que organiza la ONCE se acercan al alumnado.

Laura Fresneda
Periodista. Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Locutora y redactora...




