La UPCT valida un nuevo biomarcador que afina la detección precoz del Alzheimer
El método analiza cambios locales en la corteza cerebral con reconstrucciones 3D obtenidas de seguimiento longitudinal

La UPCT valida un nuevo biomarcador que afina la detección precoz del Alzheimer / upct

Cartagena
El grupo de Bioingeniería y Simulación Computacional Aplicada (BioCOMP) de la UPCT ha dado un paso adelante en la investigación sobre el Alzheimer al validar un nuevo método capaz de detectar con mayor precisión los cambios locales que sufre el cerebro en las primeras fases de la enfermedad. El estudio, recién premiado por la Federación FFEDARM, analiza la morfología de las superficies corticales internas y externas mediante un enfoque seccional desarrollado a partir de imágenes de resonancia magnética.
El responsable del proyecto, Francisco Cavas, explica que la clave ha sido “complementar los biomarcadores tradicionales con un análisis mucho más fino, sensible a cambios corticales que pueden pasar desapercibidos cuando solo se evalúan áreas o volúmenes globales del cerebro”.
Para la investigación se utilizaron resonancias magnéticas de 22 pacientes incluidas en la base de datos abierta OASIS, un recurso científico internacional que ha permitido hacer un seguimiento longitudinal durante casi dos años. Cada sujeto pasó varias sesiones de imagen en cada visita, lo que facilitó seleccionar las mejores capturas para generar reconstrucciones en 3D de gran calidad.
Con esas reconstrucciones, el equipo aplicó un método comparativo muy visual: “Es como si cortáramos una manzana en láminas muy finas”, describe Cavas. En el laboratorio definieron un eje que atraviesa el cerebro digitalizado y lo dividieron en cientos de secciones transversales separadas por apenas un milímetro. Cada corte aportó datos de área, volumen y geometría que revelan cómo evoluciona la estructura cortical en cada paciente.
El análisis local resultante ha logrado tasas de acierto que superan el 87%, una cifra muy relevante para un estudio de estas características. Para Cavas, el valor del trabajo reside en que suma, no sustituye: “Nuestra intención no es reemplazar lo que ya existe, sino aportar una herramienta adicional que ayude a detectar variaciones sutiles vinculadas a la progresión del Alzheimer”.
El investigador destaca también la dificultad que supone reunir un conjunto de imágenes homogéneo y con seguimiento temporal. “No es nada fácil disponer de pacientes que mantengan exploraciones periódicas durante dos años, y por eso la ciencia abierta se vuelve fundamental”, señala.
El proyecto se enmarca en la línea de investigación del grupo BioCOMP, reconocido por su trabajo en simulación computacional aplicada a estructuras biológicas y respaldado por diferentes programas del Instituto de Salud Carlos III y la Fundación Séneca.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




